Se llama “Sharing Surprise”. Es una de las últimas novedades de la experiencia gastronómica Costa. Y hace que el sabor de vuestras vacaciones sea más especial todavía. El chef nos sorprende con una propuesta de “tentempié” que no aparece en ningún menú. Lo encontramos inesperadamente y directamente en la mesa a bordo de nuestro último crucero por el norte de Europa. Desde este verano os sorprenderá cada día tanto a la hora del almuerzo como para cenar en el restaurante principal y siempre con una propuesta diferente. Cada entrante es una sorpresa y una fantástica manera de romper el hielo y conocer a gente nueva, o compartir un apetitoso momento con tus compañeros de viaje.

"No tardamos nada en derribar las formalidades comiendo casi siempre con las manos, pero tampoco hay problema si se prefieren los cubiertos."

1.Sorprenderse 2.Degustar 3.Compartir

El primer día llegamos a nuestra mesa y encontramos ya el entrante servido, fue tanta nuestra sorpresa que advertimos a Vincent, “nuestro” camarero durante todo el crucero, de que no lo habíamos pedido. “Es para ustedes de parte del chef, ¡que aproveche!”, nos contestó riendo. Así que los cuatro compañeros de mesa (Luca, miembro Perla, italiano de Trieste; Marcus y Anna, miembros Corallo, austriacos de Viena; y Xavier, miembro Ambra, español de Santander) nos “lanzamos” sobre una sabrosa focaccia con salsa pesto, tan apetitosa que no tardamos nada en derribar las formalidades comiendo con las manos, pero tampoco hay problema si se prefieren los cubiertos. Los días siguientes cada vez que entrábamos al restaurante nos picaban tanto la curiosidad como la glotonería, y tratábamos de adivinar qué delicia nos había preparado el Executive Chef Marcello Deligio. Servidos siempre para cuatro en una atractiva cazuela, degustamos juntos arancini de arroz (pequeñas bolas de arroz fritas y rellenas de carne y verdura típicas de Sicilia), verduras rebozadas, piadina frita con salsa de guacamole, panelle (buñuelos de harina de arroz) con anchoas y tomates frescos… y mucho más.

De Socios a amigos

¿Qué más nos ha gustado de esta sabrosa novedad imprevista? Que entre bocado y bocado hemos socializado y conocido a los compañeros de mesa, superando las barreras lingüísticas (fue divertido hablar en una mezcla de italiano, español, alemán, inglés… y la lengua universal de los amantes del buen comer). Hablamos de fotografía con Marcus y Anna, comentando especialmente las fotos de Oliviero Toscani en el atrio del barco, y con Xavier del amor común por la Vespa y la Cinquecento, y de las emociones del primer crucero Costa. Al final del viaje nos despedimos con el deseo de volver a vernos pronto a bordo en otras vacaciones. ¡No nos queda más que desearos buen entrante!