La Vuelta al Mundo de Costa es mucho más que un simple viaje, es una experiencia de vida que envolverá todos vuestros sentidos y que os devolverá a casa profundamente cambiados, pletóricos de nuevas emociones. Los motivos para zarpar con el Costa Luminosa en 2019 o con el Costa Deliziosa en 2020 son innumerables, pero hemos elegido siete para vosotros: son aquellos que más nos entusiasman.

"¿Qué es lo que convierte un viaje en unas vacaciones? El ser dueños del propio tiempo."

1. DESCUBRIR AQUELLOS LUGARES DE LOS QUE SE DICE “QUISIERA VERLO POR LO MENOS UNA VEZ EN LA VIDA”

La Vuelta al Mundo Costa es una colección de momento únicos, porque os llevará a aquellos lugares que todos hemos soñado. Sólo en unas vacaciones podréis ver los lugares más fascinantes del planeta, de la Isla de Pascua al Taj Mahal en India, de Machu Picchu en la cima de los Andes a la “casa” de los dragones de Komodo. ¿Conocéis la Gruta de las Luciérnagas de Waitomo? ¿Y la historia de los naufragios de Tangalooma en Australia? ¿Sabéis dónde se toma el tren del fin del mundo? Preparad un montón de banderitas para vuestro planisferio, porque en este viaje sentiréis que realmente conquistaréis el mundo.

2.VIVIR TANTAS VACACIONES EN UNA SOLA

La característica excepcional de la Vuelta al Mundo también radica en las largas escalas, incluso de varios días, que os permitirán adentraros en el corazón de las tierras a las que llegaréis. Podréis cosechar experiencias que no habríais imaginado nunca, todas en un solo viaje; tomar el té bajo las estrellas del desierto y luego dormir en un resort de lujo en medio de las dunas, hacer rafting en las cascadas de Australia, emocionarse frente al espectáculo de los Maoris que se exhibirán con el haka, subir a un tren en India y ver al alba la plegaria de buenos augurios del Mangala Aarti en un templo hindú, sobrevolar Tahití en helicóptero, saborear una barbacoa en una playa malaya y mucho más. ¿No es maravilloso tener estas infinitas posibilidades?

3. SENTIRSE VERDADEROS EXPLORADORES

Probar la emoción de los grandes viajeros del pasado, atravesando tres océanos en 113 días, como los protagonistas de las novelas de aventura de antaño. Pasando por cada uno de los cinco continentes, superaréis las Columnas de Hércules y el Ecuador, atravesaréis el canal de Suez y el estrecho de Panamá, tocaréis el punto más meridional del mundo y, mirando el cielo, mientras navegáis, os daréis cuenta que las constelaciones han cambiado y en lugar de la Osa Mayor aparecerá la Cruz del Sur. Y más aún, veréis “desaparecer” de vuestros relojes un día entero, superando la Línea internacional de cambio de fecha… Perderéis la cuenta de todo cuanto descubriréis.

4. CONOCER DIFERENTES CULTURAS

Probad a imaginar cómo sería estar sentado en todas las mesas del mundo, pasando por las tradiciones culinarias más antiguas y famosas del planeta, descubriendo sabores insólitos que os harán exclamar “¡Es increíble que sea tan bueno!”. Nasi goreng, babi guling, brochetas de mahi mahi, curanto, chimichurri… descubriréis un menú infinito de palabras nuevas, y aprenderéis a decir “gracias” en todos los idiomas, a saludar como se estila en India, pero también a ¡no hacer la señal de autostop en Brisbane!

5. DEJAR ATRÁS EL ESTRÉS

¿Qué es lo que convierte un viaje en unas vacaciones? El ser dueños del propio tiempo. En la Vuelta al Mundo, el reloj da vueltas siempre a vuestro favor, ya sea que estéis en tierra o en el barco: descubriréis el placer de dedicaros a vosotros mismos, una cosa que diariamente es difícil de conseguir. Sólo vosotros elegiréis cómo vivir cada minuto de la jornada. Esto es pura libertad.

6. HACER QUE EL MAR SE CONVIERTA EN VUESTRA CASA

¿El espectáculo más hermoso de la velada? Las estrellas y la luna sobre el mar. ¿El menú de vuestra cena? Siempre diferente y sorprendente. ¿Vuestro gimnasio? El último puente del barco, con la brisa corriendo. ¿La vista desde vuestra habitación? Cada mañana ante un alba diferente, que descubre un nuevo perfil del mundo. Suena muy poético ¿verdad? Es así la vida de quien viaja por mar. Cada cosa a bordo tiene un sabor diferente, porque el mar os regala siempre una nueva perspectiva de todo.

7. COMPARTIRÉIS LAS EMOCIONES

La Vuelta al Mundo es la esencia de la felicidad al cuadrado: Una experiencia tan intensa que supera las palabras que la describen. Por ello es maravilloso compartir con otras personas que tengan el mismo deseo de aventura, de descubrimiento, de alegrías. Viviendo tantas emociones con vuestros compañeros de viaje y nuevos amigos, crearéis vínculos profundos. Y también la tripulación de a bordo que estará con vosotros todos los días, se convertirá en vuestra “familia en el mar”. Encontrarse cada velada juntos será un nuevo modo de sentirse en casa en todo el mundo.

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