LA FASCINANCIÓN DE LA ANTIGUA REPÚBLICA MARINERA DE AMALFI

  • Puerto

    Nápoles

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Visita turística, Cultural, Comida no incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR80.0

  • Horas de duración

    7

  • Código excursión

    02RX

Descripción

Una encantadora localidad de bellas casas encastradas en la roca del acantilado con el mar a sus pies, donde el tiempo parece haberse detenido y donde todavía prevalecen los indicios de una historia milenaria: un paseo por Amalfi seduce la mirada y el corazón, inmersos en un extraordinario paisaje mediterráneo.



Lo que vamos a ver
  • Tour panorámico por la costa amalfitana
  • Localidad de Amalfi
  • Visita al Duomo y al Claustro del Paraíso
  • Paseo por el centro a nuestro aire
  • Rincones pintorescos, talleres, casas típicas


Lo que haremos
  • Una vez que dejamos el puerto de Nápoles a nuestras espaldas, partimos en dirección a Amalfi, una de las cuatro antiguas repúblicas marineras y en la actualidad famoso destino turístico por sus típicas casas blancas situadas en las laderas de la colina.
  • A lo largo del trayecto el espectáculo que se ofrece a nuestros ojos nos deja con la boca abierta: por nuestra ventanilla desfilan Vietri, Maiori y Minori, perlas de la magnífica costa amalfitana, que no por casualidad ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Una vez llegados a nuestro destino, visitamos el espléndido Duomo de Amalfi, que nos fascina con su fachada policromada en estilo románico árabe-normando que, sin embargo, no renuncia a la combinación de elementos bizantinos, góticos y barrocos.
  • Entramos en el delicioso Claustro del Paraíso, un pórtico cuádruple con bóvedas de crucero y arcos ojivales que enmarca un bello jardín adornado con palmeras.
  • Al término de la visita, podemos explorar a nuestro aire esta ciudad-joya fundada por los romanos que vivió su máximo esplendor en plena época medieval cuando reafirmó su poder marítimo.
  • Recorremos las estrechas calles del centro histórico: quedamos fascinados entre las tiendas, las casas típicas y los rincones evocadores, mientras que el rumor del mar y su olor enriquecen la percepción de nuestros sentidos.
  • Cuando comenzamos a sentir un cierto desfallecimiento, podemos degustar un delicioso almuerzo a nuestro aire, aprovechando los innumerables restaurantes en los que probar las exquisiteces de la gastronomía amalfitana. Y después del imprescindible brindis con un vaso de limoncello, estamos listos para regresar al barco.