Fiordos, montañas impresionantes, cascadas mágicas, glaciares, auroras boreales y ríos infinitos, casitas de madera en medio del verdor más intenso: en Noruega la naturaleza es el verdadero espectáculo. El país quiere preservar y conservar este patrimonio, por eso se ha convertido en un ejemplo en la lucha contra las emisiones de CO2, por sus comportamientos y acciones. Y no es casualidad que la capital Oslo haya sido elegida como Capital Verde Europea 2019. Podréis disfrutar de todo esto durante vuestras vacaciones a bordo de un crucero por el norte de Europa.
Oslo fue la Capital Verde Europea 2019 y Noruega recibió un galardón por su implicación en la conservación del paisaje original de los fiordos.

Entre energías alternativas y productos locales.

Por todo ello, podréis encontrar paisajes espectaculares, donde no ha entrado la mano del hombre, pero también pueblos que invierten en energía alternativa, promoviendo el ahorro hídrico y los materiales locales. Se está trabajando en proyectos muy vanguardistas (un ejemplo es la ecoaldea en el corazón de Bergen). Casas de diseño ecológico, realizadas en madera que producen energía completamente renovable (a través de biomasa y bombas de calor). Otro gran punto es el de revalorizar los productos locales (muestra perfecta de ello es el valle de Herdal). Aquí podréis degustar los platos tradicionales en el interior de patios o de pintorescas casas. En Noruega encontraréis además miles de islas y reservas naturales, empezando por las islas Stappan donde podréis hacer avistamiento de pájaros entre gaviotas de mar, araos, sulas y cormoranes moñudos.

El reconocimiento y la marca de sostenibilidad

El cuidado por el medioambiente en Noruega es mucho y le ha llevado a ganar un prestigioso reconocimiento. Es el país que ha logrado mantener un lugar Unesco (los fiordos) en la mayor medida posible “igual a las características originales por las que fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad”. La clasificación fue hecha por el National Geographic Center of Sustainable Destinations. Pero el proyecto verde del gobierno de Oslo no se detiene. Se ha estudiado una marca específica que identifica los destinos sostenibles, empezando por Ålesund, un maravilloso pueblo de tradiciones, historia y art déco, donde podréis descubrir los primeros fiordos. Se trata de un instrumento para el desarrollo sostenible de empresas y destinos para proteger el medioambiente, la comunidad local, el patrimonio cultural y la economía, incluso a través de una movilidad sostenible, construida entorno al transporte público, bicicletas y coches eléctricos (en Noruega hay más de diez mil puntos de recarga). Los destinos se revisan cada tres años. Una ocasión única para visitar localidades “verdes” que respetan el medioambiente y saben crear alternativas relacionadas con la cultura, las bellezas naturales y la gastronomía: ¿por qué no aprovechar la ocasión que te ofrece un crucero por el norte de Europa?

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