MICENAS Y LA FORTALEZA DE PALAMEDES

  • Puerto

    Atenas

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Visita turística, Excursión a la naturaleza, Cultural, Compras, Divertida, Comida incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR100.0

  • Horas de duración

    8.0

  • Código excursión

    0938

Descripción

Pasamos desde el canal de Corinto para llegar a Micenas, "ciudad rica en oro" con fascinantes ruinas, para posteriormente concluir con la visita al castillo de Palamedes, una joya arquitectónica del Peloponeso.



Lo que vamos a ver
  • Canal de Corinto (parada fotográfica) Micenas, Puerta de los Leones, Tumbas de Agamenón, Egisto y Clitemnestra, Tumba de Atreo Nafplio, fortaleza de Palamedes


Lo que haremos
  • Dejamos el puerto del Pireo y viajamos a Corinto, donde es visita obligada el impresionante canal de Corinto. La carretera pasa directamente por encima del canal, ofreciendo unas espectaculares vistas que permiten quedarse asombrado ante este magnífico logro de la ingeniería. El canal está tallado en la roca, con paredes verticales que alcanzan los 79,5 metros en su punto más alto. Con suerte, podemos captar en una fotografía uno de esos momentos poco comunes en que un barco navega bajo el viaducto mientras un tren pasa por encima del mismo. Continuamos en dirección a Micenas, descrita por Homero como la "ciudad rica en oro y finamente construida". Encastrada entre las colinas a los pies de los montes Zara y Agios Ilias, la ciudad nos sorprende con sus fascinantes ruinas, testimonio de los fastos del pasado. Accedemos al yacimiento arqueológico a través de la célebre Puerta de los Leones para visitar el círculo real. El núcleo de las tumbas, descubierto en 1874 por el arqueólogo Heinrich Schliemann, contenía el fabuloso tesoro de Agamenón, actualmente expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. A los pies de la Acrópolis de Micenas visitamos las tumbas de Agamenón, Egisto y Clitemnestra. El más grande y refinado de los Tholos descubiertos en la ciudad es el perteneciente al rey, conocido asimismo como Tesoro de Atreo, cuya cámara sepulcral de forma circular, de más de 13 metros de altura, transmite la sensación del poder del monarca. Dejamos este lugar repleto de historia, arte y poder evocador y regresamos a la realidad continuando hacia Nafplio para visitar el espléndido castillo de Palamedes, que se alza sobre una colina a 216 metros sobre el nivel del mar hacia la parte oriental de Acronafplia, que fue fortificada por los venecianos durante su segunda ocupación de la zona (1686-1715). La imponente fortaleza de estilo barroco es fruto de los diseños de Giaxich y Lasalle. En 1715 fue tomada por los turcos y permaneció bajo su control hasta 1822, cuando fue liberada por los griegos. Antes de regresar al puerto, nos concedemos un paseo por el impresionante centro histórico.