TRAS LAS HUELLAS DE LOS ELFOS: LA ENCANTADORA ALDEA DE BAKKAGERDI Y VISITA A UNA COLONIA DE AVES

  • Puerto

    Seyðisfjörður

  • Nivel de dificultad

    Fácil

  • Tipo

    Visita turística, Excursión a la naturaleza, Comida incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR215.0

  • Horas de duración

    7.0

  • Código excursión

    00L2

Descripción

Una excursión temática con extraños personajes como protagonistas. Un emocionante recorrido aderezado con historias populares.



Lo que vamos a ver
  • Borgarfjörður Eystri, el hogar de la reina de los elfos Cruz de Njardvikurskridur, límite infranqueable protegido por los espíritus Bakkagerði, la morada por una colonia de Huldufólk, la gente escondida * Alfaborg, la ciudad de los elfos.


Lo que haremos
  • Dejamos Seyðisfjörður para tomar una sinuosa carretera que nos conduce más allá del puerto de montaña de Fjardarheidi, interrumpido por un sinfín de pequeñas cascadas: un espectáculo abrumador. Cruzamos Egilsstaðir —importante centro económico del este de Islandia— y continuamos rumbo al fiordo Borgarfjörður Eystri, famoso por la cautivadora belleza del paisaje y por la creencia popular de que es el hogar de la reina de los elfos. Un artista local pintó a Jesucristo crucificado en la cima de una colina de elfos. El obispo local se negó a consagrar el cuadro, que sin embargo fue igualmente expuesto en la iglesia del pueblo. A continuación, hacemos una parada para sacar unas fotos en el Cruce de Njardvikurskridur (Njardvikurscree), un punto comprometido ya que, según una antigua leyenda, estaba lleno de espíritus. La tranquila aldea de Bakkagerði, con una población de unas 100 personas, está considerada como la morada de la mayor colonia Huldufólk o, lo que es lo mismo, la “gente escondida” del folclore islandés. Junto al pueblo se alza una alta colina rocosa denominada Alfaborg (o “la ciudad de los elfos”), a la que debe su nombre el fiordo Borgarfjörður. La iglesia, que se encuentra a poca distancia del pueblo, cuenta con un precioso retablo pintado en 1914 por el famoso artista Kjarval, procedente de Alfaborg. Uno de los destinos más nombrados por los visitantes que se aventuran hasta Bakkagerði y Lindarbakki es una pequeña casa cubierta de hierba muy bien conservada, de la que se enorgullece con razón toda la comunidad. La parte más antigua data de 1899 y se renovó parcialmente hace unos años. Cerca del pequeño puerto de Hafnarholmi podemos observar decenas de especies de aves, como frailecillos, fulmares árticos y gaviotas tridáctilas. Como reconocimiento al cuidado de sus instalaciones y la buena accesibilidad, Hafnarholmi se ha ganado la bandera azul internacional, una etiqueta ecológica voluntaria que se concede a las playas y localidades turísticas de baño que cumplen una serie de criterios de gestión sostenible del territorio. A solo unos pasos de distancia, hay una plataforma de observación de aves, con paneles informativos sobre las especies que habitan la zona. * Antes de regresar a Seyðisfjörður, nos detenemos en una pequeña tienda donde podemos comprar recuerdos hechos a mano por la comunidad de Borgarfjörður. Por último, almorzamos en un restaurante típico.

Qué hay que saber
  • Las plazas son limitadas; se recomienda reservar con antelación.