Glaciares, fuentes termales, cascadas, géiseres, volcanes activos, cumbres nevadas y desiertos.  Islandia no es solo naturaleza en estado salvaje, sino también una gran novela que encierra historias legendarias y llenas de folclore. Y con Costa Fortuna llegando a la isla, será suficiente con que afines tus sentidos y dejes a tu mente imaginar las historias llenas de fantasía para vivir una experiencia mágica.
Construir casas para los elfos sigue siendo una costumbre habitual.

El espíritu escondido

Más allá de la pequeña ciudad de Egilsstaðir, centro económico de la Islandia oriental, podrás visitar el encantador lago de Lagarfljót, el tercero más grande de Islandia. Cuenta la leyenda, que allí vive un monstruo con el aspecto de una serpiente gigante. Conocido por los lugareños como “Lagarfljotsormurinn”, se dice que esta criatura vive en las profundidades de este lago. Hace unos años un agricultor logró inmortalizar a la “criatura desconocida” en un vídeo. Una comisión gubernamental islandesa estableció que el vídeo es auténtico y que el animal que aparece sería el mítico monstruo marino, el primer avistamiento del cual se remonta al año 1345. Se dice que la serpiente es el espíritu de un campesino ajusticiado por haber robado un caballo.

El cuadro desaparecido

Podrás conocer otras historias fascinantes. Los Fiordos orientales constituyen un paisaje magnífico que cae en picado sobre el océano y están llenos de misterio. Tu visita al fiordo Borgarfjörður Eystri, te llevará hasta un pueblecito de pescadores y te fascinarán sus tradiciones. Según la creencia popular la reina de los elfos vive en este lugar. Y no es la única anécdota del lugar: también se cuenta que un pintor local pintó un Jesucristo crucificado en lo alto de una colina de elfos. El obispo se había negado a consagrar el cuadro, pero a la mañana siguiente el cuadro había desaparecido de la iglesia del pueblo como por arte de magia.

El pueblo de los elfos y el bosque mágico

En la plácida aldea de Bakkagerði viven unas 100 personas y está considerada como el hogar de la colonia más nutrida de Huldufólk, el llamado pueblo escondido del folclore islandés. Al lado de esta pintoresca aldea se erige una colina rocosa llamada Alfaborg ("la ciudad de los elfos"). En Islandia un habitante de cada dos cree en la presencia de los elfos y construye pequeñas casetas de madera de colores para hacer su vida más cómoda. Otro lugar lleno de magia es el bosque de Hallormsstaður, el más grande del país donde hay árboles de hasta 22 metros. 

1 of 4