¿Por qué visitar Gotemburgo? La variedad de respuestas a esta pregunta es asombrosa. Ciudad viva y con una energía muy especial, Gotemburgo es famosa por la calidad de vida y el carácter acogedor y feliz de sus habitantes: un lugar en el que uno se siente como en casa, respirando un ambiente relajado y chispeante al mismo tiempo.

Poblada por hermosos parques, majestuosos edificios y antiguos castillos, Gotemburgo es una ciudad joven y creativa, llena de galerías, museos y eventos: desde festivales de comida hasta eventos culturales, desde eventos deportivos hasta festivales de música, cada estación aquí es emocionante. En verano, el sol nunca se pone y los días son largos: es el momento perfecto para quedarse despierto hasta tarde y sumergirse en la vida nocturna de Gotemburgo. Pero también para darse un chapuzón en el agua, aprovechando el hermoso paisaje que ofrecen las islas del archipiélago.

Incluso en las estaciones más frías, los barrios más característicos, como Haga, son un punto de atracción con sus cafés y pequeñas tiendas donde se pueden hacer compras alternativas. La gastronomía, en Gotemburgo, es asombrosa: el gran protagonista es el pescado, que se puede degustar en los restaurantes de 5 estrellas, en las tabernas típicas donde se come barato o, mejor aún, en una pequeña isla salvaje, rodeada por las casas de los pescadores. Atravesada por el río Gota y con vistas al Mar del Norte, la ciudad está llena de vistas impresionantes.

La segunda ciudad más grande de Suecia te encantará por su arquitectura, su hermoso entorno natural y su gusto por la hospitalidad. Aquí están los 18 lugares de interés que hay que visitar en Gotemburgo y sus alrededores: 

Museo de Gotemburgo

Gotemburgo también se llama la Amsterdam escandinava, y visitando el Stadsmuseum es fácil ver por qué. La colección del Museo de Gotemburgo cuenta la historia de su evolución desde la prehistoria hasta el siglo XIX, hasta la expansión industrial que dio origen a la ciudad moderna. Nació como un puerto mercantil en la desembocadura del río Gota, y fue equipado con un ingenioso sistema de canales, diseñado según el modelo de Ámsterdam.

Hoy en día, los canales de Gotemburgo sirven de telón de fondo para las excursiones en barco: si se desea, la ruta puede continuar hasta Estocolmo a lo largo del Canal de Göta, el "lazo azul de Suecia". Situado en la sede histórica de la Compañía de las Indias Orientales, el prestigioso Museo de Gotemburgo recoge artefactos antiguos y exposiciones temporales, incluyendo visitas guiadas y recorridos a pie por la ciudad. En el interior también se puede admirar un hallazgo muy, muy particular: el único barco vikingo expuesto en Suecia. También hay un área de juego dedicada a los niños, una tienda, un restaurante y un café para relajarse después de la visita al museo.

Plaza Gustav Adolf y Teatro de la Ópera (Göteborgsoperan)

Fue llamada la "gran plaza" de Gotemburgo hasta la llegada de la estatua dedicada a Gustavo II Adolfo de Suecia, el fundador de la ciudad en 1621. El centro político de Gotemburgo, la Plaza Gustavo Adolfo, está rodeada de edificios institucionales, como el Ayuntamiento y la Bolsa Neoclásica.

A pocos pasos se encuentra la Ópera de Gotemburgo (Göteborgsoperan), que es arquitectónicamente curiosa: su diseño se inspira en el puerto e incluye elementos temáticos como velas y barcos. El programa abarca desde la ópera hasta el ballet, desde los conciertos hasta los musicales. Mientras se levanta el telón, se puede disfrutar de una cena en el restaurante del teatro: muy panorámica, ya que todas las mesas miran al río. Pero todo lo que se necesita es un café para entrar en la atmósfera.

Iglesia Oscar Fredrik

Sus rosetones te hipnotizarán, al igual que la delgada aguja que se eleva hacia arriba: la Iglesia Oscar Fredrik es una referencia visual clásica en Gotemburgo. En general, su estilo neogótico inspirado en las grandes catedrales europeas, más que el estilo nórdico en sentido estricto, te cautivará. Construida a finales del siglo XIX, lleva el nombre del rey de Suecia Oscar II, que fue apreciado no sólo por su agudeza y tacto político, sino también por sus refinados gustos y su sofisticada producción literaria. La iglesia de Oscar Fredrik te hará compañía durante su estancia en la ciudad: el consejo es ciertamente admirarla de cerca, apreciar en detalle sus elaboradas líneas y su majestuoso interior.

Feskekörka: el mercado del pescado

¿Quién hubiera pensado que un mercado de pescado podría caber en una catedral? Así es Feskekörka, uno de los lugares más visitados de la ciudad. Construido en 1874, el edificio es el resultado de un experimento arquitectónico y se inspira en las iglesias góticas de piedra y las iglesias nórdicas de listones de madera.  La traducción de Feskekörka es, literalmente, "iglesia del pez": una pista reveladora del respeto sagrado que los locales sienten por el mar y sus dones. El mercado de pescado muestra todo tipo de especialidades de pescado, que por supuesto son muy frescas. La boca se te hace agua: hay un restaurante típico, pequeño pero acogedor, donde se pueden pedir delicados primeros platos y sustanciosas bondades, desde ostras crudas hasta arenques fritos. 

Plaza Järntorget

Literalmente "plaza de hierro", la plaza Järntorget es uno de los mayores lugares de encuentro de la ciudad. Situada entre el barrio de Linné y el barrio de Haga, la zona es un punto de referencia para la vida nocturna alternativa y la comida informal. Alrededor de la plaza hay cinesteatrosclubes, locales de música en vivo y una variedad de bares y restaurantes.

Un lugar de encuentro histórico para la clase obrera, la plaza Järntorget es un símbolo de Gotemburgo y ofrece un escenario muy característico para un café relajante. Desde aquí comienza Linnégatan, una calle comercial muy popular para los locales. Se te complicará la elección de un snack: desde opciones vegetarianas hasta restaurantes de moda, sin mencionar los pubs con cerveza artesanal. La atmósfera es auténtica y las sorpresas nunca faltan.

Barrio de Haga

Haga es el casco antiguo de la ciudad, una especie de oasis marcado por avenidas arboladas, plazas históricas y casas de trabajadores. Muchos edificios están construidos en el llamado estilo landshövdingehus, típico de Gotemburgo, con un suelo de mampostería y los otros niveles en madera. Esto fue originalmente destinado a prevenir incendios o, más precisamente, una ingeniosa estratagema para eludir una prohibición en este sentido. 

La zona ofrece una cantidad de cafés y pequeñas tiendas donde se puede comprar de todo: desde muebles hasta té, desde accesorios alternativos hasta dulces típicos. Comprar aquí es una experiencia única: las propuestas, de hecho, no son estereotipadas como en otros lugares. El distrito Haga, entonces, es el escenario perfecto para experimentar el ritual sueco llamado fika: más que una pausa para el café, una filosofía de vida. Los cafés y panaderías locales están definitivamente a la altura de la tarea.

Plaza Götaplatsen

Lo primero que se nota al llegar a la plaza Götaplatsen es una estatua gigante de Poseidón, una presencia majestuosa que se ha convertido en un símbolo de Gotemburgo. La antigua diosa vela por Avenyn, la principal avenida de la ciudad, siempre ocupada y llena de restaurantes y clubes nocturnos. La plaza Götaplatsen es un poco el corazón de la vida cultural: está rodeada por el Palacio de Conciertos, sede de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo, la Biblioteca Municipal, el Museo de Arte y el teatro de la ciudad. La plaza también alberga eventos más informales, como festivales y conciertos de rock: la cultura, aquí, es a 360°.

Konstmuseum (Museo de arte de Gotemburgo)

¿Estás pensando de  visitar el Museo de Arte de Gotemburgo? Si el tiempo lo permite, la respuesta es ciertamente sí. Vale la pena: el Konstmuseum, de hecho, alberga una de las más bellas colecciones de arte de finales del siglo XIX en el norte de Europa. La colección permanente abarca desde obras de artistas suecos hasta obras maestras internacionales, con pinturas de Rembrandt, Monet, Chagall y Picasso entre otros.

El orgullo del museo incluye, además de la grandeza y variedad de su colección, la creatividad de su gestión: además de las exposiciones temporales y las visitas guiadas, se organizan también talleres y actividades para las familias. No puedes perderte un café para darte un sabroso descanso mientras comentas las más bellas pinturas. El estilo del edificio es típico de la arquitectura neoclásica monumental, reinterpretado en estilo nórdico: la peculiaridad es el color ocre de los ladrillos, marca de la ciudad. 

Universeum (Museo Nacional de Ciencia)

Hay una atracción en Gotemburgo que seduce tanto a jóvenes como a mayores: el Universeum, el Museo Nacional de Ciencia, el más importante de Escandinavia. Desarrollado en siete pisos, ofrece tecnología de última generación y experiencias interactivas incomparables. Uno de los más inusuales es un safari entre monos y caimanes: aquí, es posible cruzar un bosque lluvioso interior, en medio del aleteo de mariposas y aves de colores. O experimentar las emociones de un astronauta y sus desafíos, como dar un paseo espacial o dormir en ausencia de gravedad. Pero también enfrentarse a un detector de mentiras en el laboratorio de criminalística y ser secuestrado por la frágil belleza del mundo oceánico, entre tiburones tigre e hipnóticas mantarrayas gigantes. Lejos de ser un destino obvio, el Universeum impacta la imaginación en lo profundo, despertando la curiosidad sobre la naturaleza y las maravillas de la ciencia. 

Parque de atracciones Liseberg

El Parque de atracciones de Liseberg es un lugar lleno de propuestas para todos. Por nombrar una, la montaña rusa Helix, la más larga y rápida de Escandinavia. Hay docenas de atracciones para elegir, como la torre AtmosFear, desde la que se puede acelerar en caída libre durante cien metros.

Para aquellos que no se sienten con ganas de aventuras imprudentes, el Parque Liseberg es un lugar perfecto para relajarse, con tiendas, restaurantes y conciertos programados durante la temporada de verano. Su escenario principal es uno de los más importantes lugares de música en vivo de Gotemburgo y alberga a las mayores estrellas internacionales. La diversión está en casa en cada estación, incluso en Navidad cuando el mercado tradicional ofrece lo mejor de la cocina sueca.

Hablando de relajación: Los Jardines de Liseberg, uno de los mayores parques de la ciudad, es un verdadero placer. Una extensión interminable de bulbos en flor, robles centenarios y cascadas. Aquí, a la gente de Gotemburgo le encanta pasear en paz y tranquilidad, disfrutando de la belleza de la naturaleza, un privilegio que hay que aprovechar.

Fortaleza vieja de Skansen Kronan

En la lista de los miradores de Gotemburgo está la Fortaleza de Skansen Kronan. Desde aquí puedes contar los tejados del distrito de Haga y acariciar con los ojos las verdes laderas de la colina. La estructura defensiva se construyó en la segunda mitad del siglo XVII, basada en los dibujos de Erik Dahlbergh, un ingeniero que conquistó a la nobleza con sus méritos militares.

La Fortaleza de Skansen Kronan estaba equipada con 23 cañones para soportar cualquier tipo de ataque, además, sus paredes de granito con un espesor de 5 metros la hacía aún más impenetrable.  Más tarde se usó como prisión y refugio de emergencia, y se convirtió en un museo militar en el siglo XX. Hoy en día es un espléndido punto panorámico que se empareja con Skansen Lejonet, una fortificación gemela que, a diferencia de la corona dorada de Skansen Kronan, tiene un león en la parte superior.

Iglesia de Masthugg

Entre las vistas más clásicas, para los que navegan por Gotemburgo, está la Iglesia de Masthugg: un fascinante ejemplo de estilo románico sueco que atrae a decenas de miles de turistas cada año. Emblemático desde el punto de vista arquitectónico y por su envidiable panorama: enclavado en una alta colina, ofrece una encantadora vista del río. La iglesia de Masthuggskyrkan fue construida en 1914, convirtiéndose en uno de los símbolos de Gotemburgo.

Cerca de allí hay otro lugar muy especial, la "reserva culturalGathenhielmska, una de las zonas más antiguas de la ciudad. Aquí se pueden admirar casas que datan del siglo XIII y se respira una atmósfera de otros tiempos: un viaje a la Gotemburgo del siglo XVIII, antes de la devastación causada por los incendios.

La ciudad de Kungälv y la calle Västra Gatan

Situada en la desembocadura del río Göta, la ciudad de Kungälv alberga la magnífica Fortaleza de Bohus, construida para vigilar las fronteras de Noruega y socavada por los suecos: su reputación de invencible es bien merecida, ya que nunca fue conquistada, solo por un tratado. Considerado entre los más bellos de la región, el castillo es una de las atracciones más famosas de Kungälv, un lugar encantador situado justo al norte de Gotemburgo. 

No hay que perderse un paseo por la avenida Västra Gatan, muy característica con sus coloridas casas de madera. Encantadoras las vistas que se pueden admirar a lo largo de la orilla del río. También hay una parada que hace la boca agua: la famosa tienda de galletas con su delicioso aroma a vainilla y chocolate. En Kungälv, además de los aromas de sabor dulce, también se puede respirar la historia, con historias de reyes y batallas. 

Isla de Styrsö

La fama turística de Gotemburgo también está ligada a sus archipiélagos: la ciudad, de hecho, se levanta a poca distancia de un conjunto de islas salvajes a las que se puede llegar fácilmente en barco. A los habitantes de la ciudad les encanta hacer el clásico viaje fuera de la ciudad aquí mismo, donde los afortunados tienen una cabaña con vista al mar rodeada de brezos salvajes.

Hay muchas excursiones para elegir: una de las más fascinantes es, sin duda, una excursión a la isla de Styrsö, poblada por pintorescas casas de madera. Esta pequeña joya se encuentra entre el archipiélago del norte, más turístico, y el del sur, más tranquilo y sin tráfico.  Es un gran lugar para pasear por el paseo marítimo o comer algo con mariscos frescos. 

Fortaleza de Carlstens

Explorando las islas que rodean a Gotemburgo, se pueden encontrar espectaculares castillos, justo en el mar con una actitud invencible. Una de las más fascinantes es la Fortaleza de Carlstens, construida en la isla de Marstrand al norte de la ciudad. Una presencia inconfundible que domina en esta isla desde el ambiente relajado, poblado de típicas casitas, cafés y galerías: espléndido también para visitar en bicicleta. La Fortaleza de Carlstens fue construida en el siglo XVII por los suecos para vigilar la isla recién conquistada, y domina la ciudad a una altura de unos cien kilómetros: desde aquí, no es sorprendente que la vista sea extraordinaria.

Si lo deseas, también puedes visitar el interior, para comprender plenamente su importancia, históricamente disputada por su papel como puesto estratégico. Las visitas guiadas recorren la historia del castillo, que durante siglos fue el guardián de la pequeña ciudad de Marstrand. No faltan las representaciones teatralesmusicales otras actividades destinadas a hacer más atractiva la visita.

Puente Tjörnbron

Entre las islas más bellas de los alrededores está Tjörn, la sexta más grande de Suecia. La isla está conectada al continente por el famoso puente Tjörnbron: una obra majestuosa que impresiona ante todo por su tamaño, con sus 664 metros de largo y una altura de unos 45 metros. Inaugurado en 1981, el puente fue construido en un tiempo récord - en sólo 17 meses - en sustitución del anterior Puente de Almö, engullido por el mar.

Cruzar el puente de Tjörnbron es muy emocionante. Además de ser súper escénico, es una especie de pasaje mágico: al otro lado está la hermosa isla de Tjörn, con sus pintorescas casas de pescadores e impresionantes paisajes naturales. No te pierdas el fascinante Parque de Esculturas Pilane: caminando por rocas y prados te encontrarás con creaciones inesperadas y extrañas, como la cabeza gigante de una mujer de color blanco. Ah, una cosa más: se dice que aquí se puede probar el mejor pescado ahumado de Suecia.

Localidad de Skärhamn y el Museo Nórdico de la Acuarela

Otra parada interesante en la isla de Tjörn es el Museo Nórdico de Acuarela, en Skärhamn. Un destino popular que destaca, ante todo, por su aspecto marinero: el museo se encuentra en un edificio con vistas al mar, a su manera muy impresionante. El edificio está pintado en el característico rojo Falun, el color de las casas de campo suecas, obtenido de los residuos de las minas de cobre. En su interior se pueden admirar obras de artistas suecos y no sólo: el Museo Nórdico de Acuarela acoge exposiciones contemporáneas y talleres internacionales. Pero no termina ahí: aprovechando los cursos organizados por el museo puedes probar la técnica de la acuarela. Si eres amante de la navegación, entonces Skärhamn no te dejará indiferente: el lugar, de hecho, es el telón de fondo de prestigiosas regatas y el lugar adecuado para darte un festín, quizás soñando con un nuevo yate. 

Isla de Klädesholmen

La aventura continúa en Klädesholmen, una pequeña isla conectada a Tjörn por un puente. Aquí, la pesca es una verdadera institución y también hay un museo dedicado. La verdadera estrella es el arenque, el ingrediente más popular en los platos de pescado que sirven los restaurantes locales. Desde las tabernas rústicas hasta los mejores restaurantes, no faltan opciones para planear uno de los picnics más memorables de las vacaciones. Klädesholmen - también sede de un festival del arenque en junio - es una garantía en este sentido. Una curiosidad: la isla del arenque es también el hogar del primer hotel flotante de Suecia.

 

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Di la verdad: ¡Quieres mudarte a Gotemburgo! La ciudad sueca es una mezcla única de encanto nórdico y atmósfera cosmopolita, llena de espacios verdes y entretenimiento. Gotemburgo es la ciudad más joven y "social" de Suecia, gracias a su importante universidad y a sus numerosos locales. Pero también es un lugar lleno de historia: se hizo grande con el comercio y gracias a su sistema de canales, conserva magníficas huellas de su pasado. La costa recortada y las islas del archipiélago la enmarcan maravillosamente: si quieres apreciarla al máximo, visita Gotemburgo con un Costa Cruceros, aprovechando las numerosas excursiones organizadas en la ciudad.

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