Si hay una ciudad en el mundo donde la palabra ocio alcanza su máxima expresión, esta es San Diego. La perla de California parece haber nacido para la diversión: su corazón está hecho de parques, zoos, jardines, playas, museos, locales y calles para ir de compras. Aquí tienes las sugerencias sobre qué hacer y dónde ir para disfrutar al máximo.

"Anchas playas de arenas blancas, acantilados, surfistas que se desafían sobre las olas, jóvenes que disfrutan de la puesta de sol ante una hoguera en el paseo marítimo, jardines, equipadísimos puntos para hacer deporte… en fin, un verdadero baño en el más puro estilo californiano."

Balboa Park

Se podrían pasar jornadas enteras en Balboa Park, el gran distrito de las atracciones de la ciudad, donde naturaleza y cultura se funden en una mezcla muy californiana. Se trata de un oasis verde en el centro de San Diego, diseminado con edificios modernos y futuristas, y con otros históricos de estilo colonial: hay allí 17 museos (desde el de la Prehistoria hasta el del Espacio), teatros con una apretada programación todo el año, muchas tiendas para ir de compras y zonas de relax. El zoo de San Diego es una etapa obligada, sobre todo para los más pequeños; es uno de los mejores bioparques del mundo, donde casi 4000 animales viven en sus hábitats naturales. ¡No os perdáis la visita al área de los pandas gigantes! En el barrio de Bay Park, 10 kilómetros al norte del centro de San Diego, en Mission Bay, está Seaworld, el parque acuático más famoso del mundo. Aquí es posible vivir experiencias fuera de lo habitual en contacto con el mundo marino: tiburones, orcas asesinas, pulpos gigantes, peces únicos, documentales, juegos educativos, montañas rusas y atracciones en forma de medusa, ¡imprescindible!

Old Town y Gaslamp: la historia pasa por aquí

San Diego está considerada la cuna de California: el primer asentamiento permanente español, en 1769, surgió justamente en la colina donde actualmente está el Casco Antiguo, reconstruido en 1870 y convertido en parque histórico en 1968. El eco del pasado se escucha caminando por las calles de tierra, por la plaza principal, las tiendas y los restaurantes, los museos y los edificios de madera y adobe (los característicos ladrillos de barro seco) como la Casa del Estudillo, la Casa de Bandini o la Casa de Pedrorena de Altamirano. Otro trozo de historia es el distrito de Gaslamp, 16 manzanas aisladas entre Broadway y Harbor Drive, que deben su nombre a las farolas de gas que en el siglo XIX iluminaban las calles (algunas de ellas han sido colocadas de nuevo). Tenéis que pasar por aquí si queréis entrar de lleno en la movida urbanita, con sus locales nocturnos, restaurantes e innumerables eventos culturales. Una excursión muy sugestiva es el paseo en el tranvía que desde Seaport Village recorre las zonas históricas de la ciudad hasta el mercado de Old Town en Harney Street, donde es posible comprar como recuerdo los más variados productos de artesanía local.

La Jolla: el estilo californiano

No muy lejos del centro está la comunidad de La Jolla, también llamada “The Jewel”. Anchas playas de arenas blancas, acantilados, surfistas que se desafían sobre las olas, jóvenes que disfrutan de la puesta de sol ante una hoguera en el paseo marítimo, jardines, equipadísimos puntos para hacer deporte… en fin, un verdadero baño en el más puro estilo californiano. Es el momento perfecto para practicar deportes acuáticos, observar la vida de las focas o sumergirse para observar los fondos marinos llenos de peces de colores. Otro rito típico de la zona es cenar en los pequeños restaurantes con vistas al mar, dejándose embrujar por el ritmo de las olas del océano. Sobre las alturas que bordean la costa surgen los dos barrios más elegantes y exclusivos de La Jolla: en el norte está The Cove; y en el sur, Bird Rock, donde uno de los mayores placeres es pasear admirando la vida de los lugareños y relajarse en la playa. Y para los amantes de las compras, no faltan las boutiques, librerías y galerías de arte diseminadas por Prospect Street, Girard Avenue y la larga arteria de La Jolla Boulevard.

Credits foto: Shutterstock