Sus serpenteantes canales o sus calles que parecen laberintos, góndolas flotando en el agua y en el tiempo, refinadas y pintorescas islas, puentes y palacios salidos de un mundo de fábula: Venecia es una auténtica obra de arte por descubrir.
Venecia fue la primera ciudad a la que llegó el café y donde aparecieron los primeros  guías turísticos.

Pioneros en el café y muy hospitalarios

No es por todos conocido que Venecia fue la primera ciudad a la que llegó el café. El mérito es de Próspero Alpini, médico del cónsul Giorgio Emo, que lo descubrió en el año 1570 en Egipto y decidió llevarlo a Italia. Además, la ciudad ha sido desde siempre una encrucijada de culturas y personas, empezando por los peregrinos que, desde la antigüedad, llegaban a Venecia para venerar las reliquias de los santos. Ya en la Edad Media, los “Tolomazi”, un grupo de asistentes, les ayudaban a encontrar alojamiento y los acompañaban a visitar la ciudad.

En busca de profesiones únicas

Venecia es también la patria de profesiones únicas, empezando por los gondoleros. Subir a estas embarcaciones únicas para perderse entre los canales y las maravillas artísticas de la ciudad es verdaderamente mágico. Por no hablar de los maestros cristaleros. Aconsejamos visitar Murano para poder ver a estos artistas del cristal manos a la obra. Tiene la forma de una pequeña Venecia: está formada por 9 islas unidas por puentes con el Gran Canal en medio. Aquí hay muchísimos talleres y tiendas donde se puede observar en directo el soplado del vidrio.

En busca de profesiones únicas

Venecia es también la patria de profesiones únicas, empezando por los gondoleros. Subir a estas embarcaciones únicas para perderse entre los canales y las maravillas artísticas de la ciudad es verdaderamente mágico. Entre las figuras profesionales venecianas que son únicas, están las “impiraresse”, las mujeres que ensartaban cuentas de cristal de colores en largas hebras para hacer pulseras y collares. También eran célebres los “squeraioli”, los maestros de hacha que estaban al frente de los carpinteros de ribera responsables de la flota veneciana.


El rito de los “cicchetti” y el vino


¿Y qué decir del ritual del “aperitivo” con los “cicchetti”? Se trata de pequeños refrigerios, croquetas o tartaletas que se acompañan de un vaso de vino denominado “ombra de vin”. Entre los mejores tentempiés están las “sarde in saor” (sardinas en agridulce) y el bacalao “mantecato” sobre un trocito de polenta o de pan. En Venecia hay que beber vino tinto “raboso” o blanco “tocai”.

Bassano del Grappa y lo mejor de la tradición véneta

Nuestra excursión más larga pone a tu disposición toda una jornada para visitar tres de las joyas del campo véneto: Bassano del Grappa, Asolo y Maser.

Si eres amante de los gustos genuinos de la tradición, no puedes perderte una degustación de “graspa”, la grappa local de Bassano del Grappa. Además, en el museo dedicado a este típico destilado podrás satisfacer toda tu curiosidad al respecto.

Y en Asolo seguimos dando gusto al paladar. En este pequeño pueblo, clasificado entre los MÁS BELLOS DE ITALIA, podrás degustar un almuerzo gourmet en una fonda típica. Y si la historia del pueblo y sus personajes despierta tu curiosidad, te vamos a dar tres nombres: Caterina Cornaro, Eleonora Duse y Freya Stark. Tres mujeres anticonformistas, intelectuales y viajeras que no pasaron desapercibidas.

Y en Maser nos podemos dar un baño en la belleza renacentista de VILLA BARBARO, un proyecto de Andrea Palladio con frescos de Paolo Veronese como casa de campo de la nobleza veneciana. Hoy en día sigue estando habitada, además de ser la sede de una empresa agrícola donde se elabora uva procedente de los viñedos de la propiedad, situados en las colinas vecinas.

Si quieres descubrir una Venecia como nunca la has visto, escoge uno de nuestros cruceros con Costa Deliziosa y reserva una excursión Costa, mejor en góndola, siguiendo la pista de venecianos de pro como el explorador Marco Polo o el compositor Antonio Vivaldi