¿Sois apasionados del deporte o amantes del fitness? También durante el crucero podréis dedicaros a vuestra pasión, con algo más que no encontraréis en cualquier gimnasio: la presencia del mar a vuestro alrededor, que amplia vuestro bienestar de una manera única. Hemos hablado de ello con Fabiana, una socia Perla a quien le encanta mantenerse en forma incluso cuando viaja. Fabiana acaba de volver de una semana por el Mediterráneo con Costa Diadema, así que le hemos pedido algún consejo, ahora que lo tiene fresco, para que saquéis el máximo partido a vuestro deporte preferido a bordo, “Me gusta mantenerme activa incluso durante las vacaciones —nos comenta— porque me hace sentirme bien con mi cuerpo, y esto para mí es lo máximo del relax”.

"Estos son los consejos de Fabiana, socia Perla que no renuncia al fitness cuando está de crucero, ¡para unas vacaciones a tope con el deporte! "

Correr y un ventanal al mar

“Empezad por el entrenamiento cardiovascular, para mí es la base incluso en casa, ¡pero a bordo es otra cosa! Me encanta esta actividad cuando estoy de crucero porque las cintas de los barcos Costa tienen vistas al mar. Auriculares, vuestra música preferida, ¡y a correr! Os dará la impresión de estar corriendo sobre el mar. Mi consejo es que os regaléis una carrera sobre las cintas antes del desayuno, unos pocos kilómetros a ritmo tranquilo, esto os permitirá quedaros en la zona de quemar grasas y no cansaros ya de buena mañana”.

Un circuito para entrenarse en compañía

“Cuando estoy de vacaciones no puedo evitar ponerme en las manos de unos de los entrenadores personales de a bordo, que están preparadísimos. Os aconsejo que hagáis lo mismo: atenderán vuestras necesidades y os explicarán cómo sacar el mejor partido de las máquinas profesionales, que son las que hay en los mejores gimnasios. En mi último crucero entrené con Sasha, el entrenador de Diadema, que ideó un circuito durante el que alterné ejercicios para hombros, pectorales, glúteos y cuádriceps. En el gimnasio me hice amiga de dos miembros del CostaClub, una francesa y otra inglesa, y le pedimos a Sasha que nos preparara una sesión de abdominales para hacer las tres juntas: en media hora alternamos los clásicos crunch, con ejercicios isométricos, incluidos varios minutos en plancha para tonificar de manera más completa toda la musculatura. Nos encontramos tan a gusto entrenando juntas que quedamos para los días siguientes. Para mí eso es lo mejor del deporte a bordo, es fácil hacer amistad con otros cruceristas mientras se “trabaja” juntos. Para terminar el circuito, Sasha nos aconsejó unos ejercicios de estiramientos: también son perfectos para distender las piernas y los hombros después de una excursión en tierra. Cuando acabo una sesión en el gimnasio, tengo mi propio ‘ritual’: un paseo por la cubierta para llenarme los pulmones de aire de mar. Eso sí me deja perfectamente relajada”.

Gimnasia con el techo abierto al cielo azul

“Consultad siempre en el Diario di Bordo para ver a qué hora son las clases de grupo. En mi último crucero cada día a las 16 nos esperaba el monitor de aeróbic en la zona de la piscina: me llené a tope de energía. Al ritmo de la música pusimos a tono toda la musculatura, alternando cadencias diferentes con pequeñas carreras y ejercicios concretos. Aunque insistimos en piernas, glúteos y abdominales, os confieso que no sentía cansancio porque el sol y la brisa sobre la piel me hacían sentir muy bien. Decidme quién tiene la suerte de poder hacer deporte en el mar como nosotros durante un crucero. ¡Disfrutad esta oportunidad al máximo!”

FOTO COSTA

Sasha, el entrenador de Costa Diadema que ayudó a Fabiana en su entrenamiento de gimnasio.