Algunos historiadores dicen que fue la patria de Homero, otros que el propio Alejandro Magno decidió su arquitectura, pero lo que es seguro es que Esmirna (Izmir en turco) es una ciudad portuaria llena de encanto y belleza, la tercera más grande de Turquía. Preparaos para explorar  su historia, carácter y folclore gracias a un crucero Costa.

La magia del puerto, el centro y el paseo marítimo

Lo primero que os sorprenderá será el puerto, donde se mezclan perfumes, cotidianidad y tradiciones. Desde aquí parten las exportaciones de avellanas, higos secos y pasas sultanas. Si queréis seguir e ir a la caza de sabores, objetos y vitalidad os aconsejamos que no os perdáis en el mercado Kemeralti. En este bazar os sumergiréis entre puestos y tiendas de especias, productos artesanales, comida local, ropa y tejidos. El centro de Esmirna se puede visitar a pie tranquilamente. Su punto principal es la plaza Konak. Entre muchas otras atracciones interesantes destacan la mezquita Yali, conocida por sus mosaicos, el Palacio del gobierno y la Torre del reloj. Y el mejor panorama lo obtendréis desde el monte Kadifekale. Según la leyenda, Alejandro Magno mandó construir el castillo y la muralla, después de recibir instrucciones de los dioses en un sueño. Para seguir saboreando la atmósfera de esta ciudad, podéis dar una vuelta por el paseo marítimo y conocer sus bares y restaurantes con mesas al aire libre y una magníficas vistas. Desde aquí podréis disfrutar de una panorámica única de la costa.

El pasado glorioso, la excavación arqueológica y el set

Esmirna es una ciudad con un pasado milenario y vale la pena hacer unas paradas estratégicas para descubrirlo. Una de las citas que no os podéis perder es la del Museo Arqueológico. La estructura encierra hallazgos arqueológicos que van desde el neolítico hasta la época bizantina. La ciudad también es el punto de partida para una magnífica excursión a  Éfeso, capital de la provincia romana de Anatolia, una excavación arqueológica de las más importantes de Asia. Entre los restos de la ciudad son especialmente famosos los del Teatro, los del pequeño templo de Adriano, los de la Biblioteca de Celso y los de los numerosos baños públicos. En cambio, solo queda una columna del que fue el monumento de Éfeso más célebre, el Templo de Artemisa.

Pero Esmirna no vive solo de su pasado, es una ciudad multiétnica, alegre, moderna y creativa. Es incluso el escenario de una telenovela de mucho éxito titulada “Querido pasado”.

Esmirna os abrirá los ojos a una Turquía diferente que une pasado y modernidad. Viviréis unas vacaciones fascinantes, con mucho para disfrutar y paisajes donde perderse. Solo tenéis que descubrirla a bordo de un crucero.