Martinica

Entre plantaciones de plátanos y caña de azúcar se extiende la selva tropical de Martinica, territorio francés en el Caribe. La naturaleza es, sin duda, el más hermoso recuerdo que os llevaréis de nuestro crucero Costa. La isla tiene un relieve montañoso, en el que destaca al norte la cima del volcán Pelée. Con el crucero por Martinica visitamos los bellos jardines en Ajoupa, para después adentrarnos en todoterreno por las plantaciones de bananos y los bosques tropicales. Vamos en busca de naturaleza virgen del bosque de Saint-Joseph y el río Coeur Bouliki. A continuación, dejamos las montañas para llegar a las magníficas playas: Les Salines, de arena blanca, es la más hermosa; al igual que en la península oriental de Presqu'Île de la Caravelle, destacan las playas de Tartane y Anse l’Étang, bañadas por el Atlántico. En Fort-de-France, puerto principal de Martinica, visitamos el centro histórico con el fuerte Saint Louis, el colorido mercado y los jardines centrales de La Savane.