Estocolmo

Un café caliente y un dulce en un bar del pintoresco centro de Gamla Stan, una visita al prestigioso Palacio Real, una tartaleta de salmón para comer contemplando el lago, o un plato de maravillosas albóndigas suecas acompañadas de salsa de frutos rojos: la capital de Suecia te espera con una delicia tras otra y una elegancia única y regia, de auténtica soberana del Báltico.

En primer lugar, destaca el Museo Skansen. Situado en la isla de Djurgarden, es una reproducción al aire libre del estilo de vida sueco en el siglo XX: molinos, tiendas, granjas y animales. Es el lugar ideal en tu viaje a Estocolmo para obtener una visión general de la sociedad y la cultura de las diversas regiones del país. Otras joyas que valen la pena son el Museo Vasa, que alberga el único barco del siglo XVII conservado prácticamente intacto desde que se hundió durante la botadura, y el Moderna Museet, que acoge una increíble colección de obras de arte modernas en un espacio de más de cinco mil metros cuadrados. Gamla Stan es el casco antiguo de la ciudad. Un crucero por Estocolmo te permitirá admirar sus callejuelas medievales, que serpentean a través de coloridos palacios de estilo gótico alemán. A continuación, puedes hacer una parada en el majestuoso Palacio Real, hogar de la monarquía sueca, para presenciar el pintoresco cambio de guardia.

No te pierdas estos lugares durante tus vacaciones en Estocolmo:
• Castillo de Drottningholm
• Palacio Real de Estocolmo
• Museo de Vasa

Excursiones que no te puedes perder

Algunas de las experiencias más apasionantes que puedes vivir en un crucero.