Costa Rica: un país que renunció al ejército por constitución y que tiene los ciudadanos más felices del mundo. Un país que produce más del 99% de su energía a partir de fuentes renovables y tiene el 5% de la biodiversidad del mundo. Bienvenido a la perla de Centroamérica, un paraíso lleno de enormes parques, lagunas, playas paradisíacas, y también ciudades llenas de historia y folclore.

Los que quieran unas vacaciones aventureras pueden hacer senderismo, mientras que los que quieran relajarse pueden contar con una naturaleza acogedora y playas paradisíacas. La "pura vida" aquí no es un dicho, es una realidad, un mantra y una forma de vida. En Costa Rica, las oportunidades de disfrutar del medio ambiente y la belleza son infinitas. Sólo tienes que decidir entre volcanes, océanos, bosques, parques y cascadas, e incluso podrás conocer animales salvajes, plantas y flores únicas.

Fue Colón quien descubrió Costa Rica en 1502, pero el primer contacto con el interior y las civilizaciones indígenas tuvo lugar en 1563 con J. Vásquez de Coronado, que convertió Cartago en la capital del país. Hay otro punto muy interesante en su historia: en 1986 Óscar Arias Sánchez fue elegido Presidente de Costa Rica y recibió el Premio Nobel de la Paz tras elaborar un plan de paz centroamericano.

Historia, sol, mar, naturaleza, ecoturismo, cultura: todos estos son elementos esenciales de Costa Rica.

¡Descubre con nosotros las 25 cosas que ver en Costa Rica!

  • San José
  • Cartago
  • Jardín Botánico Lankester
  • Volcán Irazu
  • Turrialba
  • Monumento Nacional Guayabo
  • Parque Natural de La Paz
  • Parque Nacional Manuel Antonio
  • Puerto Viejo de Talamanca
  • Tortuguero
  • Parque Nacional Marino Ballena
  • Talamanca
  • Cerro Chirripó
  • Volcán Poás
  • Monteverde
  • Volcán Arenal
  • Isla del Coco
  • Parque Nacional Corcovado
  • La Fortuna
  • Arenal Observatory Lodge 
  • Cavernas de Venado
  • Parque Nacional Cahuita
  • Playa Montezuma
  • Playa Santa Teresa
  • Quepos

San José

Antes de sumergirte en el verdor y bucear en sus playas, vale la pena visitar San José. La capital fue un centro agrícola que se desarrolló de manera creciente en 1800 con el comercio del café. La ciudad es el corazón político y comercial del Estado, después de un largo y marginal pasado.

Para entender la ciudad es útil visitar los mercados locales más importantes. Hay dos ejemplos principales: el Mercado Central o el Mercado Artesanal, donde se pueden experimentar las tradiciones e interactuar auténticamente con la gente. El Mercado Central es la primera es una verdadera explosión de colores y olores, y es la plaza comercial de la ciudad donde se puede encontrar fruta, comida y especialidades locales, incluyendo plátanos fritos. El Mercado Artesanal es, en cambio, un lugar donde los artesanos venden sus obras hechas a mano.

Una visita a los museos más importantes de la ciudad te permitirá recuperar los testimonios de las milenarias civilizaciones que vivieron en este país. El tour debe comenzar con el Museo de Oro Precolombino: las civilizaciones precolombinas son las protagonistas, de las cuales se exhiben artefactos de oro y otras creaciones artísticas pintorescas. Algunas monedas recuperadas de los galeones españoles enriquecen la colección. Entre otras cosas, el Museo Nacional de Historia, donde se podrá seguir la historia del país con la ayuda de algunos vídeos. Una joya de la ciudad que también vale la pena visitar es el Teatro Nacional, escenario de espectáculos internacionales y folclóricos.

Cartago

Ciudad rica en historia y tradición, Cartago fue la primera capital de Costa Rica, che entregó el cetro a San José en 1823. Su zona es una de las más ricas desde el punto de vista del arte colonial: el templo de Orosi es el mejor testimonio de cómo nació y se creó la nación. La "Vieja Metrópoli", como se la llama cariñosamente, es también una ciudad que combina la religiosidad con la tradición.

La peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en el centro de la ciudad, colorea y llena sus calles. Se lleva a cabo el 2 de agosto y millones de personas participan en ella para rendir homenaje a la Patrona del país. Rezan por una pequeña estatua de piedra negra de la Virgen, que se llama cariñosamente La Negrita. Muchos peregrinos también vienen de fuera de las fronteras de Costa Rica y de los países vecinos, mientras otros hacen el viaje de 14 kilómetros desde la capital San José hasta Cartago.

Jardín Botánico Lankester

En sus orígenes, fue un área de bosque secundario que creció en las afueras de Cartago, y ahora, el Jardín Botánico Lankester se ha convertido en un conjunto de jardines, un área que reúne lo mejor de la flora local. El jardín es conocido, sobre todo, por sus 1400 especies de orquídeas. Abarca más de 10 hectáreas, y en él crecen helechos, cactus y otros numerosos tipos de plantas, que se han convertido en hábitats ideales para diferentes especies de aves.

El jardín tiene un tema de referencia preciso, y es la especie endémica: el objetivo es preservarla a través de un uso consciente y de proyectos específicos que impliquen la investigación científica y la formación del personal. Entre las tres mil especies de plantas del jardín botánico, destaca la flor nacional, la Guaira Morada, en peligro de extinción.

Volcán Irazú

Aquí se encuentra uno de los lugares más queridos y visitados de todo el país: el Volcán Irazú es un símbolo del país y forma parte del Parque homónimo. Se encuentra a unos 30 km de Cartago, y se eleva desde la cima de sus 3432 metros. En las tardes claras desde la cima se pueden ver los dos océanos. Uno de los lugares más bellos es el cráter del Diego de la Haya que contiene un lago verde con mil matices, rodeado de una naturaleza maravillosa. El nombre Irazú proviene de un pueblo indígena construido en sus laderas, el significado literal es "la cima del trueno y del terremoto". El volcán tiene una extensión de 500 km² y 10 conos volcánicos.

Turrialba

Turrialba es un pequeño pueblo situado en las laderas del volcán homónimo, y alberga dos universidades. Es famoso especialmente entre los aficionados al rafting, que aprecian los cañones y las cascadas de Pacuare. El río Turrialba ha sido clasificado por National Geographic como uno de los 10 mejores ríos de rafting del mundo. Durante el descenso se pueden observar numerosas aves y monos a lo largo del camino. En la zona se produce, desde hace más de 100 años, un queso suave y de color crema hecho con leche cruda y de forma artesanal. El volcán Turrialba, el segundo más alto del país, con 3.340 metros, volvió a entrar en actividad en 2016 después de un siglo de inactividad.

Monumento Nacional Guayabo

El Monumento Nacional Guayabo es el área arqueológica más grande e interesante de Costa Rica con una extensión de más de 200 hectáreas. Fue descubierta por el explorador Anastasio Alfaro a finales del siglo pasado y, desde la década de 1960, fue parcialmente abierta y diez años más tarde fue declarada monumento nacional.

Según los historiadores, las personas que se asentaron aquí y diseñaron esta ciudad vivieron allí hasta 1400. Las rocas, que se utilizaron para las casas, los caminos y también para la construcción del acueducto, fueron tomadas del Río Reventazón y transportadas hasta allí.

Se cree que a la ciudad estaba dirigida por un "cacique", un líder que tenía tanto poder político como religioso. La ciudad arqueológica se encuentra dentro de una exuberante selva tropical. La fauna de la zona es muy variada, se pueden encontrar tucanes, monos armadillos y diferentes tipos de aves.

Parque Natural de La Paz

Dentro del Parque Nacional de La Paz, a lo largo de las laderas del Volcán Poás, a unos treinta kilómetros al norte de Alajuela, se encuentra una pintoresca cascada, conocida por los locales como Catarata de La Paz. La cascada tiene treinta y siete metros de altura y proviene del río La Paz, que mantiene su caudal constante. Numerosos caminos pavimentados rodean la zona, uno de los cuales conduce a un impresionante mirador. En las cercanías hay jardines donde se pueden admirar ranas y serpientes.

Parque Nacional Manuel Antonio

El Parque Nacional Manuel Antonio es un paraíso de playas y naturaleza, visitado cada año por cientos de miles de viajeros de todo el mundo. El parque se encuentra en Quepos, cerca de Puntarenas, y es el hogar de cientos de diferentes especies de aves, mamíferos y plantas. Los amantes del senderismo encontrarán la maravilla entre los caminos que conducen a magníficas playas, cuyas tranquilas y cristalinas aguas son perfectas para el snorkel y el buceo.

De todas las playas, la más popular es la Playa Manuel Antonio. Una playa salvaje, rodeada de palmeras, que serpentea por más de un kilómetro. Aquí puedes encontrarte con monos, perezosos y loros, entre otros. Los alrededores no te dejarán indiferente: podrás admirar la exuberante vegetación y la elegancia de la bahía.

El Parque, situado a unos cien kilómetros de la capital San José, es conocido no sólo por sus playas paradisíacas y su suave arena, sino también por el bosque lleno de vida y naturaleza. Aquí puedes perderte en encantadores rincones llenos de matices, cascadas, piscinas naturales, selva y caminos que se pierden en la vegetación tropical y se cruzan con la vida de simpáticos animales.

Podrás sorprender al perezoso que se pasea por encima de los altos árboles y observar tucanes o camaleones. El parque también es el hogar de diferentes tipos de ranas, incluyendo las de ojos rojos.  El área también incluye 12 pequeñas islas y, mientras te das un baño, a menudo se pueden acariciar delfines o ver ballenas desde lejos.

Puerto Viejo de Talamanca

Las playas, las palmeras, el surf y una atmósfera que puede ser tanto energética como relajada al mismo tiempo atraen a miles de turistas cada año: bienvenido a Puerto Viejo, que se ha convertido en un destino popular en cualquier itinerario costarricense. El pueblo se encuentra al sur de Limón, en la costa caribeña, y es un gran lugar para extenderse hacia el cercano Parque Nacional Cahuita. Encontrarás lugares muy característicos para conocer las tradiciones y costumbres de los costarricenses.

Tortuguero

En el Parque Nacional Tortuguero, en el noreste del país, verás un espectáculo maravilloso: tortugas en fila construyen sus nidos y dejan sus huevos, alrededor de una extensa playa de arena negra. Los animales son el verdadero corazón y el color del parque. El área es el hogar de ranas, monos, pájaros y peces... ¡Un total de más de 500 especies!

La llaman "el pequeño Amazonas", y merece la pena visitarlo a lo largo de los ríos que la atraviesan con un bote.  El viaje será una experiencia única: las riberas, en un determinado punto, se estrechan y la vegetación se hace cada vez más espesa. La descripción más acertada la dio un turista: "Estamos frente a una catedral natural".

Parque Nacional Marino Ballena

Proteger los corales y los arrecifes de coral frente a la costa: esta es la misión del Parque Marino Ballena. Su nombre hace referencia no sólo a las ballenas que pasan por esta zona y vienen a reproducirse, sino también a la pintoresca "Cola de Ballena", uno de los atractivos de Punta Uvita. Es una lengua de arena dentro de una barrera de rocas que recuerda a la cola de una ballena.

El Parque Nacional Marino Ballena se encuentra a más de 180 kilómetros de San José y cuenta además con 4 playas llenas de encanto. El parque protege un área bastante grande: 9 millas de costa y 13 mil hectáreas de mar. La reserva protege a las ballenas, delfines y tortugas marinas y es un hábitat especial para diferentes especies de aves y reptiles marinos.

Talamanca

Talamanca es un pintoresco cantón que forma parte de la provincia de Limón. El paisaje es una mezcla de colores y combinaciones, que van desde selvas hasta majestuosas montañas y playas "de postal". Limón tiene el mayor porcentaje de tierras protegidas del país. La flora y la fauna enriquecen el entorno natural, y las culturas se mezclan y enriquecen la música, las artes y las tradiciones de toda la zona.

Cerro Chirripó

Es el destino ideal para los excursionistas, los amantes de la naturaleza y los que quieren pasar un día al aire libre, en contacto con paisajes en constante cambio. El Cerro Chirripó, en primer lugar, es la montaña más alta de Costa Rica con 3.820 metros de altura. También alberga un parque, declarado Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Una oportunidad extraordinaria para ver todo el continente, desde el Océano Pacífico hasta el Mar Caribe, en días claros, pero también para descubrir diferentes hábitats, que varían según el clima, el suelo y la altitud. Aquí se encuentra la mayor población de tapires del país, sin olvidar los muchos "encuentros" que se pueden hacer con aves, jaguares y monos. El Cerro se encuentra a unos 80 km de la capital.

Volcán Poás

El volcán Poás (2.108 metros) es otro de los cráteres activos de Costa Rica y se encuentra dentro del parque del mismo nombre: está situado a unos 30 km de la capital. Particularmente fascinante es la parte central del volcán, muy famosa por la cálida laguna de su cráter. Tiene un diámetro de 350 metros, que a menudo emite humo, visible desde lejos.

Su cráter tiene más de 2 kilómetros de diámetro y es uno de los más grandes del mundo. En las cercanías hay un lago que también tiene cascadas. También hay un segundo cráter más antiguo donde hay una laguna con agua de lluvia. En la zona hay también un mirador desde el cual se puede tener un panorama sugerente.

Monteverde

Monteverde es una reserva de más de 100 kilómetros cuadrados llenos de paisajes, belleza y animales de todas las especies, que te permitirá experimentar una atmósfera mágica, también gracias a la espesa niebla que a veces aparece, y crear ese efecto de "suspensión eterna". La reserva es 90% bosque virgen: un hábitat lleno de encanto que cada año es visitado por miles de visitantes. A través de los caminos que penetran en el exuberante verdor es posible entrar en una naturaleza única.

Incluso la perspectiva con la que uno puede acercarse a la Reserva de Monteverde es variable: puedes cruzar puentes colgantes, deslizarte entre bosques y claros en tirolina, o, con todas las protecciones necesarias, puedes lanzarte colgados a las cuerdas desde algunos muelles construidos en los árboles.

En la zona hay una gran biodiversidad, basta pensar que en la reserva viven más de cien especies de anfibios y reptiles. Hay un par de curiosidades en la reserva:  sólo en este lugar vive el sapo dorado y aquí ha encontrado su hábitat el pájaro símbolo de los mayas, el resplandeciente Quetzal.

Volcán Arenal

Los amantes de la naturaleza encontrarán su lugar favorito: el volcán Arenal y su parque, a 120 km al noroeste de San José, es uno de los principales atractivos del país y el parque del mismo nombre. Se puede admirar un paisaje inigualable de bosques, lagunas, pequeñas explosiones de gas y ceniza. Es difícil describir en pocas líneas todos los animales, insectos, serpientes o loros que puedes encontrar.  Las laderas del volcán albergan termas que utilizan sus aguas sulfurosas en un entorno exuberante y mágico.

Isla del Coco

La Isla del Coco, un tesoro de 24 kilómetros cuadrados, ubicada a 532 km de la costa pacífica de Costa Rica, es un símbolo de singular belleza. Es un parque nacional considerado Patrimonio Natural de la Humanidad.  La pequeña isla deshabitada es una explosión de naturaleza, empezando por su selva pluvial y su exuberante vegetación tropical. Es una especie de laboratorio natural único gracias a su biodiversidad y a las numerosas especies que viven en él.

Su costa es muy sinuosa; sus paisajes sorprenden con cuevas y altos acantilados que dan vida a maravillosas cascadas. Se le llama también Isla de los Tiburones, pues en sus aguas habitan diferentes especies de tiburones: el tiburón martillo, tiburón de puntas plateadas, tiburón ballena o tiburón oceánico.

La naturaleza, la biodiversidad y el mar prístino no son los únicos tesoros de la isla. Otras riquezas, según algunas leyendas, están escondidas en los bosques o en las calas de la isla: se trata de los tesoros de los piratas. Hasta 1700 bucaneros y piratas solían navegar en estas aguas. En ese periodo, en particular, dicen que desapareció un precioso botín consistente en oro, plata y una estatua hecha con piedras preciosas, que jamás llegó a ser encontrado. 

Parque Nacional Corcovado

Corcovado ha sido descrito como uno de los "lugares más prósperos de la tierra". Este enorme Parque Nacional, que se extiende por miles de hectáreas en la Península de Osa, es el hogar de cientos de especies diferentes dentro de ocho hábitats diferentes. Pero eso no es todo; Corcovado alberga el último tramo extenso de bosque tropical húmedo de América Central, y es el hogar de la mayor colonia de loros del Ara Macao en toda Costa Rica.

La lista de especies presentes es interminable: más de 6000 insectos, 100 anfibios o 40 peces.  También podrás conocer osos hormigueros, mapaches, cinco tipos de felinos, tucanes, búhos y cocodrilos, entre otros. Si prefieres la flora, hay al menos 500 especies de árboles que podrás descubrir gracias a la ayuda de un guía y a los numerosos refugios en los que podrás descansar. Para aquellos que lo deseen, también pueden visitar el parque en los barcos que cruzan el río.

La Fortuna

La Fortuna es un pequeño pueblo, que se encuentra en la región de San Carlos. Era una comunidad agrícola que se ha convertido en un preparado y hospitalario centro turístico donde se pueden encontrar muchos locales, restaurantes y centros termales. La ciudad se ha desarrollado alrededor de un hermoso parque con jardines de flores y una gran iglesia. El volcán Arenal es el magnífico telón de fondo para muchos turistas.

Arenal Observatory Lodge

El Observatorio del Volcán Arenal, creado para estudiar su actividad, es un punto interesante para descubrir las maravillas y apreciar el bosque tropical. Desde aquí, se puede llegar a los hermosos baños termales donde abundan las diferentes variedades de flores tropicales y plantas particulares. El agua sulfurosa fluye en numerosos arroyos. Hay también un museo.

Cavernas de Venado

A una hora del pueblo de la Fortuna se pueden visitar las cavernas de Venado. Una oportunidad para vivir una experiencia emocionante, siguiendo al guía a través de las cuevas. Un viaje lleno de aventuras y sorpresas, más allá de los ríos subterráneos, desafiando el hábitat de los murciélagos.

Parque Nacional Cahuita

Imagina un escenario único y virgen. Un reino marino que se extiende por 22 mil hectáreas para proteger el arrecife de coral y los microorganismos que lo habitan: aquí se encuentra el Parque Nacional Cahuita, uno de los más importantes del país, situado a 42 km al sur de la ciudad de Puerto Limón.

El mar es su mayor riqueza. Su fondo marino es una maravilla y es prácticamente obligatorio pararse para hacer snorkel o bucear en este mundo y admirar la vida submarina. Las aguas son tranquilas y cristalinas, mientras que las palmeras seráficas llegan hasta el Océano Atlántico. Podrás ver erizos de mar, peces loro, peces ángel, mantas, barracudas, morenas, langostas... Sin embargo, los protagonistas absolutos son las tortugas.

Playa Montezuma

El pueblo de Montezuma fue primero un puerto y luego se convirtió en un pueblo de pescadores. Ahora se ha convertido en un bonito centro turístico, conocido por sus espectaculares cascadas, playas vírgenes, pequeñas casas y locales frecuentados por gente alternativa.

El pequeño pueblo es un lugar de encuentro para los surfistas, los amantes de las terapias naturales, las culturas orientales y los entusiastas del yoga. Su tradición “alternativa” es la esencia de su historia. Playa Montezuma siempre ha sido una encrucijada entre los amantes de la naturaleza y los artistas callejeros.

Playa Santa Teresa

Playa Santa Teresa es un pequeño pueblo con vistas a la playa, situado en la parte sur de la península de Nicoya. Lo que antes era un pequeño pueblo, un poco aislado y dedicado exclusivamente al surf es ahora un centro ecléctico, también en expansión comercial y empresarial. Hoy en día el pequeño pueblo tiene una población variada, compuesta por turistas, surfistas y artistas. En el aire se respira una mezcla de creatividad e influencias. Hay muchos clubes o pequeños restaurantes donde se pueden probar las especialidades típicas, platos de pescado o el tradicional gallo pinto, que mezcla el arroz y los frijoles.

La hermosa playa de Santa Teresa es una pequeña obra de arte, y está considerada como una de las mejores de Costa Rica en cuanto a olas se refiere. El agua es cristalina, aunque está atravesada por fuertes corrientes, la vegetación es exuberante, la arena es suave y blanca. La revista Forbes la clasificó como “una de las playas más bellas del mundo".

Playa Quepos

Quepos es un animada zona costera, al sur de San José, en la provincia de Puntaneras. A menudo se utiliza como punto estratégico para explorar el cercano Parque Nacional Manuel Antonio. La historia de la ciudad tiene raíces antiguas:  su nombre proviene de la población de Quepoa, que ha vivido aquí desde tiempos remotos. Es famoso por el surf y la pesca deportiva. En sus hermosas playas podrás relajarte o hacer snorkel. Hay muchos locales y restaurantes donde se pueden probar los platos típicos de la cocina costarricense, como el ceviche: pescado crudo marinado en limón.

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Paisajes vírgenes, playas, parques, biodiversidad, naturaleza y cultura. Costa Rica te ofrece la posibilidad de pasar unas vacaciones completas, satisfactorias, relajantes o aventureras. Un país que tiene el don de la sonrisa y la belleza, y que debe ser visitado al menos una vez en la vida. Unas vacaciones variadas y adaptadas a todos los gustos… ¡Gracias a Costa Cruceros!

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