Una ciudad para descubrir juntos, gradualmente. Acercándose a su belleza desde el mar, en crucero. Bienvenidos a Haifa, Patrimonio de la Unesco por sus bellezas naturales que van desde los jardines hasta las grutas, un destino mágico y rico de cultura. Os encontraréis inmersos en un lugar mágico donde se mezclan historias, pueblos, arquitecturas y religiones. Iglesias que se suceden a mezquitas, sinagogas y lugares de culto de la religión Bahai en un recorrido sin tiempo. Una localidad que incluye barrios pintorescos donde se alternan museos con casas de época. Descubrid con nosotros los tres motivos para no dejarlo escapar.
De las playas a los barrios con más vida hasta poder disfrutar de sus bellos paisajes: Haifa es una ciudad para disfrutarla hasta el final.

Los jardines Bahai

En esta ciudad podréis darle valor al tiempo, creando vuestros espacios y admirando panoramas encantadores, comenzando por los rincones que ofrecen los jardines Bahai. Estos tesoros, patrimonio de la Unesco, acogen 450 plantas diferentes y fueron creados para permitir el acceso gradual y espiritual a uno de los dos lugares sacros de la fe Bahai: el santuario. Los jardines se extienden sobre 19 terrazas y han sido proyectados en 9 círculos concéntricos. En su interior encontraréis esculturas, fuentes, senderos y prados exuberantes.

El relax en la playa

El relax puede continuar en una de las playas que surgen alrededor de Haifa: podréis concederos un poco de ocio nadando y hasta practicando deportes acuáticos. La playa más famosa es HaCarmel, algo distante del centro, pero una de las más bellas de la zona. Para desconectar y vivir una experiencia única concedeos una excursión por el Mar Muerto, el lago de agua salada que se encuentra en la frontera entre Jordania e Israel. Flotar en sus aguas salinas después de cubrirse con fango será una experiencia inolvidable: viviréis la suspensión del tiempo  con un marco único.

La magia de la historia

Haifa representa una base cómoda para llegar a Jerusalén. Aquí vuestro viaje mágico y lleno de sugerencias tocará lugares simbólicos de la cristiandad como lo son el Cenáculo y la tumba del rey David, sin olvidar la Basílica del Santo Sepulcro y el Muro de los Lamentos. Muchas emociones os esperan también en Belén donde podréis encontrar la iglesia de la Natividad, llamada así porque conserva la gruta en donde, según la tradición cristiana, nació Jesús.