PUERTO VARAS Y EL PUEBLO ALEMÁN DE FRUTILLAR

  • Puerto

    Puerto Montt

  • Nivel de dificultad

    Fácil

  • Tipo

    Visita turística, Comida no incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR59.0

  • Horas de duración

    4.5

  • Código excursión

    5334

Descripción

Exploramos el corazón de la región de los lagos chilena y contemplamos sus lugares más representativos, como Puerto Montt, capital de la región, Puerto Varas, con sus espléndidos paisajes del volcán Osorno y del lago Llanquihue, y Frutillar, un rincón de Alemania en plena Sudamérica.



Lo que vamos a ver
  • Puerto Montt, centro, catedral, mercado de pescado
  • Región de los lagos, Puerto Varas
  • Frutillar, Museo colonial alemán


Lo que haremos
  • Recorremos las principales calles de la ciudad de Puerto Montt, capital de la Región de los Lagos, y contemplamos sus principales puntos de interés, como las casas de colores brillantes, la catedral de estilo neoclásico que se asoma a Plaza de armas, y el pintoresco mercado de pescado de Angelmó.
  • Continuamos en el corazón de la región de los Lagos en dirección a otras dos ciudades únicas y de extrema belleza: Puerto Varas y Frutillar. Puerto Varas se encuentra a orillas del majestuoso lago Llanquihue, el segundo lago más grande de Chile después del lago General Carrera. La hermosa ciudad es aún más fascinante por la imponente cima del volcán Osorno, de 2.652 metros de altura, que se refleja en las aguas del lago. Podemos aprovechar el tiempo libre disponible para inmortalizar nuestra visita en un paisaje de postal o curiosear entre los puestos del colorido mercadillo de artesanía para comprar algún recuerdo.
  • La segunda ciudad que visitamos es Frutillar, en la orilla oeste del lago, fundada en 1856 por colonos alemanes, de los cuales conserva recuerdos en la arquitectura y en el moderno estilo de vida. Además de por sus orígenes alemanes, es famosa por la belleza del paisaje y por su Semana musical (de hecho, la ciudad es conocida como "la ciudad de la música"). Visitamos el Museo colonial alemán con su valiosa colección de reliquias y maquinaria que se remontan a la época de los antiguos colonos alemanes. Aquí podemos contemplar una recreación casi perfecta de un molino de agua, de un taller de herrero y de una casa señorial rodeada de coloridos jardines de flores.

Qué hay que saber
  • No olviden el sombrero y la protección solar, en consideración a la latitud.
  • Se recomienda llevar un impermeable por si hay perturbaciones meteorológicas imprevistas.