Mar, sol, relax y unas vacaciones tropicales, en invierno, sumergidos en lugares constelados de bellezas naturales incontaminadas. Atolones paradisíacos donde es imposible decidir cuál es la experiencia más fascinante, el arrecife más llamativo, la arena más blanca. Las Maldivas conquistan a toda la familia, porque unen espléndidas playas donde tumbarse al sol, con aguas tibias y atrayentes de colores cristalinos. Por no hablar de los fondos marinos caleidoscópicos, para admirar y explorar. Cuando lleguéis a Malé os sentiréis ¡en otro mundo! Desde la capital de las Maldivas salen excursiones de todo tipo, pero si hay que elegir como “sumergirse” en un día de postal, aquí van tres que no te puedes perder.

"Ya se sabe que la barrera coralina de las Maldivas es la más espectacular del mundo y descubrirla es una experiencia imperdible. "

En submarino hacia el azul más profundo

¿Una experiencia verdaderamente única y entusiasmante? Podréis vivirla a bordo de un submarino de grandes cristaleras, bajando hacia las profundidades de los fondos marinos. En las aguas de las Maldivas conviven más de mil especies entre peces y moluscos y en cada profundidad cambia el panorama: el submarino se detiene primero a 25 metros, donde viven las tortugas y los peces tropicales. Los niños pegarán la nariz al cristal ante los peces ballesta que nadan… ¡en horizontal! Y ante los peces globos, tímidos y asustados, que tragan agua para parecer más grandes y atemorizar. En cambio, los padres se sorprenderán con los corales: los hay de varios tipos, como el coral negro, que tiene una forma que recuerda a un fajo de ramas delgadas; o el naranja, que parece un bonito abanico de encaje. El submarino sigue su descenso hasta los 40 metros bajo el nivel del mar, el reino de los tiburones y los mastodónticos peces de los abismos, como el pez napoleón, de más de 2 metros de largo. Luego la mirada se verá atraída por el descubrimiento de las grutas que se abren ante la embarcación, donde a la sombra la vida secreta del mar sigue imperturbable.

El baño más hermoso… de la vida

Un baño en los atolones maldivos es imposible de olvidar, para toda la familia. Justo así sucede en Paradise Island Resort, donde no se puede no pasar un día de las vacaciones: una lengua de arena fina y blanca que se extiende hacia las aguas templadas casi formando una laguna, y deja tras de sí un oasis de palmeras para dar sombra a una siesta. Aquí los mayores no podrán sino relajarse, en cambio los pequeños disfrutarán de una jornada de juegos y baños. ¿Lo más bonito? Lo que podréis hacer todos juntos entre los mil matices de azul, hasta el punto en que la “laguna” misma toca la barrera de coral, llenísima de peces y corales de colores.

Buceando por un tubo

Ya se sabe que la barrera coralina de las Maldivas es la más espectacular del mundo y descubrirla es una experiencia imperdible. Os quedaréis con la boca abierta ante los jardines de corales rosa, rojos y blancos de los cuales nacen las esponjas naranjas, las anémonas, y se pueden ver estrellas de mar de cualquier tamaño, erizos, algas de todo tipo y muy sinuosas. Entre esta naturaleza submarina tan rica y exuberante se puede ver como nadan los peces tropicales, pequeños e inocuos tiburones ballena y peces manta: una verdadera fiesta de colores submarinos… ¿No es un lugar al que llamar “paraíso”?

Credtis foto: Shutterstock