Ámsterdam no es sólo el Museo Van Gogh, los canales y las bicicletas. La capital holandesa esconde en sus calles muchas atracciones absolutamente imprescindibles: estatuas extrañas de artistas anónimos, iglesias “en el ático” y callejones multicolores son sólo una muestra de lo que “la Venecia del norte” conserva en sus rincones menos visitados. Ahí van.

"A partir de final de la década de los 80 del siglo XX, la capital holandesa ha sido teatro de un extraño fenómeno: fascinantes estatuas de artistas desconocidos aparecían durante la noche en algunos rincones de la ciudad. "

Iglesias insólitas y clandestinas

¿Alguna vez ha imaginado asistir a una misa en una buhardilla? En el número 40 de Oudezijds Voorburgwal existe una iglesia católica situada en un ático. El lugar sagrado, bautizado Ons’ Leve Heer op Solder (“Nuestro Señor en el ático”), lo edificó de forma clandestina en el 1661 Jan Hartman, ciudadano rico y creyente, cuando la única religión admitida en Ámsterdam era la protestante. Actualmente, en el interior de la estructura, que es también el museo más antiguo de Ámsterdam después del Rijksmuseum, se organizan muestras religiosas y de arte contemporánea. Otra iglesia curiosa (y también clandestina en el siglo XVI) es la de Pedro y Pablo que se encuentra encerrada entre dos tiendas en el número 58 de Kalverstraat, una calle comercial. Conocida como de Papegaai (Iglesia del Papagayo) porque inicialmente surgía detrás de la fachada de la casa de un comerciante de pájaros exóticos, es famosa por su rótulo en la entrada que dice: “Een kwartier voor God” es decir “15 minutos por Dios”.

Esculturas misteriosas y arte callejero

A partir de final de la década de los 80 del siglo XX, la capital holandesa ha sido teatro de un extraño fenómeno: fascinantes estatuas de artistas desconocidos aparecían durante la noche en algunos rincones de la ciudad. Forman parte de estas obras de arte públicas la estatua de un pequeño leñador situada sobre un árbol de la plaza Leidseplein, la de un músico sin cabeza en el parque de Marnix, y también un bajorrelieve de bronce de una mano que acaricia un seno, colocada entre los adoquines delante de Oude Kerk. En Ámsterdam encontramos también una callejuela que es una de las más pintadas del mundo, se trata del callejón de Wijdesteeg que los artistas callejeros Hero de Janeiro y Ottograph han decorado con numerosos murales multicolores.

Gastronomía auténtica

Si lo que busca es una experiencia gastronómica insólita, puede buscar holandeses dispuestos a cocinar para usted. Dine with the Dutch (dinewiththedutch.amsterdam) es un sitio que permite reservar una mesa directamente en casas privadas. ¿Cómo funciona? Para reservar una mesa es necesario introducir en el portal los datos personales y otras informaciones sobre los propios intereses, la profesión y las aficiones. El sitio se ocupa a continuación de encontrar las personas (y los cocineros) más compatibles con su perfil. Será una buena ocasión para degustar las especialidades holandesas como la sopa de guisantes servida con pan con mantequilla y panceta, el broodje haring (arenque crudo con pan, pepino y cebollas), los quesos locales (Gouda, Geitenkaas y Maasdammer), el stamppot (un puré de patatas y otras verduras acompañado con rookworst, una salchicha especiada) y, para terminar, los poffertjes (crêpes dulces de harina de alforfón).

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