Navega por el Mediterráneo hacia un viaje lleno de olores, colores y sabores. Durante la primera etapa no hay que bajar del barco, porque allí, tres grandes chefs internacionales como Bruno Barbieri, Hélène Darroze y Ángel León nos hablan de la esencia de los lugares que visitarás al día siguiente con los nuevos Destination Dish. A continuación, gracias a nuestras excursiones, podrás conocer las tradiciones y las curiosidades de todos los destinos. Te proponemos tres degustaciones: Marsella, Palermo y Palma de Mallorca.
La “navette”, la comida callejera o el lechal asado reinventados, ¿cuál es el plato que más te inspira en tu viaje por el Mediterráneo?

Marsella: dulce, salado y vino

El chef Bruno Barbieri ha atrapado el espíritu fuerte y variado de Marsella con una “ratatouille” con albóndigas de lubina y patatas con salsa alioli. Después del Destination Dish, podrás descubrir le Panier, su barrio más característico, con un ambiente increíble y muchos locales y talleres. Te sugerimos que entres en un “bistrot” y pruebes la “navette”, una galleta local aromatizada con azahar y en forma de barco.

Palermo: comida callejera, codillo y “cannolo”

La chef Hélène Darroze pone en valor la historia de Palermo con un medallón de codillo de cerdo confitado y cuscús a la siciliana con azafrán. En tierra, en compañía de un chef experto en cocina siciliana, podrías empezar tu ruta de comida callejera en el barrio árabe Kalsa, con una degustación de “panelle”, “arancine” y croquetas. Guarda algo de espacio para las sardinas “a beccafico” en el mercado de Ballarò, son deliciosas anchoas con piñones, pasas y pan rallado. Después del paseo por el centro, te espera un verdadero “cannolo” siciliano.

Palma de Mallorca: tapas y sangría

Lechal asado, puré de boniatos, sus salsas y sobrasada: así es como narra en la mesa el chef Ángel León Palma de Mallorca. En las callejuelas del casco antiguo hay muchos bares y locales donde probar las famosas tapas, como el “pintxo de salmó” acompañado de un vaso de sangría, la bebida tradicional a base de vino tinto azucarado y fruta fresca de temporada.

Te pica la curiosidad y se te hace la boca agua, ¿verdad? Sigue la estela del Mediterráneo y sus infinitos sabores.