Conpenhague no es solo una ciudad fascinante famosa por su estatua de la Sirenita, además es un lugar que promueve un modo de vida sostenible que respeta el medioambiente. Descubre junto a nosotros como hacer que nuestras vacaciones sean más “verdes”.
En barco o a pie, la ciudad os conquistará con su sucesión de edificios, monumentos y jardines impregnados de encanto nórdico.

Manzanas, arándanos y muchas bicicletas

La capital de Dinamarca trata de sensibilizar a los jóvenes sobre las buenas prácticas ambientales e informarles sobre los peligros del calentamiento global. Una de las medidas que ha tomado es plantar árboles frutales en las zonas públicas. Todos los ciudadanos tienen a su disposición manzanos, nogales y arbustos de arándanos y moras. El proyecto cuenta con una aplicación, Vild Mad, que enseña cómo recoger hierbas, bayas y frutas de temporada, e incluso sugiere recetas especiales.

Si os gusta la naturaleza y queréis vivir Copenhague al máximo no tenéis más que coger una bicicleta o caminar por las calles del centro. Acercaos hasta el parque Churchill o hasta los Jardines de Amalia, donde un muelle se transformó en una zona verde. Cerca de allí está el palacio Amalienborg, la residencia invernal de la familia real. Es un impresionante complejo arquitectónico formado por cuatro edificios. Otro de los símbolos de la zona es la célebre Fuente de Gefion, uno de los monumentos más grandes de la ciudad, que representa el nacimiento de Selandia, la isla sobre la que se alza Copenhague.

Las casas de colores y el encanto de los canales

Quien necesite ver lugares curiosos y se quiera sumergir en un ambiente de cotidianidad encontrará lo que busca en el barrio de Nyhavn, una zona pintoresca que se remonta al siglo XVII y que es muy popular por sus casas de colores construidas con ladrillo, madera y mortero. Y una visita imprescindible es Gammel Strand, que antaño fue la sede del mercado de pescado y que actualmente es un centro de diseño y locales de moda. Copenhague es también una ciudad ideal para ir de compras; se puede empezar por la peatonal calle principal Stroget, que está llena de tiendas y restaurantes típicos. Aunque lo ideal es perderse por las callejuelas aledañas para ir más allá de las grandes superficies comerciales y descubrir antiguas tiendecillas y mercadillos. Y qué mejor que concluir un viaje “impacto cero” visitando la ciudad desde sus canales. Es el mejor lugar para admirar los edificios históricos y contemporáneos, buques de guerra, casas y jardines que se asoman al agua, así como las cervecerías de las barcazas.

Naturaleza e historia viajan de la mano en Copenhague. Os sentiréis inmersos en paisajes maravillosos y descubriréis bellezas que recuerdan un pasado mítico y fascinante. Seguidnos en esta aventura y descubridla junto a nosotros.