La pequeña ciudad de Sintra, 30 km al norte de Lisboa, es conocida por su gran cantidad de obras de arte y paraísos naturales que son considerados patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Conocida por reyes y artistas, Sintra es una ciudad muy especial: Lord Byron la definió como el"glorioso jardín del Edén"; Hans Christian Andersen la consideraba "el lugar más bello de Portugal". Actualmente Sintra es famosa por sus castillos y edificios, y se la conoce como la ciudad mágica. Podrás visitarla en el crucero Costa que hace escala en Lisboa, un momento perfecto para descubrir sus secretos. Estas son los monumentos que no te puedes perder.

“Aunque se ideó como un monasterio, el Palacio de la Pena parece salido de un cuento de hadas y se construyó entre 1840 y 1850.”

El centro histórico de Sintra

La ciudad y sus edificios se encuentran entre las colinas del Parque Natural de Sintra-Cascais. Un parque que acaba en el Atlántico y que tiene una vistas perfectas para hacer fotos. A lo largo de las calles del centro podrás ver arquitecturas como la Câmara Municipal con su aguja histórica, y la Quinta da Regaleira, una ciudad del siglo XIX de estilo manuelino (la versión portuguesa del gótico tardío) con jardines llenos de esculturas y con dos pozos en forma espiral relacionados con la alquimia. En cambio, si prefieres un ambiente medieval, solo deberás levantar la vista hacia la roca que sobresale y donde están las ruinas del Castillo de Sintra, construido por los árabes en el siglo VIII para defender la ciudad.

Palácio da Pena

El Palácio da Pena se encuentra en el parque de la Sierra de Sintra. Aunque en su origen fue un monasterio, el Palácio da Pena se construyó entre 1840 y 1850 y se caracteriza por su mezcla de extravagantes colores (amarillo, rojo, gris, azul) y diferentes estilos, del árabe al barroco, del renacimiento al manuelino. Los jardines que lo rodean son conocidos por la gran cantidad de plantas exóticas, secuoyas, fuentes, lagos y lugares con vistas espectaculares.

Palácio Nacional de Sintra

El Palacio Nacional tiene un aspecto un tanto diferente, pero es también muy original: una gran estructura completamente blanca del siglo XV cuyos edificios están conectados mediante patios. Si bien el exterior es más bien esencial, las habitaciones y los salones cuentan con espectaculares decoraciones y azulejos (las clásicas cerámicas portuguesas blancas decoradas en azul). Las dos chimeneas del tejado se han convertido en el símbolo de la ciudad.

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