Si la emoción de los 5 sentidos tuviera un lugar específico, sería la Costa Amalfitana. Ibsen y Steinbeck la eligieron como su lugar del alma, a ella le han cantado poetas de todas las épocas y fue elegida como lugar predilecto por los Románticos por sus vehementes visiones entre mar y colinas. Y Costa la ha seleccionado como ubicación de su campaña 2017, con Shakira como testimonio y guiños al gran cine de Fellini: no existe lugar mejor para hablar de las antiguas tradiciones que siguen hoy muy vivas, la hospitalidad más genuina, la integración entre el hombre y la naturaleza y el gusto por la buena vida, típicos del Bel Paese. Unas vacaciones en estos lugares serán inolvidables: no es casualidad que toda la Costa Amalfitana sea Patrimonio de la Unesco. En los 42 kilómetros de este tramo de costa de la región Campania se concentra intensamente la belleza, poesía y excelencia del territorio. A partir de la más perfumada y coloreada, el limón.

"Una degustación de limoncello artesanal, perfecto como souvenir de las vacaciones para los amigos, como recuerdo de la puesta de sol sobre la terraza de Ravello, con vistas a los jardines y el mar de fondo. "

Una fruta que vale oro

Lo llaman “el oro de la península”: grande, irregular, rugoso, con una piel color amarillo claro como el sol que aquí brilla durante todo el año. La presencia del limón se percibe por los colores amarillos y verdes, y por el aroma penetrante que se desprende de los limoneros desde Positano hasta Vietri sul Mare. Llega a su máxima manifestación en el centro de la costa, Amalfi, lugar del limón “Sfusato” o Costa de Amalfi: una excelencia absoluta e icono de la enogastronomía italiana. Solo aquí, bendecido por un microclima único, crece este limunziello especial, que es el que más vitamina C contiene del mundo entero. Y solo aquí se puede respirar la historia y la cultura que emana de este cítrico, como su perfume embriagador que se difunde apenas se abre la pulpa. Una fruta de efectos benéficos sobre nuestro organismo (es un potente antioxidante y antiinflamatorio) y con un aroma auténtico, dulce, que inspira positividad, como la amabilidad de las gentes de la Costa Amalfitana, siempre dispuestas a acoger a los turistas y mostrarles sus tradiciones.

Experiencias sensoriales bajo el emblema de la italianidad

El limon amalphitanus es la pura esencia de la Costa. Y degustarlo, en las varias recetas en las que es protagonista, es una de esas experiencias sensoriales que solo se puede disfrutar en Italia. Por ejemplo, un desayuno a base de granita de limón (helado preparado sin leche) en uno de los bares de la Piazza Umberto I en Atrani, la villa más pequeña de la Península, a los pies de la escalinata de la iglesia de San Salvatore. O bien una degustación de limoncello artesanal, perfecto como souvenir de las vacaciones para los amigos, como recuerdo de la puesta de sol sobre la terraza de Ravello, con vistas a los jardines y el mar de fondo. O incluso una merienda con una delizia al limone (un dulce en forma de cúpula a base de huevos, almendras y limón) en una pastelería de Minori con vistas a la playa. Y, ¿por qué no?, un platito de esta dorada fruta al natural, con un poco de sal y azúcar, en una de las escalinatas de Amalfi. Experiencias y sabores únicos, en una sola palabra: Italia.

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