Montevideo es una ciudad en constante ebullición que puede desempeñar muchos papeles. La capital de Uruguay domina la costa norte del Río de la Plata, y se caracteriza por un clima templado y húmedo con inviernos suaves, las nevadas son raras, pero estos meses, en su mayoría nublados, se caracterizan por el viento, llamado "pampero". Su historia está llena de batallas y luchas, que han dejado huellas y testimonios en el arte, la cultura y las tradiciones.

Según la leyenda, Montevideo toma su nombre de la exclamación de un soldado portugués, miembro de la expedición magallánica, que se sorprendió al ver una montaña en una región tan plana y gritó "Monte vide eu". La ciudad fue fundada por los españoles en 1724, comenzando con una guarnición militar construida por el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala. A partir del siglo XVIII, gracias a su puerto natural y al vínculo con Buenos Aires, Montevideo se estableció como un importante centro económico especializado en la exportación de pieles curtidas y carnes secas.

Algunos la han llamado la ciudad "de las largas noches" o "de las mil caras". Va desde la dureza del puerto industrial hasta los barrios exclusivos a lo largo de la playa. En el histórico distrito de negocios del centro de la ciudad, los edificios art decó y neoclásicos compiten por el espacio con los rascacielos. Al sureste, la ciudad mezcla centros comerciales con balnearios y edificios altos y modernos. La escena musical, teatral y artística está en continuo movimiento, desde los elegantes teatros de la época hasta los acogedores lugares donde se puede bailar el tango hasta las discotecas en la playa.

Pero esto no termina aquí: Montevideo es una ciudad que hay que degustar. Para los amantes de la carne es un paraíso, hay muchos lugares donde se puede disfrutar del asado, que no es una simple barbacoa:hay todo un procedimiento a seguir para la preparación del fuego y la cocción de la carne, que va más allá del concepto clásico de la parrilla. Las carnes se cuecen lentamente y son tiernas, jugosas y de sabor inconfundible. El chivito, por su parte, es un sándwich relleno de carne cortada en rodajas, verduras, queso, aceitunas y pepinillos.  Descubre lo que no puedes perderte.

Lugares que no puedes perderte en Monteveideo
  • Paseo marítimo de Montevideo
  • Casco histórico de Montevideo
  • Plaza Independencia
  • Palacio Legislativo
  • El Prado
  • Parque Batlle
  • Obelisco a los Constituyentes
  • Estadio Centenario
  • Barrio de Carrasco
  • Rambla de Montevideo

Paseo Marítimo de Montevideo

El paseo marítimo conecta el centro de la ciudad con las localidades de Punta Carretas, Pocitos, Buceo y Carrasco. Se puede atravesar temprano en la mañana o hacia el atardecer, cuando los habitantes acuden en masa para caminar y tomar mate, una famosa bebida elaborada con la infusión de una hierba sudamericana. Es uno de los lugares más queridos por los lugareños, no sólo por las numerosas playas a las que se puede acceder desde él, sino también por las múltiples actividades que se pueden realizar durante el tiempo libre: caminatas relajantes, jogging, yoga, patinaje, skateboarding, etc. Esta enorme avenida recorre muchos lugares importantes de la ciudad, como el puerto o el casco antiguo.

Casco antiguo de Montevideo

Es el centro histórico de la ciudad, un lugar donde pasado y presente conviven entre edificios históricos, librerías y una vida agitada. Para descubrir el corazón palpitante de la ciudad, has de ser simplemente curioso.

En su interior se encuentran edificios coloniales, barrocos y clásicos de gran valor arquitectónico e histórico. Originalmente el sitio era residencial, pero con el paso de los años ha sido ocupado con oficinas y tiendas, convirtiéndose en el centro de la actividad financiera del país. La Ciudad Vieja va desde el Mercado del Puerto hasta la Puerta del Sol y está llena de clubs, restaurantes y, sobre todo, de lo que es el verdadero espíritu de la ciudad.

No puedes perderte el Mercado del Puerto, que una vez fue el puerto más bello de Sudamérica, ahora transformado en un centro pintoresco y animado, salpicado de restaurantes y mercados. Es un lugar vivo, especialmente los fines de semana, y un lugar de encuentro para los artistas, artesanos y músicos callejeros de la ciudad. Además, es uno de los lugares más espectaculares para comer carne uruguaya. Bajo su enorme estructura de hierro hay unos diez restaurantes.

No necesitas buscar un lugar bien cuidado, sino uno en el que se respire el verdadero folclore local, entre edificios pintorescos y ricos en historia que permite vivir Montevideo en todo su esplendor. También hay varios museos que muestran la historia uruguaya, como el Museo de Arte Precolombino e Indígena, el Museo del Carnaval y el Museo del Tango.

En los últimos años, escritores y artistas callejeros han cubierto las paredes grises con hermosos grafitis y las casas abandonadas se han transformado en modernos cafés, creando una extraordinaria mezcla vintage que ha vuelto a hacer de Ciudad Vieja una ciudad brillante y cosmopolita.

Plaza Independencia

La Plaza Independencia es la plaza principal de Montevideo, y marca el límite entre la Ciudad Vieja, el centro histórico de la ciudad, y la zona del Centro, antes conocida como Ciudad Nueva. La plaza fue diseñada originalmente por el arquitecto italiano Carlo Zucchi, en 1837, cuando se decidió ampliar la ciudad según el proyecto del nuevo plan urbanístico. La obra fue inspirada por sus maestros Percier y Fontaine, autores de la Rue de Rivoli en París. La plaza como la conocemos, sin embargo, es el resultado de los cambios en el proyecto realizado por Bernardo Poncini en 1860. La atracción principal es el monumento a José Gervasio Artigas, una estatua dedicada al héroe nacional uruguayo, debajo de la cual, en un mausoleo, se conserva una urna que contiene sus restos.

Alrededor de la plaza se encuentran algunos de los edificios más importantes de la ciudad: caminando por la Avenida 18 de Julio hacia el casco antiguo encontramos el Palacio Salvo, junto al Palacio Estévez, el Edificio Ciudadela, el Teatro Solís (el más grande de la capital uruguaya y el segundo teatro más grande de Sudamérica). Aquí se presentan los espectáculos más importantes de Uruguay, aunque el Teatro Solís es una atracción turística por su imponente y elegante estructura. Por último, está la Puerta de la Ciudadela, que, como su nombre indica, abre sus puertas a la antigua ciudad de Montevideo.

La plaza es también escenario de los principales eventos públicos de Montevideo. Lo más sorprendente, sin embargo, es la extraña torre de la esquina de la plaza: una estructura de 95 metros de altura y coronada por una cúpula. Originalmente, el Palacio Salvo era un poderoso faro cuya luz podía verse desde Buenos Aires, para establecer un vínculo eterno entre las dos ciudades. Sin embargo, su luz molestaba a los barcos, por lo que se apagó y fue utilizada para albergar oficinas, tiendas y apartamentos. A día de hoy aún se puede subir a lo más alto y disfrutar de una magnífica vista.

Palacio Legislativo

El Palacio Legislativo de Montevideo es el edificio que alberga el Poder Legislativo de Uruguay. El edificio fue inaugurado el 25 de agosto de 1925 en homenaje al centenario de la declaración de independencia: en su interior se reúnen la Cámara de Representantes, el Senado y la Asamblea General. Gracias a su incuestionable valor arquitectónico, el palacio va mucho más allá de su importancia política, convirtiéndose en uno de los principales atractivos turísticos de la capital uruguaya.

El edificio fue construido entre 1908 y 1925, según el proyecto de Vittorio Meano, con la dirección de las obras confiadas al arquitecto italiano Giuseppe Moretti y asistido por el arquitecto uruguayo Eugenio Baroffio. La elección del lugar fue todo menos casual: de hecho, se intentó tomar como modelo la Plaza de la Concordia de París, estructurando el edificio de tal manera que se pudiera acceder a él desde varias calles y se convirtiera en un punto de referencia dentro de la infraestructura urbana de la ciudad.

El estilo es neoclásico, mientras que el interior está dividido en tres naves principales. Además de las oficinas de los parlamentarios, el Palacio Legislativo alberga una biblioteca pública muy importante, la segunda más grande del país, con una vasta colección que se amplió durante el siglo pasado.

El Prado

El Prado es un barrio residencial de Montevideo situado en la parte central de la ciudad. Es una de las zonas más tranquilas de la capital, donde hay varias villas y elegantes casas. El Prado es también conocido por ser el "pulmón de la ciudad": es aquí, de hecho, donde se encuentra el Parque Prado, el mayor y más grande de los 6 parques públicos de Montevideo. El parque tiene una extensión de 106 hectáreas y en la actualidad se utiliza también como sede de exposiciones y eventos. Dentro del parque, las huellas culturales e históricas coexisten.

Cerca se encuentra el Museo Municipal de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, que alberga las pinturas de Juan Manuel Blanes y Pedro Figari, dos maestros uruguayos. Este museo abrió sus puertas en 1930 y recuerda las clásicas villas italianas construidas en estilo renacentista. El Museo de Bellas Artes conserva pinturas antiguas, pero presenta obras y proyectos de otros artistas nacionales e internacionales. No te pierdas el jardín japonés que hay en sus alrededores.

Siguiendo con la naturaleza, se puede admirar el Jardín Botánico, que alberga más de mil especies vegetales, y Rosaleda del Prado, una rosaleda que despertará el entusiasmo de los amantes de esta flor, rica en historia y referente en gran parte de la literatura. Inaugurada en 1912, la rosaleda está dedicada a la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourouil.

A poca distancia se encuentra el majestuoso Hotel Prado y la residencia presidencial. El expresidente uruguayo José "Pepe" Mujica también fue famoso por haber abierto las puertas de la residencia oficial a los sintecho, para protegerlos del frío en invierno. El jefe de Estado había ordenado que "en caso de necesidad" se utilizase una zona del palacio presidencial Suárez y Reyes para alojar a las personas sin hogar.

Parque Batlle

Ubicado al sur de la Avenida Italia y al norte de la Avenida Rivera, dos de las calles más importantes de Montevideo, se encuentra el barrio del Parque Batlle, que toma su nombre del gran parque que está construido en su centro. Tiene casas elegantes con jardines bien cuidados. La zona verde, de 76 hectáreas, es perfecta para el senderismo, el deporte y la recreación en general. En su interior hay tres estadios. Nació como resultado de la donación de 11 hectáreas por parte del terrateniente Antonio Pereira en 1906.

Para los amantes de la historia se pueden visitar varios monumentos de la zona, como el obelisco de Montevideo y el monumento La Careta, obra del escultor José Belloni que recibió numerosos premios. Fue inaugurado en octubre de 1934 y declarado monumento histórico en 1976. Es una estructura de 22 metros de largo y 150 toneladas de peso: consiste en un carro tirado por bueyes y un gaucho a caballo, que se encuentra en el interior de un estanque. El monumento es de bronce y tiene una base de granito rosa. Simboliza y honra el medio de transporte y la carga diaria del agricultor. La escultura destaca en una colina verde junto a un lago artificial en el parque, frente al Estadio del Centenario.

Obelisco de los Constituyentes

El Obelisco de los Constituyentes de 1830 es una obra en bronce y granito del escultor uruguayo José Luis Zorrilla de San Martín, uno de los monumentos más importantes de toda la nación. Inaugurado en 1938, honra a los participantes en la Asamblea General Constituyente y en la Asamblea Legislativa del Estado, que elaboró la primera Constitución de Uruguay en 1830. Este obelisco de 40 metros de altura estaba hecho enteramente de granito uruguayo rosado. En su parte oeste está grabada la inscripción "A los componentes de 1830". Incluye tres estatuas de bronce de mujeres, de 5 metros de altura, que representan la Ley, la Fuerza y la Libertad. En la parte inferior de cada una de las estatuas femeninas hay un grifo de donde sale el agua que cae en la fuente hexagonal situada en el obelisco. El obelisco se encuentra en una pequeña plaza del centro de la ciudad, donde termina la Avenida 18 de Julio y comienza el Parque Batlle.

Estadio Centenario

El Estadio del Centenario es legendario porque fue sede de la final de la primera Copa del Mundo ganada por la selección uruguaya en Argentina ante más de 80.000 espectadores en 1930. Desde entonces, la selección uruguaya ha jugado sus partidos en casa. El arquitecto fue Juan Antonio Scasso, quien diseñó esta gran instalación para albergar grandes eventos deportivos.

Las obras comenzaron el 21 de julio de 1929, dirigidas por Scasso y realizadas con la mano de obra de cientos de trabajadores que se dividieron en tres turnos de producción, de forma que el trabajo fuera continuo. Además, las diferentes secciones del estadio fueron asignadas a varios constructores. Todo esto para que pudiese completarse con la apertura de la Copa del Mundo al año siguiente, que comenzaría el 13 de julio de 1930. Sin embargo, en los meses siguientes, las lluvias torrenciales golpearon Montevideo, retrasando significativamente la construcción. A pesar de los esfuerzos de los equipos de trabajadores, el final de las obras se retrasó unos días: la competición inaugural, entre Francia y México, tuvo que ser "desviada" a la pequeña instalación de Pocitos, donde sólo se permitió la entrada de 1.000 espectadores. Posteriormente, el Centenario, además de los partidos oficiales de clasificación para la Copa del Mundo y los partidos amistosos de la selección uruguaya, también acogió importantes eventos del fútbol internacional, es decir, la mayoría de las competiciones y la fase final de algunas ediciones de la Copa América.

La importancia para la historia del fútbol del Centenario fue reconocida por la FIFA que, el 18 de julio de 1983, lo proclamó monumento del fútbol mundial. Su nombre deriva del hecho de que, en el año de su apertura (1930), Uruguay celebró el centenario de la promulgación de la primera Constitución de la República. El estadio también alberga un Museo del Fútbol. Aquí podrás aprender todo lo que necesitas saber sobre la historia de Uruguay y los premios del fútbol. Hay una gran variedad de exhibiciones, incluyendo trofeos, camisetas de diseño y la pelota de fútbol utilizado durante la primera final de la Copa del Mundo. La pasión por el fútbol se extiende por toda la ciudad, que cuenta con 15 equipos de fútbol, hasta el punto de que el campeonato nacional es casi en su totalidad un derbi entre los equipos de la capital (y suele triunfar Peñarol y Nacional).

Barrio de Carrasco

Lo que hace el Barrio de Carrasco especial y diferente con respecto a cualquier otro barrio es que, en su interior, la ciudad prohíbe la construcción de edificios de más de tres pisos de altura. Sus múltiples espacios abiertos y sus amplias casas con grandes obras la convierten en uno de los lugares más caros para vivir en Montevideo. Hace unos 100 años, la gente que vivía en Pocitos, Centro o Ciudad Vieja tenían una segunda casa en Carrasco, por lo que el barrio, ubicado en la costa sureste de la ciudad, era principalmente para los fines de semana.

Hoy en día, las familias viven aquí todo el año. Una de las razones es su entorno, su ubicación, pero también que la zona está menos poblada que cualquier otro barrio de la ciudad. La zona también está creciendo económicamente. Cada año más y más empresas eligen operar aquí, por lo que el área comercial del barrio se ha desarrollado de manera muy rápida y espectacular. Barrio de Carrasco tiene una larga playa de arena y se encuentra cerca del aeropuerto principal de Uruguay. El nombre del barrio proviene de Salvador Sebastián Carrasco, uno de los primeros pobladores de Montevideo. Uno de los principales atractivos de este particular barrio es la Iglesia Stella Maris, una parroquia católica romana construida en 1918. Fue una de las primeras estructuras de Carrasco y fue dedicada a Nuestra Señora Estrella del Mar. También vale la pena descubrir el Hotel Sofitel Carrasco, un impresionante edificio de principios del siglo XX que representa historia y tradición.

Otro barrio por descubrir es Pocitos. Aunque muchos de sus edificios son modernos, Pocitos es en realidad uno de los barrios más antiguos de Montevideo. El nombre Pocitos se remonta a la época colonial, cuando las mujeres iban al río a lavar su ropa en pequeños agujeros o "pozos" hechos en el suelo. En esta zona, antiguas casas reformadas conviven perfectamente con las torres más altas de la ciudad. Las construidas frente al mar son algunas de las propiedades más caras de Montevideo. La Rambla de Pocitos, nombre que recibe el paseo marítimo de Montevideo, ofrece una de las vistas más espectaculares del Río de la Plata. Durante el verano, el paseo marítimo está siempre lleno de gente y su playa es también una de las más populares de la ciudad.

La Rambla de Montevideo

La Rambla es una antigua palabra española que se refiere a un cauce seco que se utiliza como camino y que deriva de la palabra árabe ramal, que significa "arena". En Montevideo la rambla se extiende a lo largo de la ribera del Río de la Plata y continúa a lo largo de la costa durante más de 22 kilómetros. También es el camino que hay que seguir si se quiere llegar a las playas. Los paseos marítimos (la Rambla de Francia, la Rambla de Gran Bretaña y la Rambla de la República Argentina) te darán una vista impresionante y una perspectiva mágica de la hermosa bahía de Montevideo. Tal vez tengas la oportunidad de disfrutar de la vista degustando un cóctel en uno de los muchos clubs que bordean la zona.

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Historia, arte, folklore, naturaleza, deporte, son una mezcla extraordinaria que hace de Montevideo un destino por descubrir, lleno de atractivos y actividades. Desde las largas playas de la costa hasta la arquitectura moderna y los monumentos ricos en historia, la capital de Uruguay tiene muchas sorpresas inesperadas. Es una ciudad pintoresca y cosmopolita que se extiende a lo largo del Río de la Plata, con calles y palacios que mezclan el estilo italiano con la arquitectura colonial y el art deco. También es conocida por haber acogido a Giuseppe Garibaldi, que permaneció aquí durante nueve años. Con su hermoso puerto natural, el Casco Antiguo ocupa una pequeña península de 14 manzanas donde vale la pena pasear a pie, sin un destino fijo, pero también es una zona llena de clubs donde puedes divertirte o relajarte.

Gracias a sus influencias culturales, Montevideo es casi siempre un lugar de fiesta: los domingos, los barrios de Palermo y Barrio Sur, los más coloridos, tradicionales y animados de la ciudad, con vistas al Río de la Plata, al sur del centro, se llenan de percusión con los ritmos del candombe, un estilo musical procedente de África. Una mezcla de cultura, naturaleza y pequeñas sorpresas por descubrir: todo lo que tienes que hacer es llegar a Montevideo con uno de nuestros cruceros y disfrutar de unas vacaciones variopintas y llenas de vida.

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