Dinamarca

Geográficamente, Dinamarca limita con Europa y Escandinavia. Se asoma al mar Báltico y al mar del Norte, donde se desarrolla nuestro crucero. El mito y la historia caminan de la mano en este país, hogar de los vikingos y tierra de Hamlet, de Shakespeare.
Dinamarca dio a luz al escritor Hans Christian Andersen, a cuya fantasía rinde homenaje la estatua de la Sirenita en la entrada del puerto de Copenaghe. Nuestro crucero a Dinamarca nos pone en contacto con un país en continua fermentación cultural. En Copenhague, visitamos el tesoro arquitectónico del Palacio de Christiansborg, sede del Parlamento. La Ciudad, definida como "amiga de la bicicleta", se recorre fácilmente sobre dos ruedas. Christiania es quizás el barrio más famoso por la excentricidad de ser una comunidad parcialmente autogestionada. También vale la pena admirar la atmósfera inmóvil de las Islas Feroe, 18 islas rocosas aisladas entre el mar de Noruega y el océano Atlántico, cuyo paisaje se enciende gracias a la vivacidad de los colores de sus casas y se mece con el sonido del viento y el mar siempre de fondo.

Puertos destacados

Copenhague

Copenhague es una ciudad que podrás recorrer en bicicleta: sus calles estrechas y pequeños puentes encierran toda lo que inspiró a Hans Christian Andersen para escribir sus cuentos.