Un país seguro, en crecimiento, culturalmente vivo y lleno de belleza: esta es el ADN de Uruguay. Un país evocador: tendrás la oportunidad de encontrarte inmerso en escenas de la vida cotidiana de sus habitantes, encontrarte con grupos de gauchos por la calle o darte un paseo entre personas que beben mate, una infusión que no es solo una tradición sino casi un estilo de vida. 

Para un viaje lleno de encanto, la cosmopolita Montevideo, la pintoresca Colonia del Sacramento y la festiva Punta del Este son excelentes destinos.  Si quieres atreverte a ir un poco más allá de las fronteras, hay un pueblo que parece haber sido suspendido en el tiempo en Cabo Polonio. Descubre con nosotros los tesoros de esta nación.

Los 9 tesoros de Uruguay que no te puedes perder

  • Montevideo
  • Punta del Este
  • Casapueblo
  • Colonia del Sacramento
  • Piriápolis
  • Cabo Polonio
  • Punta del Diablo
  • La Paloma y La Pedrera
  • Fortaleza de Santa Teresa

Artículos relacionados:

Montevideo

Una ciudad brillante y creativa con una rica vida cultural que tiene múltiples facetas en sus 20 kilómetros de extensión. Montevideo sabe cómo cambiar, del puerto industrial al exclusivo barrio de Carrasco a lo largo de la playa.

En el distrito de negocios del centro de la ciudad, los estilos se mezclan, los edificios históricos se contrastan con elegantes edificios. Al sureste, la ciudad cambia de identidad con centros comerciales que se alternan con zonas de mar como Punta Carretas y Pocitos. Su alma es inquieta y la creatividad vive en sus teatros, en su música y en los lugares donde se puede bailar tango.

En la Ciudad Vieja se encuentran los edificios simbólicos y los barrios históricos. Uno de los principales puntos de interés es la Puerta de la Ciudadela, pues Montevideo fue construida sobre esta antigua fortaleza colonial. Disfruta de la Plaza Independencia y de los palacios históricos de la capital, comenzando por el Palacio de Justicia del Palacio de Estévez. También podrás ver la Iglesia Matriz, un edificio que fue construido en 1799, y el Palazzo Taranco, que fue la residencia de la familia Taranco. Un estilo único y un mobiliario original que sorprende que alberga el Museo de Artes Decorativas.

Así es como se llega al Teatro Solís, uno de los teatros modernos más famosos del mundo. Es uno de los principales centros culturales de la zona. Su punto fuerte es la acústica. Su historia comienza en 1856, y a lo largo de los años ha sido objeto de varias renovaciones.

Para experimentar las tradiciones locales y sumergirse en el ambiente de la capital, es necesario visitar el Mercado del Puerto, un centro ingenioso y colorido con restaurantes y mercados. En la actualidad, durante el fin de semana, es uno de los lugares de encuentro para los jóvenes, pero también un punto de encuentro para artistas y artesanos.

La cultura en Montevideo también está en los museos como el Museo del Gaucho: el vínculo entre los gauchos, el ganado y la tierra es la esencia de sus colecciones y sus entornos. El Palacio Heber alberga una colección de objetos históricos: herramientas para el mate, otras para los arreos de los caballos y objetos de plata. También es famoso el Museo Torres García, que abarca desde obras cubistas hasta obras contemporáneas. Se respira un estilo particular, influenciado por una mezcla de historia y modernismo que está influenciado por Picasso. En el interior del edificio hay también una biblioteca y un teatro.

No olvides visitar el barrio del Cerrito de la Victoria, una pequeña fortaleza al norte de la capital donde la vista panorámica es maravillosa y donde entraremos el Santuario Nacional, una iglesia que es un símbolo de Uruguay.

Entre los otros barrios que se pueden visitar se encuentra El Prado, un barrio residencial ubicado en las afueras de la parte central de la ciudad. Es una de las zonas más tranquilas de Montevideo, definida como el "pulmón de la ciudad": aquí se encuentra el Parque Prado, el mayor de los 6 parques públicos de Montevideo.

En la lista de cosas que hay que ver no puede faltar la Fortaleza del Cerro, una fortaleza con vistas espectaculares de Montevideo, a 134 metros de altura, que fue construida por los españoles y que pronto perdería su función militar y defensiva, convirtiéndose en un valioso testimonio histórico.

Para aquellos que quieran caminar y disfrutar de la naturaleza, no pueden perderse la Rambla, un pintoresco paseo a lo largo de la bahía de la capital. Desde aquí puedes hacer un poco de todo: llegar a las playas, caminar, hacer deporte, o simplemente perderte en uno de los locales o tiendas que encontrarán a lo largo de sus 22 kilómetros.

Punta del Este

Clima suave, fantásticas playas, aguas cristalinas y mucha vida nocturna. La llaman el Saint Tropez sudamericano, con muchos VIPs que la frecuentan desde hace unos años. Punta del Este es un centro turístico popular en toda Sudamérica por su belleza natural, con un promontorio que se extiende hacia el océano.

Tiene dos playas de características opuestas: Playa Mansa ("tranquila") y Playa Brava ("movida"). Playa Mansa es una playa tranquila, ideal para familias, protegida de las corrientes y adecuada para relajarse y disfrutar de un día de sol. Playa Brava, en cambio, es perfecta para el surf, dada la altura de las olas. Es frecuentada por jóvenes deportistas de toda Sudamérica. Entre las peculiaridades de la playa, también está la presencia de una escultura de una mano.

La "Avenida Gorlero" es la calle principal, llena de gente a todas horas del día y de la noche. Tiendas, clubs, un mix de colores y oportunidades.  Si te apasiona la artesanía local, date una vuelta por la Plaza Artigas.

En Punta del Este también hay un espacio para la cultura con el Museo Ralli: alberga una increíble colección de arte moderno y contemporáneo latinoamericano, junto con otras piezas modernistas y posmodernas europeas.

En el barrio de Beverly Hills se encuentra una hilera de casas lujosas, inmensos jardines con piscinas de lujo y de diseño.

En los alrededores de Punta del Este hay otros pequeños pueblos que merecen ser visitados: Portezuelo y Solanas.  La belleza te conquistará en la Isla de Lobos: el ambiente es mágico, entre docenas de leones marinos y la elegancia de un faro, que es uno de los más altos del mundo.

Casapueblo

Inspiración, magia, creatividad. Esto es lo que caracteriza el pueblo de Casapueblo, en Punta Ballena, una maravillosa península a 13 km de Punta del Este.

Es la creación visionaria de Carlos Páez Vilaró, el gran artista uruguayo que dedicó su vida a crear esta "escultura viviente" hecha de casitas blancas que tienen una especie de pequeña abertura lateral y parecen pequeños hornos. Es una obra de arte tallada en piedra, encaramada en el acantilado, de 13 pisos, inspirada en el blanco de las islas griegas y sobre todo en los nidos de los horneros.

Vilaró, que había viajado mucho y estaba lleno de influencias y colores, desde Buenos Aires hasta Barcelona, decidió crear un espacio único y singular que se mezclase con el paisaje de esta zona al este de la costa uruguaya. Los edificios tenían como centro La Pionera, una pequeña casa de hojalata, que con el paso de los años se ha transformado en una casa taller, llena de ingenio y audacia arquitectónica.

La transformación ha continuado: Con el paso de los años, los edificios que dan al mar se han convertido en lugares de agregación y centros de intercambio cultural donde se celebran exposiciones, presentaciones y eventos. También hay un hotel y un restaurante. Los homenajes al sol se han hecho famosos en la zona: en la bahía de Portezuelo, despedirse del sol al atardecer se ha convertido en un ritual.

Colonia sacramento

El viaje hacia la magia y el encanto puede continuar en Colonia del Sacramento, en el suroeste de Uruguay. Es un destino tranquilo y acogedor, donde el tiempo parece haberse detenido.

El casco antiguo, enriquecido por las calles de piedra, que son pequeñas joyas, representa una exitosa y perfecta fusión de la arquitectura española, el estilo portugués y las influencias poscoloniales. Por este motivo ha sido elegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se ha convertido en el escenario de varias películas de época. Se puede visitar una bonita plaza y los restos de algunos edificios, incluyendo las ruinas de la Casa del Gobernador.

La Basílica del Santísimo Sacramento es uno de los tesoros más antiguos del Uruguay.  El estilo es simple y tiene una curiosidad: fue construido en 1500 en una finca agrícola.

Si quieres experimentar un espacio tranquilo donde las casas de colores crean un ambiente verdaderamente único, date una vuelta y camina por la Calle de los Suspiros: te sorprenderán las tiendas que conservan restos de las casas antiguas. No faltan otras importantes evidencias históricas como el Portón de Campo, símbolo histórico de Colonia. Para aquellos que quieran un momento romántico o una perspectiva especial, hay también un faro, construido en 1855. En la misma zona había un convento.

Además del encanto, la arquitectura y la historia, Colonia también ofrece playas que se extienden a lo largo de más de 5 kilómetros. Entre las más populares se encuentran Playa Oreja de Negro, Playa Honda y Playa el Álamo. El puerto de Colonia es, por otra parte, el lugar perfecto para un paseo al atardecer o una cena en una de sus muchas terrazas.

Si sigues caminando, encontrarás el Teatro del Baluarte del Carmen: una fábrica de jabón que fue transformada en 1880. Además del teatro hay una galería en la que se han incorporado parte de los antiguos muros. Las dos estructuras acogen exposiciones y eventos.

Piriapolis

Piriápolis es una ciudad que se encuentra a unos cien kilómetros de Montevideo, y cuya historia está profundamente ligada a Liguria, una región situada en Italia noroccidental. Fue fundada por un empresario y ciudadano italiano, Francesco Piria, que tomó como referencia la ciudad italiana de Diano Marina, a la que había ido a estudiar para escapar de la guerra. Las dos ciudades son similares, y no sólo por el clima mediterráneo.

Piria decidió crear una especie de refugio de vacaciones para los habitantes de Montevideo, siguiendo el modelo de los balnearios italianos. La respuesta por parte de los habitantes de Montevideo fue inmediata y llena de entusiasmo. De hecho, empezarían a elegir Piriápolis como destino para viajes o vacaciones de fin de semana. Fueron acogidos por un hotel monumental, el Hotel de los Argentinos, un modelo vanguardista durante muchos años.

Piriápolis, cuyas colinas recuerdan también a las de Liguria, tuvo su momento de gloria en los años 70, cuando muchos actores y artistas la eligieron como lugar de vacaciones, entre ellos también Ringo Starr.

Cabo Polonio

No podía faltar un lugar suspendido en el tiempo donde la naturaleza es virgen y la tecnología es algo superfluo: Cabo Polonio. Al noreste de La Paloma, se encuentra el cruce de caminos hacia una de las zonas más salvajes de Uruguay. Aquí se encuentra un pequeño pueblo de pescadores entre las dunas de arena, en un promontorio rocoso y dominado por un solitario faro. En 2009 la región fue declarada parque nacional y el gobierno uruguayo decidió protegerla y mejorarla con varios proyectos.

Ármate de paciencia para llegar a la zona a pie con una caminata de 7 km o con la ayuda de un todoterreno. A pesar del creciente número de turistas, Cabo Polonio sigue siendo uno de los pueblos costeros más rústicos del Uruguay. No hay sucursales bancarias y hay escasez de electricidad, producida exclusivamente por generadores y plantas de energía solar y eólica.

En el pueblo hay un faro, que se convirtió en un monumento histórico de Uruguay en 1976. Puedes subir sus 132 escalones y disfrutar de una vista espectacular. Detrás de las rocas la principal atracción está representada por las colonias de focas y leones marinos. El origen del nombre del lugar se remonta a 1735, cuando un galeón español llamado "Polonio" se hundió aquí después de una terrible tormenta.

Punta de Diablo

Minimalista, pero llena de encanto: Punta del Diablo está ubicada en el departamento de Rocha, a casi 300 km de Montevideo. En invierno los habitantes son pescadores y artesanos, en verano se convierte en un lugar ajetreado frecuentado por turistas, no sólo autóctonos.

Las reglas para preservar la belleza del lugar son estrictas: no hay hoteles de lujo y los edificios no pueden ser demasiado altos. En la costa encontrarás pequeñas casas llenas de colores, pequeñas tiendas, bares y restaurantes.

En Punta del Diablo se puede disfrutar de las playas de arena blanca a lo largo de 10 kilómetros de costa, de paisajes fascinantes, del océano con aguas transparentes y claras, muy frecuentadas por los surfistas.

También se puede disfrutar de detalles insólitos, como los colores y las formas eclécticas de las barcas de los pescadores, que son testigos de una vida pasada en la que sólo ellos convivían con las gaviotas. Para los amantes de la naturaleza, hay paseos y senderos en los que podrás admirar el panorama y la belleza del paisaje. Para sumergirse en las tradiciones se puede visitar la Feria de Artesanos, que ofrece platos típicos a base de mariscos y espectáculos callejeros. Por la noche, en la zona, hay bares donde se puede escuchar música o clubs donde los jóvenes pueden divertirse.

La Paloma y La Pedrera

Dos pueblos limítrofes dentro del departamento de Rocha. Son el destino ideal para aquellos que quieren hacer un viaje o pasar un día de descanso junto al mar.

La Paloma ofrece playas únicas y de naturaleza variada, que van desde calas rocosas de aguas profundas hasta tramos de arena blanca. Entre las principales playas de la zona se encuentran Los Botes, Anaconda, Zanja Honda, La Serena, La Aguada, Costa Azul, Arachania y El Cabito.

A pocos kilómetros de La Paloma se encuentra la Laguna de Rocha, un oasis virgen donde la naturaleza es la protagonista y donde se puede admirar un paisaje lleno de matices y numerosas especies animales.

La Pedrera, por otro lado, es otra zona de baño popular para las familias. Además de las playas donde puedes relajarse o disfrutar de los deportes acuáticos, también puedes disfrutar del animado centro de la ciudad, con sus pequeños comercios y restaurantes que cocinan platos tradicionales uruguayos.

Fortaleza de Santa Teresa

La historia y la naturaleza pueden coexistir en la misma zona. Un importante ejemplo histórico es la Fortaleza de Santa Teresa, que se encuentra en el departamento de Rocha. Fueron los portugueses quienes terminaron esta construcción defensiva que debía proteger el pasaje natural en el camino entre Río Grande y Maldonado. En el interior de la estructura se puede visitar también una capilla y varias salas con material militar de la época.

Descubre Uruguay con Costa Cruceros

 

Uruguay es un país que necesita ser descubierto y apreciado, desde la historia y tradiciones de Montevideo y sus distritos más modernos o residenciales, hasta la belleza del Océano y las brillantes oportunidades que ofrece. No hay que olvidar los tesoros artísticos y paisajísticos, ni sus proyectos sociales y de desarrollo que han llevado a una mejora económica y social de la población. No podrás ignorar los tesoros de Montevideo y Punta del Este, o las maravillas de Casapueblo, que puedes visitar con las excursiones de Costa.

Entre los descubrimientos que se pueden hacer están también los relacionados con la gastronomía en la que este pequeño país sudamericano sabe cómo sorprender. Entre los platos típicos se encuentra el asado: una mezcla de carnes asadas a la parrilla a través de un proceso que la mantiene tierna y jugosa. Está también el chivito, un sándwich con carne en rodajas, verduras, queso, aceitunas y encurtidos. Sin embargo, el plato tradicional por excelencia es el dulce de leche, una crema de leche dulce, similar al caramelo.

Ahora que se te ha hecho la boca agua y tienes las ideas claras sobre lo que se puede ver en Uruguay, solo tienes que elegir tu próximo destino de vacaciones con Costa Cruceros.

Zarpa con Costa Cruceros