LA RUTA DEL ATLÁNTICO HASTA BUD

  • Puerto

    Molde

  • Nivel de dificultad

    Fácil

  • Tipo

    Visita turística, Excursión a la naturaleza

  • Precio

    Adultos

    EUR75.0

  • Horas de duración

    4.0

  • Código excursión

    2414

Descripción

Una maravillosa experiencia en la que descubriremos Molde y sus magníficas rosas.



Lo que vamos a ver
  • Molde Mirador de Varden Kornstadfjord Bud Islas Bjørnsund * Frænfjord


Lo que haremos
  • La excursión nos lleva a Molde, capital del condado de Romsdal, situada en el fiordo del mismo nombre, a los pies de una cadena de 222 colinas con nieves casi perpetuas. Molde también recibe el sobrenombre de Ciudad de las rosas ya que, gracias a su clima suave y a su suelo fértil, los cultivos de rosas de intenso perfume cubren gran parte de las soleadas laderas que la rodean. Esta ciudad todavía posee aquella atmósfera tranquila que enamoró al escritor Ibsen, hasta el punto de trasladarse a vivir aquí. Nos dirigimos ahora al mirador de Varden, a 400 m de altura. Desde este mirador se disfruta de unas fabulosas vistas del fiordo de Romsdal, con su multitud de islotes mirando hacia la ciudad, y las montañas al otro lado del fiordo. A bordo de nuestro autocar pasamos por algunas de las más renombradas estaciones de esquí y descendemos hasta la aldea de Eide, a orillas de Kornstadfjord. Desde aquí emprendemos la espectacular Ruta del Atlántico, construida conectando mediante puentes multitud de islotes y rocas. Esta ruta fue declarada la "Construcción Noruega del Siglo" en 2005 y tiene consideración de Carretera Turística Nacional, debido al espectacular tramo de costa por el que discurre. Proseguimos nuestro itinerario hacia Hustadvika, un tramo de mar tan espectacular como poco querido por los marineros, cuando hay borrasca. Abundan los islotes y los escollos sumergido. Cuando hace buen tiempo, pueden avistarse focas y ballenas. Hacemos una parada fotográfica cerca de Bud, una encantadora aldea de pescadores asomada al océano, desde donde pueden verse las islas Bjørnsund, habitadas antaño por una activa y próspera comunidad de pescadores y actualmente ocupadas solo en verano, como segunda residencia. Regresamos a Molde bordeando otra maravillosa ensenada, el Frænfjord, y cruzando los magníficos paisajes de esta zona.

Qué hay que saber
  • Las plazas son limitadas; se recomienda reservar con antelación.