Cartagena de Indias es la sexta ciudad más poblada de Colombia, una alegre ciudad costera en la que disfrutar de unas vacaciones completas. La ciudad muestra sus orígenes históricos, empezando por la ciudad fortificada y continuando por sus palacios e iglesias. Está repleta de museos y barrios por descubrir, llenos de encanto y tradiciones y poseedores de un espíritu inquieto y creativo muy acogedor. Los espacios naturales, como el Parque Bolívar, están también muy concurridos y acogen actuaciones folclóricas, bailes, grupos de música. Incluso el famoso escritor Gabriel García Márquez lo convirtió en uno de los protagonistas de una novela suya. Basta perderse entre los colores de la ciudad, entre los tonos pastel de las casas coloniales, para disfrutar de momentos de gran emoción. Descubran con nosotros cuáles son los 16 tesoros de visita obligada.

  • Ciudad fortificada
  • Castillo de San Felipe
  • Museo del Oro Zenú
  • Catedral de San Pedro
  • Torre del Reloj
  • Portal de Los Dulces
  • Plaza de la Aduana
  • Barrio San Diego
  • Barrio Getsemaní
  • Plaza de la Trinidad
  • Parque Bolívar
  • Convento La Popa de la Galera
  • Museo Caribe Jewelry
  • Paseo marítimo de Cartagena
  • Islas del Rosario
  • Volcán del Totumo

Ciudad fortificada

Rodeada por una bellísima bahía, Cartagena recuerda la época colonial en sus callejuelas, en sus plazas, en sus elegantes palacios y en los espaciosos patios, por los que mereció la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Le cautivarán sus fortificaciones, construidas a partir del siglo XVI. Un proyecto titánico, iniciado por un arquitecto italiano, Battosta Antonicelli, y terminado dos siglos después con un total de cerca de 11 kilómetros de muralla. Por otra parte, Cartagena era uno de los puertos más estratégicos y ricos de la América española: en él se comercializaba todo tipo de mercancías y destacaba por su ingente tráfico de esclavos hacia otras colonias. 

Al pasear por sus callejuelas les parecerá dar un salto atrás en el tiempo, cuando los veleros atracaban en el puerto y los piratas esperaban el momento oportuno para atacar. En esta zona hay varios lugares de visita obligada, entre ellos la popular Plaza del Reloj y el encantador Café del Mar, local con unas vistas increíbles del océano y un escenario muy romántico para contemplar la puesta de sol.

Castillo de San Felipe

Todavía hoy sigue estando perfectamente conservado y es un lugar espectacular para la organización de celebraciones y eventos.  Nos referimos al Castillo de San Felipe de Barajas, legado de los españoles durante el período colonial. Ocupa una posición estratégica dada su ubicación dominante desde lo alto de una colina, y es uno de los castillos más grandes de toda  Latinoamérica. Podrán visitarlo tanto por su cuenta como con visitas guiadas: se encontrarán con patios, túneles secretos, galerías comunicantes, murallas y torreones, pero sobre todo recorrerán 400 años de historia sin darse cuenta. El sofisticadísimo sistema de comunicación permitía resistir los asaltos porque la maraña de túneles permitía la reposición de armas y el paso de provisiones. También en este caso, al igual que sucedió con las murallas de la ciudad, la construcción de la estructura fue bastante laboriosa y duró más de un siglo.

Museo del Oro Zenú

Una pequeña joya que contiene alhajas todavía más preciosas. Un lugar de visita obligada en Cartagena es el Museo del Oro Zenú. El pequeño edificio alberga objetos y collares pertenecientes a las civilizaciones prehispánicas, de incalculable valor. La colección reúne joyas delicadamente trabajadas en oro, aunque tampoco faltan utensilios de terracota u objetos embellecidos con piedras preciosas. Se trata de una exposición selectiva pero fascinante, no tan solo desde el punto de vista artístico, sino sobre todo desde el punto de vista histórico. Fue inaugurado el 27 de marzo de 1982 y cuenta con más de 700 piezas únicas. Representa una versión en miniatura del Museo del Oro de Bogotá. La exposición es especialmente detallada y prolija: incluye también carteles informativos.

Catedral de San Pedro

Lleva el nombre de un valeroso fray colombiano que luchó por los derechos de los esclavos y representa uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Cartagena. Fue construida a finales del siglo XVI y a pesar de los cambios y de los numerosos trabajos a los que ha sido sometida, se ha intentado mantener lo máximo posible su aspecto original. El exterior de la fachada es bastante sencillo y sobrio, el interior es más ornamentado. Destacan en particular varias estatuas, siendo una de las más populares la del Papa Wojtyla.  El edificio se asoma a una de las plazas más bonitas de la ciudad, que se caracteriza por sus colores pastel y por unos tonos que llegan hasta el ocre. San Pedro fue misionero durante 44 años entre los esclavos africanos y les llevaba al barco comida, ayuda y consuelo.

Torre del Reloj

La Puerta del Reloj, Torre del Reloj o Boca del Puente es la puerta principal de acceso al centro histórico de Cartagena y la entrada original a la ciudad fortificada. Se encuentra situada entre la Plaza de la Independencia y la Plaza de los Coches. El nombre "Puerta del reloj" deriva del reloj con el que fue coronada la torre a comienzos del siglo XVIII. Mientras que el nombre de Boca del Puente se debe al hecho de que durante el período colonial español, se construyó un puente levadizo a los pies del antiguo Canal de San Anastasio, que conectaba la ciudad fortificada con el legendario barrio de Getsemaní. El puente servía también de defensa de la ciudad puesto que, en caso de ataque del enemigo, era alzado para impedir el acceso de piratas e invasores.

La Puerta estaba también protegida por los bastiones de San Pedro Apóstol y de San Juan Bautista. Presenta un estilo posclásico en su fachada, un elemento precursor de los que posteriormente serían los elementos clave de los tratados sobre fortificación de la segunda mitad del siglo XVIII. La Puerta del Reloj es obra del ingeniero militar Juan de Herrera y Sotomayor, fundador de la Academia de Cartagena, y su estilo recuerda la fachada de la iglesia del convento de San Francisco de la ciudad de Santo Domingo. De hecho, ambas puertas presentan un arco romano de medio punto, flanqueado por dos pares de columnas toscanas. Para los apasionados y los críticos de arte, esta puerta es una de las obras más destacadas de la escuela hispanoamericana de fortificación y, posiblemente, una de las mejor conservadas del Nuevo Mundo.

Portal de Los Dulces

El Portal de los Dulces, conocido como Plaza del Juez o Plaza de la Yerba, es la plaza triangular que se encuentra justo detrás de la Puerta del Reloj, que durante un tiempo fue utilizada como mercado de los esclavos, y es la plaza más céntrica de la ciudad.  El lugar recibe el nombre de El Portal de los Dulces porque hace siglos acogía a vendedores ambulantes que vendían todo tipo de exquisiteces, hojaldres y dulces. De alguna manera, la tradición sigue perdurando hasta hoy. Y lo ha convertido en uno de los lugares más dulces de Cartagena. Pasear bajo la arcada es una experiencia realmente agradable. Aromas de todo tipo de dulces y comidas invaden el entorno y lo embellecen. 

Encontrarán paradas que ofrecen fruta, dulce de leche, coco, chocolate, almendras y otras delicias exóticas absolutamente irresistibles. Podrán elegir también entre diversas variedades de caramelos para compartir con amigos y familiares. Tanto los nombres como los ingredientes les resultarán graciosos como el cubanito, el diabolín de queso, las casadillas de coco, las semillas de sésamo. Además podrán admirar también los detalles artísticos y los pintorescos edificios con balcones que se asoman a los arcos coloniales

Plaza de la Aduana

Se trata de una de las plazas más grandes y elegantes de Cartagena de Indias. El fundador de Cartagena, Don Pedro de Heredia, vivió en el edificio de la aduana, que ocupa un lado completo de la plaza. Pedro de Heredia, junto con su hermano Alonso, resistieron el feroz ataque del pirata francés Roberto Baal, el 25 de julio de 1544. Al igual que la mayoría de las plazas de la ciudad, la Plaza de la Aduana también ha tenido diversos nombres que recuerdan las diferentes etapas de su historia. Cuando se instalaron las oficinas reales en el edificio de la aduana, la plaza recibió el nombre de "Antigua Real Contaduría". 

Posteriormente, en 1790, cuando se organizó la Administración de las aduanas, se llamó "Plaza de la Aduana". Con motivo del aniversario del descubrimiento de América, el 12 de octubre de 1894 se inauguró una estatua de Cristóbal Colón en la plaza. Es una escultura de mármol del "descubridor" junto a una mujer indígena, que yace sobre un pedestal adornado con relieves de las tres carabelas: la Pinta, la Niña y la Santa María. Este hecho llevó a las autoridades a cambiar su nombre por el de "Plaza Colón", pero Cartagena siguió llamándola Plaza de la Aduana.

Posteriormente, el consejo municipal decidió llamarla plaza Rafael Núñez como homenaje póstumo al que fue cuatro veces presidente de la República, nacido en Cartagena. Una vez más, la decisión popular prevaleció sobre las disposiciones oficiales, y por tanto siguió llamándola “Plaza de la Aduana”. Antiguamente en esta plaza existía el Portal de los Moros, una galería con arcos ocupada por las tiendas y negocios de los musulmanes que llegaron a Cartagena a comienzos del siglo XVII. La estructura actual de esta plaza está presidida por la aduana, un imponente edificio colonial donde trabajan los funcionarios del municipio de Cartagena.

Barrio San Diego

Para los turistas enamorados de este barrio, caminar por sus calles es como “ser protagonistas de una película de época”. De hecho, el marco es realmente impactante y los detalles marcan la diferencia. Representa la zona más elegante y cosmopolita de la ciudad y conserva todo el ambiente colonial. Perderse entre sus calles es una maravilla y los visitantes no pueden confundirse porqué este colorido barrio, el más majestuoso y exclusivo de la época colonial, incrustado en la antigua ciudad de Cartagena, gira en torno a la espléndida Plaza de San Diego. Se trata de un lugar relajante donde uno puede detenerse a tomar algo en las espléndidas terrazas de los restaurantes.

Alrededor de la plaza se encuentran fortificaciones prácticamente detenidas en el tiempo y sus magníficos bastiones, la Plaza de las Bóvedas, la Iglesia de San Toribio, la Plaza Fernández de Madrid y las carrozas tiradas por caballos, el más mínimo detalle de su arquitectura colonial, las estrechas y pintorescas callejuelas con las luminosas y coloridas casas entre enormes ventanales y espléndidos balcones llenos de flores.

Barrio Getsemani

Es uno de los lugares más característicos, tanto por sus colores y su ambiente bullicioso como por el laberinto de calles que lo conforman. El Barrio Getsemaní les sorprenderá por los mercadillos que encierran la esencia de Colombia, por las casas de colores con las banderas colgadas, por su entorno creativo. En esta zona, además de recovecos y rincones ideales para todo tipo de fotos, encontrarán también locales y restaurantes de ambiente vintage, que les permitirán conocer la mejor cocina tradicional

Y además, muchos locales organizan después de la cena espectáculos de salsa y momentos en los que el baile es el protagonista, para que disfruten de ellos sin preocuparse por la hora. La plaza les sorprenderá por su exuberante vegetación. Cada calle les explicará una historia, como la del artesano de origen cubano Pedro Romero, que organizó la resistencia por la libertad de Cartagena. Entre las calles más conocidas está la “del guerrero” o “de las tortugas”, que se caracteriza por sus maravillosos murales. En cada rincón encontrarán locales, servicios, hoteles y restaurantes. La zona tuvo un pasado oscuro, pero ahora es un lugar de diversión y de turismo muy apreciado. Cada piedra explica la historia de Colombia y sus vecinos son simpáticos y hospitalarios.

Plaza de la Trinidad

Se encuentra en las proximidades del Barrio Getsemaní, pero merece un capítulo aparte, dado que la Plaza de la Trinidad es una de las plazas más populares, conocidas y animadas de Cartagena. No es demasiado grande, pero hay mucho que ver y descubrir en ella, empezando por los numerosos puestos especializados en street food en los cuales podrán degustar productos típicos, sobre todo a base de carne, y a buen precio. Por la noche, la plaza se anima con personajes, música, espectáculos y está llena de locales donde saborear un buen cóctel. Es el lugar ideal para pasar una noche bajo el signo de la amistad y la diversión.

Parque de Bolívar

Dicen que es el lugar donde se puede tocar con la mano la cultura colombiana más auténtica. Además de ser uno de los espacios verdes más apreciados y relajantes, es un lugar símbolo que de noche se transforma. Aquí podrán ver actuaciones de bailarines, artistas callejeros, músicos o improvisados espectáculos que combinan trajes típicos y folclore. El parque fue inaugurado en 1896 y en el centro se puede contemplar una estatua dedicada a Simón Bolívar, patriota venezolano. La escultura, realizada en bronce por el escultor venezolano Ely Palacios y modelada en Múnich, presenta un pedestal de granito finlandés. Existen dos réplicas de esta escultura, una en Maracaibo y otra en Guayaquil. Además de una vegetación exuberante, el parque alberga también varias fuentes. Una curiosidad: en un rincón del parque puede verse un mortero, una pieza de artillería artesanal que data del siglo XVIII.

Convento La Popa de la Galera

Construido con unas vistas maravillosas al mar, el Convento La Popa de la Galera es uno de los lugares más interesantes de Cartagena. Los españoles que la descubrieron en 1510, casi por casualidad, nunca imaginaron poder ver surgir del mar un enorme galeón, de ahí la referencia del nombre a la Galera. En la cima se encuentra una pintoresca iglesia colonial y un convento construido entre 1606 y 1611. El claustro del convento es uno de los más hermosos de la ciudad colonial de Cartagena, y uno de los más admirados en toda Colombia.

Parece que en la época colonial existía en su cima un adoratorio clandestino, donde los indios y los esclavos africanos adoraban a una divinidad llamada "Buziriaco” o "Cabro Urí", que tenía la apariencia de una cabra. La leyenda dice que la construcción del templo y del convento necesitó mucho más tiempo de lo previsto por un continuo “sabotaje divino” en forma de truenos, relámpagos, lluvias y borrascas. 

El convento dejó de estar habitado desde 1822 hasta 1963 debido a la confiscación ordenada por las autoridades civiles. Posteriormente, los frailes pudieron recuperar su convento, que siempre ha estado consagrado a la Virgen de la Candelaria, Patrona de Cartagena: su imagen, visible en el retablo de oro de la capilla, es venerada por los católicos de la ciudad y de los alrededores. El Papa Juan Pablo II coronó canónicamente a la Virgen el domingo 6 de julio de 1986 durante su visita apostólica a Cartagena.

Museo Caribe Jewelry

El museo de las joyas caribeñas es uno de los principales atractivos de la visita a Cartagena. La singularidad de la estructura es que no tan solo podrán admirar una colección de piezas refinadas y únicas, sino que también podrán conocer los procedimientos de extracción de las esmeraldas. El museo posee tres salas distintas donde curiosear. Una de ellas contiene el ejemplar de esmeralda más grande, llamada Petra, que procede de la mina de Polveros, en la zona minera de Muzo. La esmeralda tiene un peso total de más de 107 kilos y mide más de 70 cm de largo por 53 de ancho. La única que presenta estas características en el país.

Esta sala expone también una colección de raros ejemplares de esmeraldas procedentes de las minas más importantes del mundo y la réplica de un túnel vertical, típico de la zona minera colombiana. Otra de las salas está dedicada al berilio. Descubrirán la formación y el origen de este curioso tipo de piedra.

Paseo marítimo de Cartagena

El paseo marítimo de Cartagena les dejará boquiabiertos. Paseen relajados y disfruten de los detalles y las maravillas del puerto. A continuación descubrirán el barrio de Bocagrande. Se trata de una zona muy turística y comercial de Cartagena: aquí se encuentran numerosos hoteles, tiendas y restaurantes. El barrio, situado al sur de la ciudad fortificada, puede definirse como un centro comercial al aire libre dado que en él se encuentra el mayor número de tiendas de marcas internacionales. Pero lo mejor es que en Bocagrande hay las mejores playas de Cartagena. Elijan la que les guste más y relájense.

Islas del Rosario

Un conjunto de belleza y naturaleza que les regalará momentos de gran relax. Las 28 islas que forman el archipiélago del Rosario, pertenecen al departamento de Bolívar y están formadas por una pequeña plataforma de formaciones coralinas situadas a distintas profundidades. En 1977, con el fin de proteger el patrimonio natural y marino, se creó un Parque Nacional, el Parque Nacional Natural Corales del Rosario. El parque constituye un conjunto submarino de ecosistemas y comunidades habitadas principalmente por corales. Podrán ver peces de diversos tamaños y colores, crustáceos, moluscos, anémonas, incluso erizos de mar y estrellas de mar. Cuenta con más de mil especies protegidas. También posee una amplia gama de aves marinas, entre ellas el pelícano. Las islas se encuentran a unos cuarenta kilómetros de Cartagena, y para llegar a ellas hay visitas organizadas diariamente. 

Concretamente, en Isla Grande encontrarán un mar cristalino y arena suave, ideal para practicar snorkel o para disfrutar de un día en remojo en un mar tranquilo. Les encantará recorrer los manglares y las lagunas interiores. Podrán visitar también un acuario en la isla de San Martín de Pajarales, o contemplar una exuberante vegetación en la que disfrutar de una zona a la sombra. Antes de la creación del parque, las familias pudientes de Cartagena utilizaban este paradisíaco lugar para construir sus casas de vacaciones, y el gobierno les permitía mantener sus propiedades mediante el pago de un alquiler anual con la condición de observar algunas reglas para preservar el ecosistema de las islas.

Volcán del Totumo

Un atractivo turístico que ahora está de moda. Nos encontramos en Galerazamba, a unos 40 kilómetros de Cartagena. Aquí los visitantes ascienden unos 20 metros por una escalera de madera que les lleva al cráter del volcán del Totumo. Una vez llegados allí, los turistas bajan al cráter para sumergirse en un líquido gris y espeso, en un espacio en que caben unas 10 personas. Nadar y flotar en un pequeño mar de lodo es lo que hacen las personas que suben hasta aquí.

Esta peculiar atracción turística, considerada una maravilla exótica y natural, tiene una altura de unos 40 metros por la que fluye constantemente el caliente y espeso lodo, y es imposible hundirse en él. Se accede a él por una rústica escalera de madera, y cuando se llega al punto más alto se puede disfrutar de las propiedades curativas del lodo y de un buen masaje. La visita del volcán del Totumo será una experiencia muy divertida para compartirla con los amigos o la familia. Según dice la leyenda, fue un sacerdote el que convirtió un volcán normal que escupía fuego, pero considerado demoníaco, en un volcán en miniatura lleno de lodo. Se dice que lo roció con agua bendita.

La belleza de Cartagena con Costa

 

Todos admiran sus playas, pero solo unos poco saben que su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Cartagena ha dejado atrás un pasado difícil y turbulento, y hoy su presente resplandece de alegría, al igual que sus calles y sus barrios. Una ciudad que sabe fusionar sus contradicciones y a veces consigue ser elegante y sofisticada, y también turística como, por ejemplo, en el Barrio de San Diego. Pero Cartagena es también salvaje, mas auténtica en los mercadillos y en las pequeñas tiendas del Barrio de Getsemaní. Quedarán cautivados por sus colores y por su arte, que invaden y revalorizan muros y plazas. Gabriel García Márquez decía que en Cartagena todo parece distinto desde el mismo momento de “tener esta inmensa sensación de haber llegado”. Descúbranla y elíjanla para sus vacaciones.

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