El escritor alemán Johann Wolfgang Von Goethe la definió como “la mayor obra maestra de arte y de la naturaleza”. El poeta y periodista de viajes francés Guy de Maupassant la describió como “un cuadro que seduce los ojos, el espíritu y la imaginación”. El objeto de tanta admiración es Taormina, tesoro siciliano que podréis descubrir en una excursión desde Mesina. Poneos cómodos y emprended con nosotros este viaje hacia un sitio maravilloso.
Taormina es un tesoro por descubrir: sus calles pintorescas, un teatro escenario de mil batallas y una naturaleza que inspiró a los artistas de cualquier época.

De los gladiadores a los conciertos internacionales

Una ubicación al lado del mar, una naturaleza exuberante, un pasado capaz de seducir y de hablar de mitos griegos, influencias árabes, vestigios españoles y normandas… ¡Bienvenidos a Taormina! Espléndida ciudad encaramada a un balcón sobre el mar Mediterráneo, en lo alto de un monte. Durante el paseo por el casco antiguo os dejará sin aliento su teatro griego, construido en el siglo III a. C. sobre un promontorio panorámico, un escenario único para representaciones teatrales como las de Esquilo y Sófocles, entre otras. En tiempos de los romanos se transformó en un anfiteatro para los combates entre gladiadores y los espectáculos con animales.

Desde los años 50 ha sido el escenario perfecto para espectáculos y conciertos. Algunos de los artistas que han actuado en él son Elton John, Duran Duran, Sting, los Pooh y Renato Zero. Incluso el director de cine Woody Allen, se quedó fascinado por el teatro y decidió rodar allí algunas escenas de su película “Poderosa Afrodita”. Y el baño en la historia podría seguir con el palacio Corvaja, un maravilloso edificio noble que se alza en la plaza que antaño era el foro romano, y antes el ágora griega.

Sumergidos en la naturaleza y en un mundo de dulces

En Taormina vuestra estancia estará repleta de colores y relax, gracias a la belleza natural de la Isola Bella, un islote de exuberante vegetación, reserva natural desde 1998. Entre terrazas, escaleras, caminos panorámicos, magia mediterránea y las aguas cristalinas de la bahía, encontraréis vuestro rincón de paz. La etapa siguiente será el Corso Umberto I, la arteria principal de la ciudad, una animada calle peatonal llena de cafeterías, restaurantes, talleres y tiendas.

Entre calles, palacios y restos históricos, os quedará el tiempo necesario para conocer la cocina local. El protagonista será el pescado: empezando por el bacalao de tradición normanda, para seguir con los boquerones, el atún, los rollitos de pez espada o una torta rústica que recuerda a las empanadas ibéricas. Y con los dulces viviréis un auténtico momento de éxtasis. “Cannoli”, “cassata”, dulces de mazapán o de almendras, sorbetes, “granitas” artesanales que debéis probar con nata y con un bollo: una fiesta de dulzura.

Taormina os conquistará con sus tesoros arquitectónicos y una cocina que os llegará directamente al corazón. No os queda más que vivir junto a nosotros vuestra próxima aventura.