Hay un continente que deja sin aliento, repleto de contrastes, donde es posible descubrir paisajes y tradiciones muy distintas de las nuestras y donde cada rincón cuenta una historia. Estamos hablando de Asia. Sus destinos esconden experiencias únicas, espectáculos de las mil y una noches y templos dorados que nos hablan de devoción. Dejaros rodear por el espíritu del Oriente, siguiendo quizá el itinerario de un crucero Costa, entre una excursión en la playa y un paseo por las grandes ciudades. Os presentamos las 9 experiencias imperdibles para disfrutar de un viaje inolvidable.

"Y para sumergirse de lleno en la cultura asiática, no puede faltar un paseo a bordo de los trishaw, los coloreados carros a pedales."

El templo del Gran Buda en la isla de Koh Samui

La isla de Koh Samui es una puerta de entrada privilegiada para descubrir Tailandia. Intentad localizar ya desde lejos el templo Wat Phra Yai. Aquí está el gran Buda, símbolo de la isla: se dice que quienes le dedican oraciones ven cumplidos sus deseos. La estatua de la divinidad, de nada menos que 12 m de altura y cubierta de oro, observa desde la posición llamada Mara. Destaca la mano izquierda con la palma girada hacia arriba y la mano derecha apoyada sobre la rodilla, con la palma hacia abajo: la postura simboliza cómo el Buda ha sabido alejar las tentaciones de sí mismo. Disfrutad de un momento de silencio, alcanzaréis un estado de profunda calma.

Bangkok vista desde el río, y por la noche espectáculo imperdible

Descubrir la capital de Tailandia es una experiencia que deja sin aliento y por ello merece hacer una parada de por lo menos dos días para vivirla también de noche: persuasiva y acogedora entre sus perfumes, los ruidos y las calles transitadas. Recorred el río que la atraviesa, el Chao Phraya, para apreciar su alma: descubriréis los khlongs, pequeños canales ocultos que llevan a las viviendas-flotantes alrededor de las cuales se desarrolla la vida cotidiana de los habitantes. Y cuando cae la noche, llega el momento de los espectáculos. Visitas imprescindibles son el gran espectáculo Siam Niramit, en el homónimo teatro en el centro de la ciudad, que explica las tradiciones del país a través de bailes con máscaras, acrobacias y ritmos fuertes. Una emoción que no tiene precio.

Camboya inesperada: mercado y playas en Sihanoukville

En el mercado local de Phsar Lurh, en Sihanoukville, descubriréis un fragmento de vida de la auténtica Camboya. Aquí se compran alimentos frescos, electrónica y tejidos, y regatear el precio es una costumbre típica del lugar. Pero este extraordinario país es conocido también por sus dulces playas. ¿La más bonita de la zona? Sokha Beach, una duna de arena blanca de 1 km y medio de longitud, por la que podréis pasear, nadar, bucear con tubo o bien descansar ociosos sobre las tumbonas privadas del Centro turístico del mismo nombre.

Singapur, entre jardines botánicos de récord y Chinatown

Singapur dispone del primer parque de Asia por su belleza: los Jardines Botánicos, patrimonio de la UNESCO. Descubrid la vegetación de la selva pluvial y los colores del Jardín Nacional de las Orquídeas: aquí los investigadores crean nuevas especies con detalles sin precedentes (se cuentan ya más de dos mil). El jardín alberga, además, el VIP Garden, donde cada orquídea lleva el nombre de un personaje famoso, de Nelson Mandela a la Princesa Diana. Singapur es también la ciudad multiétnica por antonomasia: visite el barrio de Chinatown, con un paseo entre los bazares donde comprar objetos de porcelana, como los Maneki Neko, los típicos gatos de la suerte.

Kuala Lumpur, paseo fotográfico desde el triángulo de oro hasta los edificios indios

Entre las metrópolis asiáticas, Kuala Lumpur es la que más ha mantenido en sus arquitecturas la huella tradicional de la época colonial, al lado del alma moderna. ¿Por qué no inmortalizar entonces con la máquina fotográfica todos estos contrastes? Pasead entre los rascacielos del barrio financiero, el llamado “Triángulo de oro”, donde se alternan grandes edificios de vidrio, centros comerciales, jardines y un sugestivo monorriel, para sumergirse luego entre los restos de la época colonial; como la Plaza de la Independencia, a la que se asoman joyas en estilo indio y la estación de trenes mastodóntica en su arquitectura de estilo británico.

El parque geológico de Langkawi, un paraíso del mar de Andamán

La isla de Langkawi es un pequeño Edén, actualmente Parco Geológico, para descubrir en barco. En el profundo silencio de la jungla, con los manglares que bajan hasta el mar, se pueden avistar una multitud de curiosos peces de colores y especies vegetales. Os encontraréis sumergidos en el silencio de la naturaleza, roto solo por los gritos de las águilas de mar, símbolo de la isla, que buscan comida lanzándose a pico en el agua, o por el canto de los murciélagos que se esconden en el interior de escenográficas grutas marinas formadas hace miles de años.

En Phuket, paseo en elefante y un “salto de película”

Reales y mastodónticos, los elefantes en Phuket os harán descubrir la selva tropical, ofreciendo una perspectiva excepcional. Sobre su lomo se pasea lentamente en medio de la vegetación, para un trekking realmente especial. Dadles de comer, es emocionante poder sentir su trompa acariciar la palma de la propia mano. Phuket es también el sueño paradisíaco de las islas más cercanas, como Phi Phi Island, donde descubrir Maya Bay, una playa hechizada con agua de color verde esmeralda; un escenario tan sugestivo que se ha utilizado como escenario en la película The Beach, con Leonardo DiCaprio.

Malacca a bordo del trishaw, la plaza roja, el palacio del sultán

La pequeña Malacca es un ejemplo de diversas culturas: europea, malaya y china. La central plaza roja recuerda la dominación colonial holandesa e inglesa con su Stadthuys, el palacio del gobierno. La misma tonalidad caracteriza la fachada de la Christ Church, desde la cual se llega luego hasta “A Famosa”, nombre de lo que queda de la antigua fortaleza portuguesa que protegía la ciudad. ¿Queréis soñar con historias de sultanes y aventuras de Oriente? Pasad por delante de la reproducción en madera del Palacio del Sultán y empezad a imaginar… Y para sumergirse de lleno en la cultura asiática, no puede faltar un paseo a bordo de los trishaw, los coloreados carros a pedales.

El templo más grande de la Malasia y el parque de las mariposas en Georgetown

Georgetown es la ciudad que alberga el majestuoso templo budista de Kek Lok Si, el más grande de la Malasia, un fascinante testimonio de la arquitectura asiática de los últimos siglos. Es suficiente observar la Pagoda de los diez mil Budas: una gran torre donde se mezclan estilos distintos, repleta de estatuas de Buda en alabastro y bronce, una auténtica maravilla para los ojos; así como los mil colores de las mariposas en vuelo que podrá apreciar en el parque de Batu Ferringhi. Son más de 4000 los ejemplares que se dibujan en el cielo.

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