Con sus tejados en forma de cono y sus paredes blancas, los trullis de Alberobello, en el Valle de Itria (Apulia), son considerados patrimonio de la UNESCO y representan una arquitectura única. Visita estas construcciones durante los cruceros Costa que hacen escala en Bari.

“Los habitantes de Apulia los llaman ‘piedra, paja, horno.”

Cómo están construidos los trullis

Los trullis de Alberobello tienen su origen en las tumbas micénicas construidas alrededor del 1500 a.c.. Están presentes en en las costas del Mediterráneo y son también uno de los primeros ejemplos de arquitectura modular e "inteligente": son cálidos en invierno y frescos en verano. En general, estas construcciones tienen forma circular y los muros son de piedra. Las paredes sujetan una cubierta en forma de cono construida con piedras lisas y redondeadas (llamadas chianche), mientras que el techo es de piedras más finas (chiancarelle). En el tejado se coloca una pequeña estatua con dibujos místicos.

Curiosidades sobre los trullis

Alberobello y sus trullis se construyeron para ser… derrumbados. En 1635 el conde Giangirolamo II de Aragón reclutó a campesinos para trabajar en sus tierras, pero cuando se construía un nuevo poblado había que pagar impuestos al rey de España, para evitar este impuesto, el conde mandó construir unas casas que pudieran ser demolidas rápidamente en caso de inspección real. Gracias a la abundancia de piedra calcárea los trullis se expandieron por todo el Valle de Itria, donde los llamaban ‘piedra, paja, horno'.

La visita a Alberobello

La excursión de CostaTour a Alberobello te llevará a través de las zonas antiguas más importantes. El barrio Monti y sus 1030 trullis en la colina te sorprenderá, no te pierdas el Trulli Siamese (con dos techos unidos) y la ruta Monte San Michele, donde se encuentran los edificios más antiguos. El barrio Aia Piccola, cuenta con unos 400 trullis que se siguen utilizando como viviendas. Allí aún es posible caminar por sus callejuelas y revivir la historia en primera persona.

Elige tu próximo destino