Estonia

Estonia, a la que llegamos con nuestro crucero por el mar Báltico, está casi en su totalidad cubierta por bosques y en perfecto equilibrio entre el legado del dominio soviético y la vocación cultural nórdica.
Entre las maravillas del país se cuenta sin duda el paisaje natural, conservado en gran medida en los parques y reservas naturales como el Parque Nacional de Lahemaa, uno de los más antiguos de la antigua Unión Soviética. Llegar a Estonia desde el mar con un crucero Costa tiene la ventaja de ofrecer una magnífica vista sobre la forma particular de la costa, salpicada por un millar de pequeñas islas. Pero la verdadera alma del país reside en sus ciudades. Durante nuestro viaje por Estonia visitamos Tallin, la capital, donde hay un contraste entre la ciudad antigua (Patrimonio de la Humanidad), los barrios de estilo soviético y las modernas zonas donde despuntan modernos rascacielos.

Puertos destacados

Tallin

Serás bienvenido en una ciudad de juguete en el centro histórico medieval que se mantiene intacto. Tallin es una capital con armoniosos tejados rojos, ¡repleta de lugares para descubrir! Fuera del casco antiguo, pásate por el Kadriorg, el magnífico palacio del zar Pedro el Grande, con su parque adyacente. Y si vas a cenar fuera, prueba las especialidades locales: anguila marinada, morcilla con mermelada de futas del bosque y el refresco de cola local, llamado Kali. Descubre esta maravilla de Estonia en un crucero.

Excursiones que no te puedes perder

Algunas de las experiencias más apasionantes que puedes vivir en un crucero.