El antiguo diario de viaje no pasará nunca de moda, ni siquiera en la era de los smartphone y las tabletas, porque fija en nuestra mente los recuerdos dándoles profundidad, añadiendo a las imágenes la tridimensionalidad de las emociones y haciéndose eco de nuestros pensamientos y nuestras reflexiones.

"Para llenar el diario es necesario seguir un cierto ritual, un momento de tranquilidad en el vagón de un tren o en el puente de un barco."

¿Existe una forma infalible para imprimir un viaje en el papel? Digamos que no hay una regla precisa, pero algunos consejos son seguramente útiles. Para llenar el diario es necesario seguir un cierto ritual, un momento de tranquilidad en el vagón de un tren o en el puente de un barco

El estilo

Puede ser seco y conciso, en primera o en tercera persona. Es posible dirigirlo a una persona en concreto, un “truco narrativo” que permite encontrar un buen equilibrio entre hechos y emociones.

Establecer siempre una cronología

Horas, días, semanas, es posible elegir la escala temporal, pero sin perder la sucesión de los eventos, que ayuda a recordar las experiencias vividas. Las fechas fijan el pasar del tiempo.

Escribir con calma (y sólo cuando se está inspirados)

Hacer fotos con el smartphone es un gesto automático que se lleva a cabo ya sin pensar. En cambio, para llenar el diario es necesario seguir un cierto ritual, un momento de tranquilidad en el vagón de un tren o en el puente de un barco, tomando una buena copa… En el diario se reúnen slow-memories que un mañana devolverán el sentido del viaje.

Recopilar objetos

En un diario encuentran espacio objetos e incluso olores. Entre sus páginas se pueden guardar flores, especias, billetes, tickets, mapas, granos de arena…

Aunque no todos somos artistas, es necesario dibujar

Un croquis pone de manifiesto, aunque no se quiera, los detalles que más han sorprendido de una escena, fija los colores y las formas. Reinterpreta a través del filtro de la propia mente lo que se ha observado.

Utilizar claves mnemónicas

Es posible utilizar colores distintos o dibujar iconos para subdividir las diversas secciones que componen el diario: un truco para evocar en la memoria algo de forma sintética.

En definitiva: reunir en el diario todo lo que un mañana podrá devolver sensaciones. Explicar, escribir, dibujar, evocar emociones que las fotos no pueden recuperar.

Credits photo: Shutterstock