En primavera (abril y mayo) tendrás la posibilidad de realizar un viaje incluso si tienes poco tiempo disponible. Tres barcos (Costa Magica, Costa Mediterranea y Costa Victoria), tres itinerarios y tres ocasiones para darte un capricho con un mini-crucero. Arte, bellezas naturales, tradiciones y gastronomía: todas las exigencias serán satisfechas.
Los cruceros te regalarán la pasión de España, las tradiciones de Francia, la autenticidad de Italia y la historia de Croacia.

Pasión mediterránea

Con el Costa Magica podrás visitar tres ciudades que representan el Mediterráneo: Savona, Barcelona y Marsella.  Podrás descubrir Liguria, llegando hasta Génova, con sus perfumes, sabores y sus atracciones: el Puerto Antiguo y la casa de Colón.  En Barcelona podrás ser vivir un estilo más moderno visitando el mercado de La Boquería, descubriendo la ciudad en monopatín o bien visitando la Pedrera de Gaudí, después de haber degustado las tapas. Luego está Marsella, intensa ciudad de mar. Para respirar su esencia está su centro histórico Le Panier con sus tiendas y el Puerto Viejo

El gusto refinado

El Costa Mediterranea, por el contario, zarpa desde Venecia y te llevará a SplitNápoles y Génova. Podrás probar diferentes experiencias y visitar lugares preciosos como las exquisitas calas del Mediterráneo y los majestuosos monumentos resultado de la adaptación al paso del tiempo. Sin olvidarnos de los sabores. Nápoles y Génova te regalarán la autenticidad y las tradiciones típicas de la zona.

El arte y las historias

El Costa Victoria te propone un viaje bajo el lema del arte y de la belleza. Zarpando desde Venecia llega a Bari, luego hace escala en Dubrovnik y Split, antes de volver al pueto de salida, Venecia. Entre góndolas, barrios antiguos y fortalezas increíbles, tendrás muchas historias que contar y muchas cosas curiosidades por descubrir. Las reliquias de San Nicolás, por ejemplo, no están solo en Bari, sino que también se encuentran en Venecia. Las murallas de Dubrovnik son tan sólidas que no sufrieron daños durante el intenso terremoto de 1667. En Split, para que la suerte te acompañe, es necesario tocar el dedo gordo del pié de la escultura del San Gregorio de Nin.

Tendráss tres modos diferentes de vivir un crucero, pero con un solo objetivo: divertirse y disfrutar del tiempo al máximo.
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