EXPERIENCE - PORQUEROLLES: UNA ISLA DE ENSUEÑO

  • Puerto

    Tolón

  • Nivel de dificultad

    Moderado

  • Tipo

    Excursión a la naturaleza, Relax, Comida no incluida

  • Precio

    Adultos

    EUR80.0

  • Horas de duración

    6.5

  • Código excursión

    002M

Descripción

Una experiencia única en un pequeño rincón paradisíaco, con playas de ensueño asomadas al Mediterráneo: nos dejamos cautivar por la isla de Porquerolles, por su naturaleza intacta y por la mágica atmósfera de su pueblecito.



Lo que vamos a ver
  • Isla de Porquerolles: zona norte, con playas y caminos * Pueblo de Porquerolles: Plaza de Armas, la iglesia y el faro


Lo que haremos
  • Dejamos el puerto de Toulon y, tras un recorrido en autocar de aproximadamente una hora, llegamos a Giens, donde subimos a un barco que en tan solo quince minutos nos lleva a Porquerolles, la isla más grande de las tres Îles d'Hyères, o "islas de oro”, situadas en el golfo del mismo nombre. Con siete kilómetros de longitud y tres de anchura, Porquerolles es la isla más conocida y también la más poblada. Tras pertenecer a diversas familias, en 1912 la isla fue adquirida por François Joseph Fournier como regalo de bodas para su esposa. En 1971 el Estado francés compró cuatro quintas partes de la isla, salvándola de la especulación urbanística. Gracias a ello, el estilo y la arquitectura de los edificios conviven en perfecta armonía con la belleza del paisaje. A nuestra llegada, nos quedamos cautivados por la preciosa estampa de las casas escondidas entre la vegetación y los barcos atracados en el puerto. En el tiempo libre del que disponemos aprovechamos para descubrir la parte norte de la isla, conocida por sus tres preciosas playas de arena finísima, y por el territorio que desciende lentamente hacia un mar de transparencia excepcional. En esta zona existen también numerosos senderos para hacer caminatas (más de 45 recorridos) y paseos en bicicleta. A continuación, visitamos libremente el pueblo de Porquerolles, fundado en 1820, y paseamos por sus calles contemplando la gran plaza principal (la Place d'Armes), la preciosa iglesia levantada en 1850, el faro, construido en 1837, las tiendas, los bares y los restaurantes, que ofrecen un entorno ideal para una cena al aire libre. Lo que hace tan especial la isla de Porquerolles es, sin duda, el hecho de que es uno de los lugares más protegidos del mundo desde el punto de vista medioambiental. Pese a carecer todavía de un estatuto oficial, la isla está integrada en el Parque Nacional de Port-Cros, que administra también el territorio natural de otras islas. Precisamente gracias a la infatigable labor del Conservatoire Botanique y del propio Parque, en Porquerolles la tierra se protege, se cultiva, se siembra y se estudia. No podemos perdernos una visita a los campos de cultivo.

Qué hay que saber
  • No olvide llevar bañador, toalla, gafas de sol y crema de protección solar.