Brasil será uno de los países de Sudamérica que tocará Costa Luminosa durante sus cruceros a partir de enero de 2022. Una experiencia capaz de aunar música, cultura, arte y tradición. Un cuadro de colores, de variadas naturalezas, de vistas que conservar en los recuerdos. Unas divertidas vacaciones, con muchas excursiones y descubrimientos gastronómicos.

Hoy desembarcaremos en Manaos, Recife y Maceió, tres puertos de Brasil, que representan tres diferentes espíritus y que podréis descubrir en primicia.

Playas relajantes, selvas exuberantes, barrios históricos y platos refinados: Brasil os está esperando.

Naturaleza, trekking y un estilo inimitable

Manaos es la capital del Estado de Amazonas y un punto de inicio ideal para recorrer la selva amazónica. Popular entre los apasionados de trekking y del turismo ecológico, se trata de una ciudad efervescente y dinámica que ofrece una historia repleta de sugerencias y de patrimonio arquitectónico. Cascadas, parques, jardines, excursiones por ríos y bosques protegidos: la ciudad os ofrecerá una naturaleza increíble e intrigante. Manaos también conserva palacios, iglesias y teatros, que son el resultado de una mezcla de muchos estilos.

Un centro histórico único, playas y diversión

Maceió es una ciudad costera que con el paso de los años ha conseguido mantener la esencia más auténtica, la de las aldeas pintorescas, con casas coloridas y restaurantes que sabiamente fusionan sabor y tradición. Capital del estado de Alagoas, situada frente al Océano Atlántico. Es también famosa por la belleza de su naturaleza con playas cándidas e inmensas, aguas cristalinas y palmeras como telón de fondo. Uno de los barrios más importantes de Maceió, declarado patrimonio histórico, es Jaraguá. Los viejos almacenes y las casas de dos plantas se han cubierto de colores, convirtiéndose en locales llenos de vida.

Inmersiones, patrimonio artístico y manjares

Recife es una hermosa ciudad que se asoma al mar de Pernambuco, un estado considerado de entre las joyas de la corona del turismo, y no solo por su clima, sino también por las atracciones que ofrece, comenzando por sus playas, oasis de relax y meta ideal de los buceadores y de los apasionados de la inmersión. El centro histórico nos traslada al siglo XVI, con sus palacios e iglesias de gran valor y sus calles que conducen a bellísimos jardines. El barrio Recife es como el cofre de estos tesoros. Otro aspecto de la localidad brasileña son sus sabores, para descubrir en la mesa. La joya de la corona son los mariscos, con variadas especialidades como la tortilla de cangrejo y langosta.

Brasil es solo una de las etapas de vuestros cruceros de ensueño con Costa Luminosa. No perdáis la oportunidad, reservad un lugar en primera fila que os llevará hacia la maravilla.