EL FABULOSO CASTILO DE INVERARAY

  • Puerto

    Oban

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Cultural

  • Precio

    Adultos

    EUR80.0

  • Horas de duración

    4.5

  • Código excursión

    2151

Descripción

Entramos en un auténtico cuento de hadas cuando visitamos el sugerente castillo de Inveraray, que nos fascina con su magnífica silueta y sus torres de tejados puntiagudos, su ambiente pomposo y sus paredes cubiertas de frescos. Tras esta inmersión en un mundo de fábula, no será fácil volver a la vida real.



Lo que vamos a ver
  • Paisajes de las Highlands
  • Ruinas del castillo de Kilchurn
  • Castillo de Inveraray
  • Visita a las salas del castillo
  • Aldea de Inveraray


Lo que haremos
  • Partimos de Oban y nos adentramos en el paisaje de película de las Highlands escocesas hasta llegar al fiordo de Loch Etive, que costea durante un tramo antes de virar hacia el interior, en dirección al paso de Brander.
  • A lo largo del trayecto, vislumbramos las evocadoras ruinas del castillo de Kilchurn, que data del siglo XIII y es uno de los más fotografiados de Escocia. Se refleja en las aguas del Loch Awe rodeado de montañas.
  • Por fin llegamos al **castillo de Inveraray, erigido a orillas del Loch Fyne en el siglo XVIII y aún hoy residencia oficial de los duques de Argyll.
  • En el exterior, admiramos su imponente mole y la mezcla entre barroco, gótico y paladiano ideado a propósito para sorprender, que lo hace parecer recién salido de un cuento de hadas, con sus torreones laterales rematados por tejados cónicos y sus cuidadísimos jardines.
  • Visitamos después el suntuoso interior del castillo, que nos sorprende con un mobiliario refinado, una decoración extravagante y los espléndidos tapices en las paredes, hasta llegar al espléndido Armoury Hall*, sobre cuyas paredes de 21 metros de altura cuelgan 1300 escudos distintos dispuestos formando motivos geométricos.
  • Tras la visita al castillo, llegamos tras un breve trayecto a la pequeña aldea de Inveraray, una hilera de casas blancas que albergan tiendas, restaurantes y cafeterías, por donde tenemos la oportunidad de dar un paseo a nuestro aire antes de volver al barco.