Si fuera la protagonista de una película sería un personaje de carácter enigmático y con un pasado polémico. Tendría algunas cicatrices, pero sería educada y amable, con un gran corazón y mucho que contar sobre su vida. Así es Marsella,  misteriosa y algo desordenada a primera vista, pero capaz de conquistar al visitante con su belleza y su identidad.
Cultura y tradición

La vida diaria es como un fresco

La primera parada obligatoria es el Puerto Viejo con sus mercados de pescado, barcas que vuelven de faenar, el vocerío de los pescadores, la brisa y los perfumes del día a día que llegan desde los restaurantes y cafés: un paisaje que vale la pena vivir. Desde que fue fundada por los griegos, Marsella ha desarrollado buena parte de su vida en este lugar. Para contemplar en toda su dimensión esta tríada de colores, gestos y aromas sube hasta las alturas de la iglesia símbolo de la ciudad, Notre Dame de la Garde. La basílica, de estilo románico y bizantino, y culminada con una gran estatua de la Virgen, ofrece unas increíbles vistas de la ciudad. Una etapa curiosa para toda la familia podría ser el Museo del Jabón, donde un maestro jabonero os revelará los secretos del célebre jabón de Marsella y podréis incluso crear vuestra propia pastilla personalizada.

Aviñón, pasado y presente 

Para dar un salto al pasado nada mejor que Aviñón. Aquí vivieron hasta nueve papas y el palacio fortaleza donde se alojaban se ha convertido en Patrimonio mundial de la Unesco. El fasto de antaño aún se percibe en los exquisitos tapices y frescos de los dormitorios y del estudio de los papas.

Y tras tanta historia y cultura, no puede faltar una degustación de las especialidades locales en una típica “guinguette”, una fonda rural con sala de baile y una maravillosa vista sobre el río.

Acabas de descubrir una ciudad que sabe como deleitarte con muchos lugares diversos que saborear. Descúbrela en un crucero a bordo del Costa Smeralda.

Habéis descubierto una ciudad inquieta y rebelde que os regalará muchos momentos para saborear con calma, atendiendo solo a vuestros sentidos. Descubridla en un crucero con Costa Smeralda. Os esperamos a bordo.