No solo el maravilloso azul del mar, y la vida relajada, una población jovial y una cocina a base de pescado fresco y platos sencillos y sabrosos. La isla de Santorini ofrece la posibilidad de hacer excursiones de senderismo verdaderamente sorprendentes: a lo largo de sus costas se despliegan senderos que atraviesan aldeas, monasterios, ruinas, playas escondidas y las crestas del volcán por las que es conocida en todo el mundo. Aquí tienes las tres que no te puedes perder.

"Con las rocas de una parte y el mar de la otra, el recorrido sigue por la costa hacia los pueblos de Finikia y Oia, donde se halla una de las playas más bonitas de Europa (Armeni, Katharos), desde donde se puede disfrutar de la puesta de sol y cenar en una de las muchas tabernas típicas."

Norte: Fira y Oia

Fira y Oia son las localidades más conocidas de Santorini. La primera es la capital de la isla, se extiende sobre un acantilado a 250 metros sobre el mar, donde dominan el blanco y el azul. Oia, en la punta septentrional, es el símbolo de Santorini, con sus casitas blancas de cúpulas azules excavadas en la lava y las escalinatas empinadas que unen unas viviendas con otras.Y estos dos pueblos están unidos por uno de los senderos más bellos del Mediterráneo, de 10 km de largo. Desde Fira, se sigue un camino que lleva a Firostefani, donde se puede admirar la iglesia de San Gerasimo y una serie de molinos de viento muy sugestivos. Desde allí se continúa hacia Imerovigli y Skaros, una zona especialmente espectacular porque está en el centro de la Caldera (el volcán) que domina Santorini. Aquí, merece la pena desviarse hacia la pequeña iglesia de Theoskepasti, que surge sobre uno de los puntos más panorámicos de la isla.Con las rocas de una parte y el mar de la otra, el recorrido sigue por la costa hacia los pueblos de Finikia y Oia, donde se halla una de las playas más bonitas de Europa (Armeni, Katharos), desde donde se puede disfrutar de la puesta de sol y cenar en una de las muchas tabernas típicas. Se puede regresar a Fira desde otro sendero, que bordea la orilla este de la isla, donde se encuentran calas menos concurridas como las de Baxedes, Koloumbos y Vorvoulos.

Sur: Fira-Akrotiri

Akrotiri es el principal sitio arqueológico de Santorini, una ciudad portuaria que tiene sus orígenes en la edad de Bronce. Destruida durante la erupción de 1628 a.C., sus restos vieron de nuevo la luz en 1967, incluso hay quien cree que se trata de la sede de la mítica Atlántida. Para llegar a ella desde Fira (11 km), se descienda pasando por los yermos campos de Santorini, caracterizados por una vegetación baja y casitas blancas. Cerca de Pyrgos, hay un lugar ideal para detenerse a degustar unos vinos locales. Se trata de una de las cantinas más bonitas de Grecia, con vistas sobre la Caldera: la cantina de Santo Wines (Pyrgos 84701), que ofrece lo mejor de los productores locales de Vin Santo y de vinos blancos (Nykteri, Assyrtiko). Prosiguiendo hacia el sur, se llega al sitio de Akrotiri; tras una visita se puede decidir entre tomar un baño en Red Beach o White Beach (llamadas así por el color de la rocas que las rodean, respectivamente rojas y blancas) e incluso dar un vistazo a las pequeñas iglesias de los alrededores, entre las que destacan las de San Giovanni y San Nicola, de un blanco cegador.

La Caldera: Thirassia

La parte central de Santorini, la Caldera, es el antiguo cráter del volcán que constituía el centro de la isla y que ahora se encuentra a 400 metros de profundidad en el mar, hundido tras la terrible erupción de hace más de tres mil años. Precisamente esta particular forma hace de la isla una meta turística mundial, y hace que valga decididamente la pena explorar sus confines. Se parte en kayak desde Fira para bordear la zona norte de la costa y luego acercarse a la isla de Thirassia, formada por pueblecitos de casas blancas enraizados en las pendientes. Desde el puerto de Korfos se puede tomar un sendero con vista a 360° sobre la caldera, que lleva hacia el norte, hasta una hermosa playa de arena con pequeñas tabernas que sirven pescado fresco.También desde Korfos parte otro recorrido que lleva a la extremidad sur de Thirassia, a través de un territorio baldío con casitas excavadas en la roca y una vista panorámica sobre toda la caldera.

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