Hay una Barcelona “diferente” y llena de curiosidades. Junto a la Barcelona turística de la Sagrada Familia, la Rambla o los barrios populares, vive una ciudad muy variopinta, que te sorprenderá por sus sabores y que ha sido musa de innumerables novelas. Historias cuya anfitriona es esta ciudad, con su olor a mar, sus edificios modernos y su pasado algo asi como un mosaico multicolor.
La capital catalana ha sido fuente de inspiración para muchos escritores.

Barrios novelescos

Una de las novelas más famosas que hablan de Barcelona es La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón. Ambientada durante la posguerra, la novela habla de las vicisitudes de Daniel Sempere. Las circunstancias catapultan al protagonista hasta un cementerio de libros olvidados y lo sumergirán en el misterio de una historia “maldita”. En cambio, siguiendo los  pasos del inspector Pepe Carvalho se  descubrimos una Barcelona original, firmada por Manuel Vázquez Montalbán. No hay más que leer todas las novelas de género policiaco escritas sobre esta ciudad para descubrir que no le falta de nada: mercados, restaurantes, bellezas y horrores de una ciudad que cambia constantemente. Los libros inspirados en Barcelona son muchos, otro de los más fascinantes es la novela histórica La Catedral del Mar, de Ildefonso Falcones.

También su cocina tiene su historia

Otro rasgo que da celebridad a Barcelona es su comida. La ciudad catalana es versátil. Puede proponerte caprichos, como las tapas, esas pequeñas raciones de platos calientes o fríos de carne, pescado, queso o tortilla, como la famosa tortilla de patatas. Puede ser tan genuina como una butifarra (embutido de carne con especias). O sorprender por su sencillez, como es el caso de la “escalivada”, cuyo nombre proviene del catalán “escalivar”, asar a fuego vivo. Se trata de una mezcla de berenjenas, cebollas y pimientos asados sobre el fuego y aliñados con aceite, sal y pimienta. Su mejor cara puede presentarse como una sinfonía como la zarzuela, la sopa de pescado catalana que es el plato estrella de muchos restaurantes. Y al final, el protagonista será el postre en forma de una suculenta crema catalana.

Barcelona no es solo una ciudad, sino que representa un mundo que sabe cómo regalar creatividad en cada rincón e historias impregnadas de tradición. Nosotros estamos a punto para regalaros nuevas experiencias en Barcelona gracias a nuestros cruceros.