No es solo por el sol y el mar, Palma de Mallorca tiene una riqueza histórica y artística sorprendente. El crucero a bordo del Costa Smeralda te ayudará a descubrir una ciudad rural y mágica: aquí pasó una temporada el compositor Frédéric Chopin. El famoso creador de “Nocturno”, quedó fascinado por su belleza.
Palma tiene un corazón “verde”, pero también es una ciudad con muchos monumentos. Su símbolo es el Palacio Real de la Almudaina.

La bicicleta y el turismo literario

Palma tiene también un corazón “verde”: se encuentra entre los lugares más importantes del cicloturismo, con muchos itinerarios y senderos por descubrir en bicicleta. Además, de la gran cantidad de excursiones disponibles para los amantes de las dos ruedas. La isla de Mallorca es famosa por sus atractivos naturales: una de estas es el lago subterráneo Martel, que se encuentra dentro de las Cuevas del Drach, en la zona de Porto Cristo. Una parte de la isla ha conservado su espíritu e identidad más tradicional y agrícola. El mejor ejemplo es la provincia de la Serra de la Tramuntana, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO por sus pintorescos pueblos, las antiguas terrazas y las increíbles vistas panorámicas. Vale la pena visitar Valldemossa, una pequeña joya de poco más de mil habitantes famosa por su Cartuja, donde en el siglo XIX pasaron una temporada el músico Chopin y su compañera, la escritora George Sand. “Una vida deliciosa”: así describió Chopin a un amigo los días que vivió en Palma, extasiado por el clima y la belleza del lugar. De aquella época, es fruto la novela de George Sand "Un invierno en Mallorca", que contribuyó a la fama de la isla incentivando el “turismo literario”.

La historia esconde tesoros

Romanos, bizantinos, árabes, aragoneses y castellanos dejaron su huella en Palma , tanto desde el punto de vista arquitectónico como urbanístico. Calles estrechas, palacios señoriales, iglesias, plazas… todos los lugares representan las diferentes culturas que pasaron por la isla, en una fantástica unión con la modernidad de los hoteles, villas y locales nocturnos que aparecieron en el último siglo. Entre los tesoros que podrás descubrir están la catedral gótica de Santa María o el castillo de Bellver, una fortaleza construida a principios del siglo XIV y que actualmente aloja un museo y donde se realizan varias actividades culturales. La ciudad también cuenta con testimonios de su pasado bajo el dominio árabe: los Baños Árabes, de los que quedan dos habitaciones intactas, con cúpula y toda la decoración.

La residencia veraniega del rey

Otro símbolo es el Palacio de la Almudaina, que se alza sobre una fortaleza musulmana y combina varios estilos: árabe, románico y gótico. Actualmente es una de las residencias a disposición del rey de España, que siempre disfruta de sus vacaciones en la isla, especialmente durante el verano. Arcos, columnas, torres y un maravilloso jardín dibujan esta fascinante estructura que se puede visitar todos los días del año. Además, aloja algunos valiosos tapices flamencos que representan momentos importantes de la historia española.

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