Belfast

Si estás en crucero por el norte de Europa y en busca de emociones fuertes, Belfast es el lugar adecuado para vivirlas: de los célebres murales herencia de su turbulento pasado en el museo del Titanic, del antiguo barrio mercantil repleto de pubs y fachadas florecidas a los puestos con sabor vintage del Mercado de St. George, vive el auténtico espíritu de la capital del Ulster, rebosante de historias que contar.

La capital y ciudad más grande de Irlanda del Norte lleva el nombre gaélico de Béal Feirste, que significa estuario del Farset. Rodeada al noroeste por una cadena de colinas, el lugar sirvió de inspiración al escritor Jonathan Swift para narrar los Viajes de Gulliver. Se dice, de hecho, que la cadena le recordaba a la silueta de un gigante dormido que custodiaba la ciudad. Aquí, el mayor constructor naval, Harland and Wolff, construyó el famoso barco Titanic y llevó a Belfast a la escena mundial del siglo XX como el astillero más importante del mundo. El ayuntamiento, los jardines botánicos y los magníficos pubs, algunos de los cuales son muy antiguos y bien cuidados, son una visita obligada. Aquí es fácil hacer amigos y charlar con los lugareños, famosos por su amabilidad.

No puedes perderte:

  • Barrio del Titanic, con el majestuoso edificio que se encuentra justo donde se construyó el famoso barco.

  • Los jardines botánicos, una exuberante maravilla verde.

  • El ayuntamiento de la ciudad, con sus magníficos exteriores barrocos.