Cascais es una joya de la costa portuguesa que se encuentra cerca de la capital, Lisboa. Esta pequeña y preciosa localidad cuenta con un impresionante legado histórico y cultural. Se trata, en efecto, de una antigua ciudad portuaria, símbolo de la importancia que tuvo la pesca en esta zona y en Lisboa y Portugal en general.

Este importante aspecto de la cultura se puede apreciar en toda la ciudad, desde el puerto hasta la marina y el museo marítimo de Cascais, o sea el “Museu do Mar”. Además de eso, la ciudad cuenta con una riqueza artística considerable, que se puede admirar gracias al Museu dos Condes de Castro Guimarães y a la Casa Das Historias. Por último, no hay que subestimar la belleza de la naturaleza de la localidad. Las playas, los parques, el mar y la costa rocosa característica de Cascais te están esperando para sorprenderte y robarte el corazón.

¿Qué ver en Cascais, entonces? Si estás planeando un viaje a Lisboa y Cascais y deseas aprender algo sobre estas lindas ciudades, sigue leyendo. Aquí encontrarás, en efecto, todas las informaciones sobre las atracciones más importantes y apreciadas de Cascais. Descubre, pues, que es lo que no te puedes perder de esta ciudad:

La ciudad vieja

Cascais, pequeña ciudad que se encuentra en la zona costera cerca de Lisboa, atrae a muchos turistas por su belleza. El puerto, las playas y el sol son sin duda unos elementos distintivos de Cascais. Sin embargo, hay que tener en cuenta también la importancia de su legado histórico. Una visita al centro de la ciudad puede entonces ayudar a hacer una inmersión en la cultura y en la historia local.

El centro, pequeño pero muy fascinante, entonces, es lo primero que hay que ver en Cascais. Las calles de la ciudad vieja son angostas pero delicadas y tranquilas. Los colores pasteles y el blanco crean en el centro una atmósfera muy singular. Todos los edificios están pintados, en efecto, de colores muy claros y están decorados con muchas flores. Algunas partes de las casas y de los edificios públicos, además, están cubiertas por unos azulejos, o sea unos ladrillos en cerámica típicos de Portugal que están decorados con formas geométricas.

El centro de Cascais, por lo tanto, es muy vivaz y animado, tanto de día como de noche. Los muchos bares, los restaurantes, las tiendas, los pequeños parques, los museos y los edificios antiguos hacen de la ciudad vieja un lugar inolvidable.

Las playas

En Cascais hay sol durante casi todo el año: disfrutar de las bellas playas es entonces el sueño de todos los que pasan por esta pequeña ciudad de Portugal. Los 30 kilómetros de costa, de hecho, ofrecen varias playas en donde pasar un lindo y caluroso día de relajación y diversión. Algunas están perfectas para quienes quieren practicar deportes, y otras, más tranquilas y fácilmente accesibles, son los destinos ideales para broncearse bajo el sol y desconectar de la rutina disfrutando del silencio y del paisaje marítimo.

En muchas playas hay bares, restaurantes y todas las comodidades que puedas necesitar. Para familias, parejas y grupos de amigos, entonces, estas playas son óptimas. Algunos de los balnearios más lindos de Cascais, que cuentan con arena dorada, agua cristalina y sol radiante, son Praia da Rainha y Praia da Duquesa, que están a unas cuadras del centro. Praia do Quincho, por último, es una de las más salvajes, perfectas para quienes desean practicar deportes como el windsurf.

Marina de Cascais

Si estás de visita en Cascais no te puedes perder por ninguna razón la marina. La vista desde este punto de la ciudad, de hecho, te permite apreciar la belleza de todos los elementos distintivos que hay que ver en Cascais.

El primero, obviamente, es el puerto, que por muchas décadas fue un importante punto estratégico y el pivote alrededor del que giraba toda la vida y la cultura de esta pequeña ciudad de la costa portuguesa. Además, desde esta perspectiva se pueden admirar la muralla que ha protegido la ciudad a lo largo de muchos años y las otras construcciones de la Fortaleza da Cidadela, una fortificación que sin duda hay que visitar. Por último, en la marina hay muchos bares y restaurantes considerables en donde se pueden probar las especialidades de la comida local.

Fortaleza da Cidadela

La Fortaleza da Cidadela de Cascais es un testigo de la historia de esta pequeña ciudad. De hecho, estas fortificaciones que han sido construidas entre el siglo XV y el siglo XVII han sido esenciales para proteger la ciudad desde los ataques de Lisboa, la capital de Portugal.

Estas fortificaciones tan importantes incluyen varias construcciones: la primera sin duda es la muralla que bien se puede admirar desde la marina de Cascais. Además de esta importante estructura que rodeaba y protegía la ciudad, las fortificaciones cuentan también con la Torre de Santo António de Cascais y la Fortaleza Nossa Senhora da Luz, o sea “Nuestra Señora de la Luz”. Estos edificios muy antiguos son, entonces, el emblema de parte de la cultura y de la historia de Cascais.

Museu dos Condes de Castro Guimarães

El Museu dos Condes de Castro Guimarães de Cascais se encuentra en un edificio de estilo gótico construido en los primeros años del siglo XX. De hecho, este edificio puede parecer bastante bizarro dada la contradicción del estilo arquitectónico y de la fecha de construcción. Sin embargo, el resultado es un palacio fascinante y sugestivo, rodeado por unos jardines con varias fuentes y áreas verdes.

El museo está caracterizado por una gran colección de muebles, porcelanas, pinturas y otros artefactos antiguos. La verdadera joya del museo, sin embargo, es la biblioteca. La considerable biblioteca del edificio, en efecto, cuenta con muchos volúmenes antiguos de alto interés histórico y cultural.

Museu do Mar

No hay mejor lugar para hacer una inmersión en la cultura y en la tradición de una ciudad portuaria como Cascais del Museu do Mar, o sea el museo marítimo. De hecho, la colección del museo, pequeña pero valiosa, cuenta la historia de la importancia de la pesca para Cascais y para Portugal en general. 

Se pueden apreciar, en efecto, antiguos mapas, modelos de barcos y artefactos de todo tipo relacionados con el mar y la actividad de la pesca. La mayoría de los elementos de esta colección ha sido encontrada a lo largo de la costa de Cascais.

La visita al museo, por último, no es muy larga, así que en poco tiempo se puede conocer ampliamente una de las partes más importantes de la historia local. 

Parque Marechal Carmona

Después de haber visitado las bellezas del Museu dos Condes de Castro Guimarães de Cascais, vale la pena quedarse un rato más en este lugar para apreciar la tranquilidad del Parque Marechal Carmona. Este lindo parque de estilo inglés, que es el más antiguo de toda Cascais, rodea el bizarro y precioso palacio del museo.

Lleno de fuentes, y por supuesto de áreas verdes y flores de muchos colores diferentes, el parque es el hogar de animales como patos, pavos reales y gallos. Por estas razones, el parque está perfecto para un picnic o para relajarse un ratito en un lugar pacífico y silencioso.

El verano es la mejor temporada para disfrutar de este parque porque se organizan frecuentemente eventos culturales que hacen que este lugar se anime de mucha gente, música y risas.

Casa Das Historias

La Casa das Historias es un proyecto muy singular realizado por Paula Rego, una de las artistas plásticas contemporáneas de Portugal más célebres y apreciadas en todo el mundo, en colaboración con el arquitecto Eduardo Souto de Moura.

En este edificio se realizan exposiciones artísticas de todo tipo, razón por la cual la Casa Das Historias es un centro cultural muy importante para la ciudad de Cascais. Parte de la colección del museo es de Paula Rego y del marido, Victor Willing, artista y crítico, fallecido en 1988.

Por consiguiente, todo el edificio de la Casa Das Historias lleva a quienes quieran visitarlo a hacer un viaje a través del arte contemporáneo: desde la construcción arquitectónica única y peculiar hasta las pinturas que están conservadas en el museo.

Boca do Inferno

Boca do Inferno, o sea “boca del infierno”: una maravilla natural que sin duda hay que ver en Cascais. Se trata de un punto muy particular de la costa rocosa en donde la acción erosiva del mar ha creado un arco de piedra, entrada de una antigua gruta que ahora ya ha colapsado hace tiempo.

El nombre muy sugestivo de este punto de la costa acantilada de Cascais se debe a la fuerza que caracteriza las olas del Océano Atlántico que rompen contra la pared de piedra provocando un ruido muy particular, sobretodo durante las tormentas en invierno.

Boca do Inferno es asimismo un punto panorámico que ofrece una vista espectacular sobre la costa, el característico arco de piedra y el mar. El atardecer, sobretodo, es el momento perfecto para admirar este paisaje inolvidable que deja sin aliento.

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Cascais y la zona costera cerca de Lisboa, sin duda, están caracterizados por muchos lugares que hay que tener en cuenta por su simplicidad y por su belleza natural. De hecho, hay muchas actividades que hacer y muchas atracciones que ver en Cascais. Entre arte, historia, cultura y naturaleza, hay mucho que descubrir de esta pequeña y sugestiva ciudad.

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