Una larga pasión une a Angela Pistarà al mar y a los viajes a bordo de los barcos Costa. Angela es una de las cruceristas más fieles, socia Perla Diamante del CostaClub, originaria de Civitella, en Val di Chiana (Arezzo) se mudó a Liguria y ya no hay quien la saque de allí. Vive en Diano Marina… ¡entre un crucero y otro! Imposible no escucharla boquiabiertos cuando habla de veladas de baile y alegres anécdotas de sus mejores viajes. También es imposible no seguir sus consejos: una mujer fascinante y elegante, y también una voz de la que fiarse y a la que sonsacar algún secretillo para disfrutar siempre al máximo de las vacaciones.

"Me levanto temprano para admirar el amanecer sobre el mar, espero a la puesta de sol, cuando un sol de fuego se sumerge en el mar y me emociono también ante una tormenta. De hecho, desde el mar se tiene una perspectiva única y diferente; los rayos y relámpagos entre las olas hacen latir más fuerte el corazón."

¿Qué es lo que no falta nunca en su maleta?

Para no olvidar nada, aconsejo hacer una lista, día a día, de los eventos de a bordo: velada de gala, cóctel de bienvenida, velada de baile, noche blanca, velada española… Para cada ocasión se escribe en la lista que se va a llevar y, de este modo, se prepara la maleta. Yo pongo papel de seda entre un vestido y otro para que no se estropeen. Un buen truco es el de hacer también listas específicas para las medicinas, el contenido del neceser, las joyas… Confieso que yo zarpo siempre con al menos tres maletas y desembarco… ¡con cuatro! Y una maleta está siempre reservada a los zapatos, son mi pasión.

¿Cuál es el secreto para sentirse a gusto a bordo?

La sencillez. Con un toque de inspiración: elijo cuidadosamente los accesorios que completarán mi atuendo, e intento que zapatos, bolso y collar también combinen con el destino donde me encuentro. En España, en los días más calurosos, llevo un colgante en forma de sol; mientras navegamos opto por los colores del mar y elijo accesorios que recuerden el color esmeralda de las aguas. Resulta útil leer el programa diario y seguir siempre el código de vestuario aconsejado para cada velada a bordo. Por ejemplo, para sentirse cómodos es mejor evitar las chanclas y las bermudas durante la velada de gala…

Su fama de bailarina consumada la precede a bordo. ¿Qué consejos puede dar a los amantes del baile que estén de crucero por primera vez?

No cabe duda: un vestido corto y cómodo es ideal para una velada de baile. Comportarse con sencillez, adaptándose al ritmo de la fiesta es siempre la mejor manera de divertirse. Y si se participa en el Costa Dance (la competición de baile que apasiona a los bailarines en cada crucero, ndr), esta es la manera de elegir al bailarín: el más guapo y alto, ¡por supuesto!

¿Cuáles son para usted las mayores emociones del crucero?

Unas vacaciones a bordo de un crucero son apasionantes. Pero el especial punto de vista del barco es el mejor regalo: me levanto temprano para admirar el amanecer sobre el mar, espero a la puesta de sol, cuando un sol de fuego se sumerge en el agua y me emociono también ante una tormenta. De hecho, desde el mar se tiene una perspectiva única y diferente; los rayos y relámpagos entre las olas hacen latir más fuerte el corazón. Y después, si se tiene suerte, sale el arcoíris: una vez, en el Caribe, ¡tuve la suerte de ver tres a la vez! ¿Y la luna? Su estela sobre el mar por la noche, desde el bar de popa es maravillosa.

Para terminar, ¿nos desvela qué es lo que lleva con usted y que, posiblemente, a ningún crucerista se le había ocurrido?

Es un pequeño objeto curioso: un silbato. De hecho, si estamos cerca de la costa a menudo llegan las gaviotas, y los delfines. Muchas veces utilizo el silbato para llamarles y, por lo que parece, soy muy afortunada porque se acercan al barco nadando.