Cagliari es una ciudad que contiene mucha vida: colorida, rica en cultura, belleza y contaminación. Fundada por los fenicios, colonizada por los romanos, disputada por los españoles y los pisanos, gobernada por el Piamonte, cuenta en su pasado con su esencia y sus monumentos: ven a descubrirlos con nosotros.
Pasear por el barrio de Castello entre torres o sus iglesias, disfrutar de un almuerzo junto al mar: Cagliari te conquistará.

De Julio César a la Torre de los Elefantes

La historia de Cagliari es muy curiosa. Mirando un poco en su pasado, descubrimos que incluso Julio César se quedó en la ciudad durante tres días, al volver de una campaña en África. No fue el único emperador que fue conquistado por su belleza. Se dice que a Carlos V le impresionó la majestuosidad de la Torre del Elefante, la segunda más alta después de la de San Pancracio.

Después de todo, el encanto del barrio de Castello es innegable, con las pintorescas calles del núcleo medieval que se eleva a cien metros sobre el nivel del mar. Sus panorámicas le dan una vista única de la ciudad y el mar. Las atracciones para ver, sin embargo, no terminan aquí, faltan el Palacio Real, la Catedral de Santa María y la Basílica de Santa Cruz.

Desde la fábrica de tabaco hasta sus famosas playas 

La ciudad siempre ha estado en constante transformación, lista para transformarse día a día. Piensa que en 1800, entre las actividades económicas y comerciales, también había una fábrica de tabaco aquí. Las hojas, cultivadas en las plantaciones cerca de Sassari, fueron llevadas a Cagliari para ser molidas y reducidas a harina. Lo que nunca cambia con el tiempo es la belleza de su naturaleza. El Promontorio llamado "La Sella del Diavolo" cierra la costa arenosa hacia el sur y domina la marina de Marina Piccola.

Frente a vosotros se abre la playa del Poeta, una de las más bellas de la ciudad y muy querida por la gente de Cagliari y los turistas. Es una media luna de arena blanca de 8 kilómetros de largo. Es un lugar que va bien "para todas las estaciones", muy relajante pero también con bares y restaurantes donde se puede disfrutar de un buen plato de erizos de mar o alguna otra especialidad local, o tal vez una simple bebida con el chapoteo del mar de fondo.

Cagliari está lista para recibiros con su glorioso e intrigante pasado, pero también con su presente como una ciudad colorida y relajante. Elígelo para tsu próximo viaje con nosotros y no te decepcionará.