ZONA GEOTERMAL DE KRYSUVIK y MUSEO VIKINGO

  • Puerto

    Reikiavik

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Visita turística, Excursión a la naturaleza

  • Precio

    Adultos

    EUR100.0

  • Horas de duración

    4.0

  • Código excursión

    2211

Descripción

Desde las zonas geotermales de Krysuvik pasando por el Museo Nacional Vikingo de Njardvik: una excursión para descubrir la riqueza natural y el legado histórico de esta isla tan polifacética.



Lo que vamos a ver
  • Hafnarfjordur, pueblo pintoresco con verdadero estilo vikingo 
  • Lago Kleifarvatn, parada fotográfica de escalofrío Krysuvik y Seltún, a tiro de piedra de los géiseres 
  • Njardvik, Museo Nacional Vikingo


Lo que haremos
  • Nuestra ruta empieza con una agradable visita a la pintoresca ciudad de Hafnarfjörður, que surge del lecho de un antiguo río de lava. Proseguimos bordeando el encantador lago Kleifarvatn, uno de los de mayor profundidad de Islandia. Una leyenda cuenta que en sus profundas aguas existe un monstruo con forma de serpiente y con las dimensiones de una ballena. Nos detenemos para una breve parada fotográfica e inmortalizamos el bellísimo lago en algunas fotos de recuerdo. A continuación, nos dirigimos hacia los campos geotérmicos de Krysuvik, donde vemos los manantiales sulfurosos y burbujeantes de Seltún. Las pasarelas de madera se colocaron especialmente para que los visitantes puedan pasar entre las fosas de fango y azufre sin ningún contratiempo, y para asistir al espectáculo que ofrecen los géiseres, que tienen una altura moderada pero son muy potentes. La temperatura bajo la superficie alcanza los 200 °C y el agua burbujea cuando aflora a la superficie. Tras atravesar la extraordinaria meseta volcánica de Reykjanes, entramos en el animado pueblo de pescadores de Grindavik
  • Nos detenemos en la península de Reykjanes, cubierta de lava, hasta las afueras de la pequeña ciudad de Njardvik, donde se encuentra el Museo Nacional Vikingo. En este museo se encuentra el Islendingur, una réplica de un barco vikingo de tamaño mediano, en perfectas condiciones para navegar. En su época, a bordo de una embarcación como está viajaba una tripulación de setenta hombres. El Islendingur tiene 23 metros de eslora, 5,25 metros de manga y unas 80 toneladas de peso. En el año 2000, el constructor naval Gunnar Eggertsson hizo en él un viaje de ida y vuelta a Norteamérica, para conmemorar el milésimo aniversario de los viajes y exploraciones de sus compatriotas a las costas al otro lado del Atlántico. De regreso, con la cámara de fotos en la mano, atravesamos nuevamente los campos de lava de Reykjanes.

Qué hay que saber
  • Las plazas son limitadas; se recomienda reservar con antelación.
  • Excursión no recomendada a personas con alguna discapacidad física o problemas de movilidad, ya que el acceso a los diversos puntos del itinerario no es fácil para sillas de ruedas o discapacitados.