Tomar una copa al atardecer y degustar los platos típicos ante unas vistas que te cortarán el aliento al ritmo de buena música. Si quieres pasar unas vacaciones en el Mediterráneo y disfrutar al máximo Barcelona, Marsella, Dubrovnik, Atenas o Venecia se confirman como los destinos más de moda. Cinco locales, cada uno con sus peculiaridades, que sabrán cómo conquistarte a ti y a tus compañeros de viaje; el mejor momento para visitarlos: la puesta de sol.

"A pesar de que sirvan las copas en vasos de plástico, la vista, las velas y la música de fondo hacen que cuando se esconde el sol sea uno de los lugares más románticos de la ciudad. Aunque solo sea para tomar una cerveza."

Barcelona

La capital catalana ofrece ritmos excitantes y nuevas tendencias en cuanto a cócteles se refiere. Como el gin-tonic, un verdadero clásico que ha vuelto con más fuerza que nunca a Barcelona con la apertura de bares especializados. Si queréis tomaros el mejor, tenéis que ir al primer piso de Passatge de la Concepció, 12; encima del restaurante Boca Grande se encuentra el bar Boca Chica: entre velas, espejos y animales embalsamados que decoran las paredes podéis pedir uno de sus cócteles más solicitados, el Martínez. Esta especialidad lleva ginebra Old Tom, servido bien frío con dos gotas de Orange Bitter, Maraschino, Vermouth rojo y un toque de limón.

Dubrovnik

La perla del Adriático regala un lugar en primera fila para admirar las puestas de sol más espectaculares. El número 9 de Crijevićeva Ulica es una dirección de culto para viajeros y locales: asomándose sobre el mar está el Beach Buza Bar. Es fácil llegar hasta allí: cuando llegues a las murallas de la ciudad vieja, sube hasta que veas un cartel donde pone “bebidas frescas”. No esperéis encontrar un bar de lujo, es su ubicación lo que lo hace único.

Marsella

El atractivo de Marsella aumenta cuando llega la happy hour. En el paseo marítimo, rodeados de un perfume de sal, hacia el lado sur del puerto viejo está Le Caravelle (Quai du Port, 34), un restaurante de diez mesas, de las que tres miran al mar. Quien entre no puede salir sin haber probado el Pastis, el aperitivo de anís (45°) que se bebe con agua fría que aquí se sirve con hielo. Como manda la receta.

Venecia

Tanto si visitáis Venecia durante el Festival de cine como si no, no podéis perderos la hora del aperitivo de la PalazzinaG (Ramo Grassi, 3247), el place to be de La Serenísima. En el interior del hotel, diseñado por el arquitecto y diseñador francés Philippe Starck, encontramos el PG’s Bar, el corazón mundano de la laguna. El lugar ideal para disfrutar de los deliciosos stuzzichini típicos (canapés) a base de cicchetti compuestos por tostaditas que acompañan a un spritz con Aperol, prosecco y agua con gas o una nube de vino.

Atenas

A pesar de la crisis, la capital griega sigue siendo una ciudad emocionante. Uno de los lugares de culto es la plaza Santa Irene, y a dos pasos se encuentra uno de los lugares de moda: el Tailor Made (Pl. Agias Irinis, 2). Ofrece una amplia selección de té prensado a mano y el mejor café expreso de la ciudad, incluso a la hora del aperitivo. Hay que degustar el insólito café peaberry rojo africano, junto a los dulces de la casa.

Credits photo: MONDADORI PORTFOLIO/ZUMAPRESS

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