ST. MARTIN EN TODO SU ESPLENDOR CON FABULOSA PARADA EN LA PLAYA

  • Puerto

    San Martín

  • Nivel de dificultad

    Fácil

  • Tipo

    Relax, Comida incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR70.0

  • Horas de duración

    6

  • Código excursión

    02ML

Descripción

Panoramas impresionantes, rincones pintorescos y una playa paradisíaca son los grandes atractivos de una excursión maravillosa que nos lleva a descubrir lo mejor de St. Martin, con un tour por las localidades más evocadoras antes de realizar una parada inolvidable a la orilla del azul Mar Caribe: un escenario de ensueño para degustar un almuerzo en perfecto estilo criollo y pasar momentos inolvidables de relax con los pies descalzos en la arena.



Lo que vamos a ver
  • Tour panorámico por la isla
  • Ciudad de Philipsburg y Great Salt Pond
  • Monumento en la frontera entre los dos dominios
  • Pueblo marinero de Grand Case y ciudad de Marigot
  • Tiempo libre en el centro de Marigot
  • Almuerzo con menú barbacoa
  • Relax a nuestro aire en una playa paradisíaca
  • Ponche de ron y de fruta ilimitado
  • Parada opcional en el centro de Philipsburg a la vuelta


Lo que haremos
  • Dejamos el puerto cómodamente sentados a bordo de un autobús equipado con aire acondicionado y emprendemos un tour panorámico por la isla de un lado al otro de la frontera que divide el territorio holandés del francés.
  • Atravesamos la ciudad de Philipsburg, la variopinta capital de St. Martin en la parte holandesa de la isla, con sus calles flanqueadas por palmeras y casitas de colores alegres, y pasamos por el Great Salt Pond, el lago salado que se encuentra al norte de Philipsburg, rodeado con el centro ciudadano en una orilla y los barrios periféricos en la otra.
  • Llegamos así al monumento que marca la frontera entre los dos dominios, ¡desplazada hasta en 16 ocasiones entre 1816 y 1948!
  • Proseguimos hacia Grand Case una característica aldea de pescadores que se hizo famosa como paraíso de los gourmets, y llegamos a la ciudad de Marigot, la capital francesa de la isla.
  • Nos entretenemos durante casi una hora dando un agradable paseo por el centro, respirando a pleno pulmón el típico ambiente europeo con un toque fascinante de estilo caribeño, entre seductoras cafeterías y boutiques de moda.
  • Después llega el momento del puro relax: durante casi tres horas nos abandonarnos al dolce far niente en una playa maravillosa, entre las mejores de la isla.
  • Aquí degustamos también un delicioso almuerzo, con un menú de costillas, pollo o pescado a la barbacoa según la tradición criolla, acompañado de arroz, judías y una ensalada fresca, todo regado con ponche de fruta o de ron.
  • Nos tendemos perezosamente en la tumbona a nuestra disposición y tenemos todo el tiempo **para disfrutar de la playa a nuestro aire: podemos zambullirnos en el mar azul para darnos un buen baño, tumbarnos perezosamente al sol para broncearnos un poco o pasear por la orilla observando las encantadoras vistas caribeñas.
  • Durante nuestra estancia, tenemos acceso ilimitado al ponche, bien de fruta o de ron, para combatir la sed y ¡brindar por la suerte de encontrarnos aquí!
  • Llega por último el momento de volver a la realidad... Pero para quien lo desee, la diversión no acaba aquí: en el camino de vuelta, podemos optar por quedarnos en el centro de Philipsburg, regresando luego al barco por nuestra cuenta.

Qué hay que saber
  • Guías en lengua española disponibles en número limitado; si no hubiera ninguna disponible, la excursión será dirigida por una guía en lengua inglés.