Emiratos Árabes, Catar y Omán son lugares ricos de encanto y leyendas. Hemos decidido presentarlos a través de un viaje que comienza con los colores. Serán las tonalidades las que sugerirán la esencia de los paisajes, delineando curiosidades, lugares para visitar y ocasiones para no perderse.
Opulentas mezquitas, desiertos iluminados por el alba, ciudades vistas desde el mar, en barco o en kayak: el Medio Oriente regala unas vacaciones con muchas posibilidades.

El encanto es blanco

Es el color que evoca los mármoles de la Gran Mezquita del Jeque Zayed en Abu Dhabi.Majestuosa y mágica, se emplaza sobre una superficie de alrededor de 12 hectáreas y cuenta con 80 cúpulas. El blanco del mármol (que llega desde Trentino) y el oro de los frisos centellean bajo el sol. Durante la noche, un sistema de iluminación exclusivo reproduce las fases lunares.

El blanco es también el color de la vestimenta típica de los hombres árabes: el thobe es una túnica larga que llega hasta los tobillos y se realiza con algodón o lana. Los más característicos se usan en Omán y lucen una borla.

El blanco recuerda también la nieve: parecerá surrealista, pero en los Emiratos Árabes se construyeron varias estaciones de esquí alcanzando un total de casi 2 kilómetros de pistas. Una de las principales se encuentra en Abu Dhabi.

El relax es azul

Los diferentes matices del azul nos llevarán hasta aguas cristalinas y límpidas donde será posible nadar o relajarse y desconectarse del ritmo frenético practicando el snorkel. El ejemplo perfecto es Salalah, en el sur de Omán. Aquí disfrutaréis de unas vacaciones increíbles, respirando la atmósfera de “Las mil y una noches”, pasando por los lugares del célebre Simbad el marino.

Otras perlas con un mar encantador pueden encontrarse en los Emiratos Árabes, a pocos minutos de Abu Dhabi: Al Maya es una de las 200 islas naturales que forman parte del emirato. Gozaréis de un rincón del paraíso, rodeados de suave arena, abundante vegetación y aguas de tonos turquesa. Mientras que en Dubái podréis surcar las aguas a bordo del dhow, una típica embarcación de madera. Otra experiencia es descubrir el Catar a bordo de un kayak y a lo largo de los canales excavados por las mareas. Visitaréis el manglar de Al Thakira, una extensa área que atrae a numerosas especies de aves.

La curiosidad es amarilla

El amarillo es el color del alba, de la espera, de la curiosidad. En el desierto de Abu Dhabi podréis hacer una excursión a bordo de un 4x4, con los primeros rayos del sol, para disfrutar el perfil del desierto que besa la aurora. Será una experiencia única en un paisaje que es a la vez extremo y fascinante. En Muscat, en Omán, podréis comenzar la jornada visitando el antiguo mercado (el zoco) con sus coloridos puestos en medio de una atmósfera plena de voces y fragancias. El amarillo será también el color del lujo: aquí encontraréis joyas, marquetería, valiosos cuchillos y también lámparas “mágicas”. Podréis repetir la misma experiencia en Doha, en Catar, en el souq Waqif, el fascinante bazar donde se respiran atmósferas del pasado.

El color ha dado brillo a Omán, Catar y Emiratos Árabes, ahora os toca a vosotros frotar la lámpara y expresar vuestro deseo. Nosotros estaremos preparados para hacer realidad vuestros sueños.