Split

Split es la segunda ciudad más grande de Croacia.

El puerto de Split, que formó parte de la República de Venecia durante más de tres siglos, abrió la ciudad a las influencias italianas, aunque fue el emperador romano Diocleciano quien dejó una marca indeleble en él. El puerto de Split es uno de los más bellos y también uno de los más antiguos de todo el Adriático: supera los 1700 años de historia y está rodeado de un patrimonio histórico enorme. En Split descubrirás el hermoso palacio construido en el siglo III, que cuenta con una superficie de más de treinta mil metros cuadrados. El palacio de Diocleciano, Patrimonio de la Humanidad, hace de la ciudad croata un museo al aire libre, ya que se puede caminar libremente por las calles del núcleo original. Las puertas de entrada al casco antiguo actual también formaban parte del edificio, incluida la hermosa puerta Aurea. En tu visita a Split, no puedes perderte la catedral de San Doimo, cuyos cimientos pertenecen al mausoleo del emperador. Si quieres llevarte de recuerdo unas impresionantes vistas del puerto y el casco antiguo, haz una caminata al parque Marjan, un oasis verde entre miradores, playas y bosques de pinos.

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